El director venezolano Felipe Izcaray conducirá el estreno en la capital colombiana de la Cantata Criolla, la obra cumbre Antonio Estévez, basada en el poema de Alberto Arvelo Torrealba.

Por primera vez Florentino cantará con el Diablo en Bogotá
Por Várvara Rangel Hill @VarvaraRangel
ESPECIAL PARA @vzlasinfonica

La orquesta será la Sinfónica Nacional de Colombia y los solistas serán los larenses Cristo Vassilaco y Juan Tomás Martínez.

La lucha entre el bien y el mal, el combate entre la vida y la muerte, recogido en la más bella expresión lírica del llano, la leyenda de Florentino el que cantó con el Diablo, se escuchará por primera vez este viernes 13 de abril de 2018 en el Teatro Jorge Eliécer Gaitán, de Bogotá, cuando la Orquesta Sinfónica Nacional de Colombia toque las notas de la Cantata Criolla, la obra cumbre del nacionalismo venezolano, compuesta por Antonio Estévez.

Para esta pieza sinfónico-coral se contará con las voces del Coro Sinfónico de la Universidad de los Andes y del Coro de la Pontificia Universidad Javeriana, con los solistas venezolanos Cristo Vassilaco y Juan Tomás Martínez,  bajo la dirección del maestro criollo, Felipe Izcaray.

El de este concierto será un repertorio latinoamericanista, que comenzará con la Fanfarria sinfónica, del colombiano Blas Emilio Atehortúa; para dar paso a los Corales Criollos No. 3, del argentino Juan José Castro y a las Danzas Cubanas, del cubano  Arturo “Chico” O’Farrill. En la segunda parte será el estreno en la capital colombiana de la Cantata Criolla.

El maestro Izcaray recibió esta invitación para hacer este concierto en Bogotá a finales de 2017, por medio de su hijo Carlos, director de la Sinfónica de Alabama, quien mantiene una relación permanente con la Orquesta Nacional de Colombia, quien le solicitó sus datos con la intención de que dirigiera la obra compuesta por Estévez.

Al director venezolano lo invitaron por su “afinidad” y su experiencia en cuanto a esta famosa pieza basada en el poema de Florentino y el Diablo, escrito por Alberto Arvelo Torrealba y que que concentra el folklor llanero.

“Creo que el director musical de esta orquesta (Sinfónica Nacional de Colombia), el maestro francés Olivier Grangean, que estuvo muchas veces en Venezuela, me vio dirigir la Cantata Criolla en algunas oportunidades en Caracas y siempre le gustaba. Él fue quien le dijo a la coordinación Artística que me contactaran para dirigir esa obra”, comentó.

Por primera vez Florentino cantará con el Diablo en Bogotá

“En Latinoamérica somos más propensos a mirar hacia Europa, hacia Norteamérica, a la hora de confeccionar nuestros repertorios”

Aunque la Cantata Criolla es una pieza angular de la música sinfónica escrita en Venezuela, y que de alguna manera nos une a las tierras colombianas por la tradición de los llanos, es con este concierto que se escuchará por primera vez en el hermano país ¿Cómo es posible esto? Izcaray considera que es “un misterio”. “En Latinoamérica somos más propensos a mirar hacia Europa, hacia Norteamérica, a la hora de confeccionar nuestros repertorios”, justificó.

Es cierto que Colombia está unida a Venezuela por los andes y, especialmente, por los llanos, con la misma tierra, la misma música, la misma arpa, el mismo cuatro, maracas, etc. Estoy seguro de que la gente en Colombia, especialmente la gente de cierta edad, conoce la leyenda de Florentino y el Diablo, y deben conocer también de alguna manera el poema de Alberto Arvelo Torrealba. No sé por qué antes no se había hecho (la Cantata), pero estoy muy contento de ser yo quien lleve esta pieza”, añadió Izcaray.

Para el director venezolano, no solo falta difundir la obra de Estévez sino que falta promover “prácticamente todo”: “¿Cuánto de compositores colombianos se conocen en Venezuela? Así sabemos ¿cuánto de repertorio venezolano se conoce en Colombia? Prácticamente nada. Es una lástima y es algo que habría que corregir”.

