The Gridlock Sonata es una obra para flauta, clarinete, trompeta, violín, cello y piano a cuatro manos, que fue interpretada por el Ensamble de Nueva Música, bajo la dirección de Malcolm Singer, contando con la propia Sylvia Constantinidis y el maestro Christian Wenzelal piano, quien estrenó también su obra Triptych para piano, viola y clarinete. La venezolana ahora se prepara para realizar un nuevo estreno mundial de su música, que tendrá lugar a principios de noviembre, en Viena, Austria del cual pronto estará dando todos los detalles.

Dentro del mundo de la música sinfónica y especialmente en el campo de la música contemporánea, es difícil abrirse campo dado el nivel de exigencia, pero para la pianista, compositora y directora de orquestas venezolana, Sylvia Constantinidis ya es un hábito sumar éxitos a su provechosa carrera, convirtiéndose en una de las mujeres pioneras en el mundo. Además del concierto a sala llena en Huelva, España, donde se interpretó su pieza Rondo Hollywood, la maestra recibió las mejores críticas tanto de los músicos como del público británico, tras el estreno de su obra The Gridlock Sonata, en un concierto cuyo programa estuvo basado en premieres de nuevas obras contemporáneas celebrado en el Concert Hall del Cheap Street Church, Condado de Dorsey, Inglaterra.

“Es una obra pensada como estructuras superpuestas creando el efecto de cortinas sonoras que se mueven en el mismo espacio y tiempo pero claramente diferenciables a través de los diferentes timbres musicales. Cada estructura es creada por un instrumento diferente que se fusionan en una mezcla simultánea de líneas melódicas, materiales minimalistas y cánones rítmicos. Es un estilo inspirado en el compositor Giorgio Liggetti. La pieza crea una densa textura sonora o un verdadero ‘gridlock’ (bloque), que a su vez conversa con un violín que emerge como instrumento solista”, explicó Sylvia Constantinidis sobre la dirección musical aplicada a The Gridlock Sonata.

El trabajo de la compositora fue catalogado como atrevido, visionario, vanguardista y futurista por parte de distintos músicos, maestros y críticos quienes asistieron al estreno. Curiosamente la obra está inspirada en una vivencia de la venezolana en un reciente vuelo a Europa al encontrarse en la inusual situación de estar encerrada en un avión con más de 300 pasajeros histéricos, estacionados por más de 3 horas, en una rampa de un aeropuerto después de un inesperado aterrizaje de emergencia.