Este domingo 22 de abril a las 11:00a.m., la sección de cuerdas de la Orquesta Sinfónica de Venezuela se presentará en el Centro de Arte Los Galpones para interpretar tres piezas del repertorio barroco, a cargo del director invitado Alfonso López Chollet. La entrada tiene un valor de Bs. 150.000.

La piezas que disfrutarán será «Adagio» de Tomaso Albinoni, continuará con «Las Cuatro Estaciones de Vivaldi» contando como solista con el concertino de la OSV y director Alfonso López Chollet y finalizará con el «Concierto de Brandeburgo Nº 3″ de Johann Sebastian Bach

La música barroca forma una parte importante de la música clásica. Se asocia con compositores como Henry Purcell, Antonio Vivaldi, Georg Friedrich Händel, Johann Sebastian Bach, Claudio Monteverdi, Ludwig Van Beethoven, entre otros. La música barroca amplió el tamaño, la variedad y complejidad de la ejecución instrumental, y también estableció la ópera como género musical. Muchos de los términos y conceptos musicales de esta época se encuentran todavía en uso hoy en día.

La primera de ellas será el «Adagio» de Tomaso Albinoni, hoy famosísimo a raíz de una obra que no le pertenece. Autor de música de cámara y de una cincuentena de óperas, representadas con éxito durante su larga existencia. Se sostiene que el relativamente escaso conocimiento actual de su obra y vida es consecuencia del bombardeo de Dresde durante la II Guerra Mundial, pues parte importante de su producción así como datos biográficos se encontraban documentados en archivos de la Biblioteca Estatal de esa ciudad, de la cual no quedó ni la muestra después de los bombardeos, ni qué decir de la ciudad entera. Pero de esta circunstancia ominosa, el musicólogo italiano Remo Giazotto en conjunto con la casa editorial Ricordi, sacaron partido, en 1958. Giazotto aseguró haber recibido unos fragmentos rescatados de entre las ruinas de la Biblioteca, que pertenecerían al movimiento lento de una sonata a trio de Tomaso Albinoni. Sobre la base de escasos compases, Giazotto compuso la obra que hoy conocemos y que Ricordi lanzó al mercado como «Adagio de Albinoni, arreglado por Remo Giazotto». El complemento del sujeto estaba en letra chica. Hasta el día de hoy nadie ha visto los fragmentos rescatados de entre las ruinas. Es más, la Biblioteca de Dresde asegura no tenerlos en su catálogo.

La segunda pieza será «Las cuatro estaciones» compuestas por Antonio Vivaldi (1723), un conjunto de cuatro conciertos para violín. Se trata de su obra más conocida y una de las más interpretadas en el mundo.

Vivaldi amó la vida intensamente, para perpetuar la profunda emoción que la transformación de la naturaleza le despertaba, creó los conciertos para violín llamados Las Cuatro Estaciones, dejando por escrito de su puño y letra en el original de la partitura la descripción de las más bellas escenas de la Primavera, El Verano, El Otoño y El Invierno, cada uno de estos conciertos consta de tres movimientos, dos rápidos separados en contraste con un lento y expresivo, las escenas más descriptivas son los movimientos.

Tiene la forma del concierto para violín, lo que significa que un violín toca, acompañado por una orquesta de cámara. El contenido de cada concierto es variado y evoca cada una de las estaciones.

Finalizarán con el Concierto de Brandeburgo Nº 3 de Johann Sebastian BachLos seis Conciertos de Bramdenburgo, conocidos en su partitura original como Conciertos con varios instrumentos, están dedicados a Christian Ludwig, margrave de Brandemburgo, noble que ejercía el control militar de la frontera de Alemania y Prusia.


Pero sigue siendo todo un misterio, llenos de hipótesis y controversias el lugar dónde los compuso y cuándo.


 

De lo que si están seguros los expertos es de que los conciertos brandeburgueses, o parte de ellos, fueron compuestos con anterioridad a su estancia en Cöthen y tratados con discreción durante su servicio a las órdenes del príncipe Leopold y entregados al margrave de Brandemburgo en 1721. Así, el concierto nº 3 es el primero, al menos el primer movimiento, compuesto como introducción a una cantata de iglesia en 1713. El resto del concierto, tiene influencias de Vivaldi, cosa que no ocurre hasta 1714. En cualquier caso, tiene una estructura de tres movimientos (rápido-lento-rápido) y a diferencia de los dos primeros que son conciertos grosso, este es orquestal, compuesto para tres partes o grupos; una de violines, otra de violas y por último una de violonchelos, todas ellas apoyándose sobre el violone grosso y el clave.

A pesar de que los Conciertos de Brandemburgo no tuvieron un gran éxito entre el público, con el tiempo ha pasado a ser muy conocidos y clave imprescindible para que los aficionados tomemos a Bach como uno de los grandes.


La invitación es para que acompañen a la decana de las orquestas el domingo 22 de diciembre, a las 11:00 a.m.,  en el Galpón 17  del Centro de Arte Los Galpones, ubicado en: Octava Transversal con Avenida Ávila Los Chorros, Caracas. La Entrada tiene un valor de Bs.150.000.