DE LA SABANA PARA EL RESTO DEL MUNDO

Para Felipe Izcaray, la Cantata Criolla de Estévez “es una obra iconoclasta del repertorio venezolano. En la entrevista que le hice al maestro Estévez, en 1982, afirmó que después de muchos años de considerar y de experimentar con varias tendencias de la composición, estaba consciente de que la obra más importante que él había compuesto” era esta.

El personaje de Florentino –continuó- es trascendental en la mitología latinoamericana, y esta obra que parte “acertadamente” del poema épico de Arvelo Torrealba “representa a Venezuela” y al resto de la región.

Ya lo decía el maestro Estévez, la primera vez que lo vi en Carora en 1965, vino a dar una conferencia sobre la Cantata Criolla, dijo que el pasaje más importante del poema es cuando Florentino le responde al Diablo: Sabana, tierra que hace sudar y querer, parada con tanto rumbo, con agua y muerta de sed. Esa es la historia de nuestro pueblo, y por lo tanto, creo que está más vigente que nunca esa frase de: Con agua y muerta de sed”.

Con este concierto, Izcaray se reencontrará con el público colombiano, al que le regalará un repertorio de música latinoamericana, con la esperanza de que “el mensaje llegue” y se realicen más conciertos de este tipo. “Creo que les va a gustar porque la Cantata Criolla es una obra pegajosa, que tiene un mensaje que cuando se hace de la manera correcta le llega al alma del público”.

LOS DEL RETO

Por primera vez Florentino cantará con el Diablo en Bogotá

Juan Tomás Martínez

Para que el “mensaje” de esta obra venezolana le llegue a quien le escuche, se requiere que Florentino y el Diablo sean interpretados por los cantantes adecuados. En esta gala, la responsabilidad recaerá en dos venezolanos.

El barítono Juan Tomás Martínez será Satanás para retar en este contrapunteo al tenor Cristo Vassilaco, como el Catire Florentino.

Izcaray seleccionó a Martínez para este encuentro, “por ser uno de los favoritos para ese rol”, además por una larga relación profesional que tiene con este músico desde su tierna infancia y con su padre, el también barítono Juan Tomás Martínez Yépez.


Martínez conoció al maestro Estévez y ha interpretado al Diablo más de 100 veces.


 

Pese a que esta será la primera vez que trabaje con Cristo Vassilaco, Felipe Izcaray confía en que este tenor larense radicado en Bogotá dará la talla en la presentación. Considera que el tenor adquirió lo mejor de su formación en el seno de la Coral Nacional Simón Bolívar y de profesores venezolanos como Ídwer Álvarez.

El tenor confirmó que este concierto será su primer trabajo como solista en Colombia, debido a que hasta ahora ha desarrollado su carrera en el vecino país como coralista junto a la Ópera de Colombia y a la Filarmónica de Bogotá.

Por primera vez Florentino cantará con el Diablo en Bogotá

Estoy ansioso. Llevo un año y medio fuera mi país, por poder compartir escenario con dos grandes maestros venezolanos y de paso del estado Lara ¡Todos guaros!  Me da el alivio y la certeza que todo va salir muy bien”, declaró Vassilaco, de 30 años de edad.

Por primera vez Florentino cantará con el Diablo en Bogotá

“Me parece que será un dúo muy interesante, dos generaciones distintas de cantantes venezolanos, haciendo una obra que ya se convertido en una tradición en nuestro país”, comentó por su parte el director.

La de Abreu “es una pérdida para la institución (el Sistema), es una pérdida que se siente, y va a tomar un tiempo hacer las respectivas reflexiones qué significa el hecho de que el maestro no esté

ABREU: ANTES Y DESPUÉS

Aunque dar este concierto en Bogotá es un respiro de aire fresco, el batuta de Carora aseguró que todavía no ha superado el sentimiento de nostalgia por la partida física del maestro José Antonio Abreu, con quien trabajó durante diferentes momentos de su vida musical.

La de Abreu “es una pérdida para la institución (el Sistema), es una pérdida que se siente, y va a tomar un tiempo hacer las respectivas reflexiones qué significa el hecho de que el maestro no esté para las consultas, para las decisiones finales, para la orientación de lo que se hace en el Sistema”, opinó Izcaray.

De acuerdo con el director, el desempeño de la música en Venezuela tendrá que analizarse en un determinado momento por el antes y el después de José Antonio Abreu: “Lo más importante que logró, es que la música clásica o académica entrara a los hogares de personas que de otra manera no hubieran estado relacionada con ese tipo de música”.