Vía: sinfonicadevenezuela.com/ Evelyn Navas Abdulkadir, Prensa OSV

La Orquesta Sinfónica de Venezuela arriba a sus 85 años de actividad ininterrumpida. Precursora en el movimiento sinfónico nacional, producto de la ardua labor de músicos que trabajan activamente para elevarla al sitial de honor que ocupa hoy como La Pionera.Generación Protagonista es un espacio para que todos puedan conocer la vida y obra de quienes accionan con dedicación, absoluta entrega y mucha pasión en pro de ofrecer la mayor calidad artística a nuestra institución. Conversamos con Ricardo Riveiro quien aprendió a valorar la música a través de sus primeros maestros, miembros de OSV consagrados a la educación y en su evolución siempre estuvo acompañado por músicos de esta institución que le alentaron y le recibieron cuando en el 2014 fue nombrado solista.

Ricardo Javier Riveiro, nuestro oboísta solista conoció a la Orquesta Sinfónica de Venezuela a través de sus maestros, músicos pertenecientes a las filas de OSV. Fueron ellos quienes le sembraron amor y pasión por la música. Desde el año pasado está en nuestra institución, todo un logro que lo llena de orgullo y a la vez lo compromete, pues ahora está sentado en el mismo atril que una vez ocuparon sus maestros.

Ricardo Rivero viene de la Orquesta Filarmónica Nacional donde por 17 años fue oboe solista. Es Profesor en la Universidad Nacional Experimental para las Artes (UNEARTE), en el Conservatorio Simón Bolívar del Sistema de Orquestas Juveniles y en la Escuela de Música Lino Gallardo.

Sus estudios iniciales fueron bajo la tutela de los maestros Andrés Eloy Medina y Lido Guarnieri en Caracas. Continúa sus estudios en Frankfurt, Alemania, con el profesor Liviu Varcol y posteriormente realiza maestrías en la Musikakademie der Stadt Basel, en Suiza, con el profesor Omar Zoboli y en la Musikhochschule Freiburg, Alemania, bajo la tutela del maestro Heinz Holliger. También se especializó en música de cámara con los profesores Omar Zoboli,Eckart Hübner y Jürg Wyttenbach.

Tomó cursos magistrales de Oboe con los maestros Pierre Pierlot, Thomas Stacy, Douglas Boyd, Ingo Goritzki, Thomas Indermühle, Robin Canter, Veit Stolzenberger y Diethelm Jonas, entre otros. Durante más de una década fue miembro del Octeto Académico de Caracas con el cual participó en diversas giras por Centro y Suramérica y además en el proyecto pedagógico que los lleva a tocar en diversas escuelas en toda Venezuela.

Como solista ha tocado el repertorio oboístico tradicional con las obras de Händel, Albinoni, Bach, Vivaldi, Mozart y Martinu. En Venezuela estrenó los conciertos de Julius Rietz, D´Indy, Raffaelle, D´Alessandro, Ludwig A. Lebrun, Ralph Vaughan Williams, C.Ph.E.Bach y ha participado en diversas producciones discográficas de la Orquesta Filarmónica Nacional y la Orquesta Sinfónica de Venezuela. De su participación con el Festival A Tempo destacan sus recitales para Oboe solo, en el formato Concierto-Conferencia para público en general y también para niños.

Junto al Ensamble IROMA 3 mantuvo una intensa actividad de estrenos de obras del repertorio nacional e internacional compuestas para trío de cañas y para oboe solo. De tal forma, ha realizado los Estrenos Mundiales para trío de los compositores: Galán, Arocha, Baroni, Maiuri, Alvarez, Sans, Zitella, Puncelles, Flores, Izarra, Rivas, Núñez Áñez y  los estrenos en Venezuela de obras de Wildberger, Moeschinger, Vogel, Juon, Zbinden, Schullhof, Delacoste, Veress y Lutoslawski. Ha realizado la primera audición en Venezuela de obras para Oboe solo (corno inglés) de Galán, Schibler, Hoch, Gasser, D´Alessandro, Tosar, Haselbach,  Lehmann, Maderna,  Carter, Pérez Valero, Denisow, Reade, Koechlin, Zitella, Baroni, Escalona, Britos, Jaurena y Westman.

Desde el 2013 participa consecuentemente en el Festival OBOEFEST en Rosario, Argentina, donde interpreta música de compositores venezolanos. También su labor docente lo ha llevado a Costa Rica, Argentina, Uruguay y Cuba.

RICARDO RIVEIRO EN FILA

Siempre con el sentimiento de ser parte de OSV

Ricardo Riveiro contactó con la OSV muy tempranamente, a través de sus propios maestros. Por eso cuando ingresó por invitación a la Orquesta Sinfónica de Venezuela, fue como ver concretado un largo camino, siguiendo los pasos de quienes incidieron en su formación: “Ser miembro de la OSV representa un honor para cualquier músico venezolano y a la vez una responsabilidad muy grande. Por sus filas han pasado grandes músicos que han dejado huella en la institución y han sido los grandes maestros forjadores del acontecer musical actual en Venezuela. Estar rodeado de los mejores intérpretes y artistas me emociona y entusiasma a aportar mis ideas en el desarrollo diario de ensayos y conciertos”.

