Maxime Pascal: “la Sinfónica Simón Bolívar tiene un sonido poderoso, apasionado y hermoso”
Roberto C. Palmitesta | @RPalmitesta

El joven director de orquesta francés, Maxime Pascal, se encuentra en Venezuela para dirigir a la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar, pionera de El Sistema, este domingo 17 de noviembre a las 11:00 am en la Sala Simón Bolívar del Centro Nacional de Acción Social por la Música, como parte de las actividades del Conservatorio Itinerante Inocente Carreño y bajo el auspicio de Hilti Foundation. El público disfrutará de un repertorio conformado por dos obras colosales, pero muy diferentes en cuanto a estilo y escuela: Imágenes para orquesta de Claude Debussy, y  nada menos que el Pájaro de fuego de Igor Stravinsky. La entrada es gratuita.

Lo interesantes que Maxime Pascal es un apasionado defensor de la música contemporánea y lo convierte en uno de los fundamentos de trayectoria artística. Su trabajo operístico lo llevó a crear la última ópera Te vedo, ti sento, mi perdo de Salvatore Sciarrino en La Scala en 2016, que también asistió al Staatsoper de Berlín, y a interpretar El Cuarteto de Luca Francesconi con el Teatro alla Scala en septiembre de 2019, como su tercera colaboración con la ópera. También interpretó el Réquiem de Silvia Colosanti en los festivales Transart Bolzano y Spoleto, y armó La Voix Humaine de Poulenc en la Opera di Roma en 2016.

También se le pidió que presentara el Kinkakuji de Toshiro Mayuzumi en el Bunka Kaikan de Tokio en 2019, dirigiendo la Orquesta Sinfónica de Tokio, y tal fue el resultado que Maxime fue invitado nuevamente para las actuaciones de Berg’s Lulu en 2020. También explora su herencia francesa en su trabajo de ópera, habiendo colaborado con la Ópera de París en múltiples ocasiones para interpretar piezas como Daphnis et Chloé, Boléro, L’heure espagnole y Gianni Schicchi, y dirigió Pelléas et Mélisande de Debussy en Malmö Opera en 2016.

Este incansable joven que a su corta edad se ha convertido en una estrella de la dirección orquestal, cuenta lo maravilloso que para él representa estar en Venezuela trabajando con El Sistema, además explica por qué para él es tan significativo interpretar música contemporánea, comenta las obras que interpretará este domingo y hasta confiesa su deseo de volver pronto a trabajar con venezolanos.

¿Cómo ha sido su encuentro con los músicos venezolanos? ¿Siente que sus expectativas han sido cumplidas?

Es muy inspirador para mi trabajar aquí y encontrarme con músicos tan talentosos, pero sobre todo es el encuentro con el sonido de los músicos de Venezuela lo que más me complace, porque su sonido es su alma, y encontrar eso es lo más bello en el oficio de un director de orquestas que viaja mucho. Lo más importante para trabajar es compartir ese sonido único que tienen los jóvenes de este país.

¿Por qué para usted es tan importante dedicarle tiempo y esfuerzo a la música contemporánea?

Para mí es una cuestión de deseo, yo me siento atraído por la música contemporánea, por los sonidos modernos, siempre quise conocer e interpretar la música reciente, de ahora. Toda la música escrita es algo vivo, que tiene alma y ahora se están escribiendo obras maravillosas. Siempre trato de conocer compositores nuevos en todas partes y saber qué los motiva. Por ejemplo, en el caso de Venezuela no tengo conocimiento de sus compositores contemporáneos.

Aquí tenemos muchísimo talento, tenemos excelentes compositores y hasta contamos con el Festival Latinoamericano de Música que solo interpreta obras contemporáneas. 

Pues me encantaría saber quiénes son, conocerlos, escuchar sus trabajos, adentrarme en su música. El Sistema tiene excelentes músicos y maravillosas orquestas, así que era de esperarse que tuviera buenos compositores.

¿Le gustaría venir nuevamente a Venezuela a dirigir un repertorio de puros compositores venezolanos contemporáneos?

¡Claro! Sería maravilloso, me encantaría hacerlo, sería un sueño hecho realidad.

¿Qué nos puede decir sobre el repertorio que interpretará este domingo?

Debussy es uno de mis compositores más importantes y sus obras se encuentran en las que más suelo dirigir. Él es un mago con el sonido de la orquesta, puede hacer cosas inexplicables y una de las cosas más relevantes es que se adentra y transmite las cosas más profundas del ser humano. Cuando tocamos y escuchamos su música podemos estar en contacto con cosas que el sintió.

En su obra Imágenes, sobre todo en Iberia Debussy estuvo muy influenciado por la música española, eso siente desde el principio y de varias maneras, por ejemplo buscó que los instrumentos de cuerda con el violín en algunos momentos fueran tocados como una guitarra española. Para el elemento más importante y más presente es La Habanera, que se convirtió en algo grandioso dentro de su música. Es muy interesante porque es una evidencia de cómo en el siglo XIX llegaron a Europa influencias musicales de Sudamérica, pero Debussy no tenía idea de esto, luego se enteró y le dio una idea de cómo era Sudamérica, cultural y musicalmente.

Es interesante la forma en cómo la música se transmitía en esa época, era como el polen de las flores disperso por las abejas, así llegó a Debussy esta música latinoamericana y él sintió el peso que tenía en su carrera. Con Dvorak sucedió algo similar, cuando la música celta viajó de la Bohemia a Irlanda y luego a Norteamérica, y así es como llega a él.

¿Piensa usted que ahora las cosas han cambiado en lo que a la transmisión de la música se refiere gracias a las plataformas digitales?

Si, sigue sucediendo de esa manera que expliqué, porque cuando los jóvenes se trasladan, se traslada la música. La comunicación entre la música y la juventud puede darse de esta manera, pero sin duda las plataformas digitales ahora juegan un gran papel, pero no olvidemos que también es desde el punto de vista del consumo.

¿Qué nos puede comentar sobre El Pájaro de Fuego que es la otra obra que va a interpretar este domingo?

Será un contraste para el público, porque es una obra muy diferente a la de Debussy, porque aquí la música sigue una historia. En el Pájaro de Fuego hay dos puntos importantes, el primero tiene que ver con la juventud, el reflejo de la juventud, no solo en la historia, también es porque Stravinsky era muy joven cuando la escribió, tenía apenas 28 años de edad. Entonces nos encontramos con un sonido fuerte de vientos que representa el fuego de la juventud. También quiso reflejar la comunicación que existe entre la música y la juventud.

El segundo punto tenemos que la obra está basada en una historia del folclore ruso basada en la tradición oral, entonces él como compositor transcribe esa historia popular rusa. Es por ello que contiene muchas influencias de la música tradicional de Rusia. También hay un sentimiento fuerte de humanidad.

¿Qué tal han salido los ensayos con la orquesta? ¿Cómo le han respondido los músicos?

¡Es una orquesta magnifica! Es impresionante el nivel musical y sobre todo la capacidad de aprender y asimilar la música para luego transmitirla con tanta pasión. Tienen un sonido muy poderoso, muy hermoso y la estoy pasando muy bien trabajando con ellos. Todo ha salido muy bien, ellos son increíbles, no solo como músicos, también son excelentes personas con gran calidad humana.