Riveiro recuerda al músico uruguayo Raúl Jaurena, quien desde el órgano o el piano lo introdujo en el mundo de la música académica con maestros como José Gai y Lido Guarnieri. “Fue el propio maestro Guarnieri quien me entusiasmó para seguir estudios en Frankfurt, Basel y Freiburg, contando con su apoyo incondicional. Al terminar los estudios, y formando parte como oboe principal de la Orquesta Filarmónica Nacional, tuve la gran oportunidad de compartir durante 12 años con el Octeto Académico de Caracas, cuyos miembros en su totalidad pertenecen a la OSV. Por eso, al estar tanto tiempo al lado de Filiberto Núñez, Rubén Oscher, Mark Friedman, Alejandro Montes de Oca, Joel  Arias y Geronis Bravo, siempre dije que me sentía como miembro de la OSV. Un acontecimiento importante fue el estreno de OCTOPUS, obra dedicada a esta agrupación, acompañados por La Sinfónica y dirigidos por su compositor José Carli”.

Octeto-Académico

Octeto Académico de Caracas

Con la Orquesta Sinfónica de Venezuela participó en calidad de invitado en las giras a Italia 2005 y Cuba 2009 y allí pudo experimentar intensivamente el quehacer artístico de sus músicos. Así mismo, no se perdía una invitación de la OSV para estar en el escenario y mucho menos, los conciertos de La Sinfónica: “Por eso cuando en el año 2014 me extienden la invitación para formar parte de la OSV como Oboe Solista, más allá de la emoción del momento, sentí un profundo agradecimiento con todos mis maestros y con la orquesta. No pude más que entusiasmarme por participar en todos los proyectos habituales de la orquesta”.

ricardo riveiro ced

Un sello de calidad que es innegable

Ricardo Riveiro se incorporó de lleno a la gestión diaria de la Orquesta Sinfónica de Venezuela. Sentado al lado de sus maestros y compañeros, se adaptó enseguida: “En todos estos años he podido observar con beneplácito el desenvolvimiento de la OSV, adecuándose a los nuevos tiempos y constituyéndose en referente en el acontecer musical venezolano. Es una institución que gestiona proyectos académicos de la más alta factura, por donde han pasado los mejores directores y solistas. A la vez, apoya el desarrollo artístico de su plantilla, ya sea en sus proyectos de conciertos con la orquesta o en sus actividades en el exterior”.

Para Riveiro en la OSV reina un ambiente ecléctico: “Que se respira entre sus atriles. Es increíble que podamos contar con un concierto con famosos compositores europeos, y luego interpretemos las nuevas composiciones de nuestros creadores venezolanos y latinoamericanos, algunas en estreno mundial. También se conjuga exitosamente el sonido sinfónico acompañando a cantantes y grupos venezolanos de música tradicional de nuestro país. O ¿por qué no? salsa, merengue y demás ritmos de nuestra región con poderosos exponentes del género. La ópera y el ballet son géneros que la OSV asume con relevancia y conocimiento año tras año. La cúspide de todas estas fuerzas musicales desemboca en su proyecto insignia La OSV en mi Escuela, mediante el cual la institución ejerce su principal labor de divulgar nuestros valores e influir desde la infancia en crear una sociedad cada vez más tolerante, participativa, respetuosa del arte y de todo lo que involucra, valores que los niños que participan semanalmente perciben y ayudan a difundir en su entorno”.

ricardo riveiro ced 2

Los 85 años de la OSV no pesan mucho para este versado músico: “La OSV es la orquesta más antigua de Venezuela, y sigue hoy con la fuerza y energía de una orquesta emergente. Toda esa experiencia volcada a través de los grandes maestros que allí hacen vida junto a los jóvenes artistas, la convierte en una de las orquestas de mayor relevancia por la calidad, innovación y versatilidad de los proyectos que allí todos los días se crean. ¿Alguna razón más para  sentirse orgulloso de pertenecer a la OSV? ¿Alguna razón más para que el público nos siga apreciando como una de las Orquestas líderes y disfrutando de los espectáculos que brindamos?”, nos revela Riveiro.

A través de sus maestros y de ese permanente contacto desde joven con nuestra institución, la influencia de OSV en la vida de Ricardo Riveiro va más allá: “Dentro del ámbito que me concierne como oboísta, estando muy vinculado a la música contemporánea y experimental, he tenido la oportunidad de estrenar muchas obras e intercambiar ideas con compositores de nuestra región. En tal sentido, siguen mis conciertos para la divulgación de las obras y la creación de otras nuevas, como ejemplo el proyecto Caminando por Suramérica, diseñado para dar a conocer obras de nuestro continente. Con mi participación en Argentina en el Oboefest desde 2013 he podido también difundir la música de nuestros compositores venezolanos. Y nuevas cosas se están gestando. Igualmente me motiva especialmente dar a conocer los conciertos del Oboe con orquesta menos divulgados en Venezuela, ya he tenido esa experiencia en mi anterior puesto de trabajo y pienso que ése camino hay que continuarlo, junto al repertorio tradicional del instrumento y las nuevas obras de los venezolanos”.

Ricardo Riveiro se despide con una invitación a seguir las actividades de la Orquesta Sinfónica de Venezuela: “Pronto estaré interactuando con músicos de la orquesta en sus grupos de música de cámara, y sobre todo, dando todo lo que se pueda en los programas semanales de nuestra Orquesta”. Así que el público podrá seguir apreciando el talento y el brillo artístico de nuestros músicos en cada oportunidad.