Diego Naser: es una gran responsabilidad dirigir Mahler en Venezuela

Por Roberto C. Palmitesta | @RPalmitesta

Uno de los principales directores latinoamericanos debuta en Venezuela, al frente nada menos que de la orquesta pionera de El Sistema: la Sinfónica Simón Bolívar, se trata de Diego Naser, nacido en Uruguay y quien asegura que debe haber más apoyo e interacción entre los países de Latinoamérica para fortalecer su crecimiento cultural. Es actual director musical y artístico de la Orquesta Sinfónica Nacional del Sodre (Uruguay), observa y admira la actividad musical y orquestal de El Sistema; además de sentirse cautivado por la geografía venezolana y por la variedad cultural de la ciudad de Caracas.

Bajo la batuta de Diego Naser la Sinfónica Simón Bolívar interpretará este domingo 6 de octubre a las 11:00 am, en el Centro Nacional de Acción Social por la Música (Cnaspm), dos obras desafiantes debido a su complejidad y al alto nivel musical que requieren. Abrirá el repertorio con el preludio de la ópera Tristán e Isolda, compuesta por Richard Wagner; y luego, se interpretará una de las obras más cortas de Gustav Mahler, la Sinfonía N°4 en Sol Mayor, con la participación de la soprano Mariana Ortíz.

Desde 2018 es el Director Artístico y musical de la Orquesta Sinfónica Nacional del Teatro Sodre de Uruguay, con la cual he realizado importantes conciertos y giras por Argentina y Brasil. Además es violinista en la West Eastern Divan Orchestra que dirige el maestro Daniel Barenboim. Ganó en 2005 la Competencia de Dirección Orquestal de la ciudad de Graz, en Austria. Dirige regularmente en países como México, Austria, Alemania, Argentina, España, Portugal, Inglaterra y Suiza, entre otros. Es además un reconocido profesor de violín y viola colaborando con la Universidad de La Rioja y el Conservatorio de Logroño en España; la Academia Orquestal del Teatro Colón y el Instituto Superior de las Artes en Argentina; Bellas Artes de Oaxaca y el Instituto Veracruzano de la Cultura en México.

Venezuela Sinfónica conversó con este interesante músico, quien cuenta cuáles son sus expectativas en torno a su debut en el país y por trabajar con una orquesta con tanta historia; además habla con detalle sobre cómo ha sido la preparación de la obra de Mahler y cómo se ha dado su interacción con los músicos venezolanos. Al mismo tiempo ofrece interesantísimos comentarios sobre la importancia de la educación emocional.

Diego Naser: es una gran responsabilidad dirigir Mahler en Venezuela
Diego Naser: es una gran responsabilidad dirigir Mahler en Venezuela
Diego Naser: es una gran responsabilidad dirigir Mahler en Venezuela

VS: ¿Cómo se siente ahora que finalmente se cumplió su deseo de dirigir en Venezuela y conocer un poco nuestro país?

Diego Naser: esta es primera vez que vengo a Venezuela y es mi primera vez dirigiendo en el país con una orquesta venezolana. Me encanta la geografía, la gente, la música, el arte, las orquestas, es un país fantástico y me encanta estar aquí.

VS: ¿Cuál ha sido la primera impresión que se llevó de los músicos de la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar?

Diego Naser: es una gran responsabilidad dirigir Mahler en Venezuela

DN: Primeramente estoy muy contento de trabajar con ellos, es una gran orquesta. Me sorprende la disciplina, están muy bien preparados, el maestro Alfredo Rugeles hizo un gran trabajo preparándola la semana anterior a mi llegada, así que me encontré con una orquesta muy armada, con la que pude trabajar de inmediato en muchos detalles, a nivel humano hemos estado muy a gusto y supongo que es en las dos partes, porque cuando no es así, se siente. Realmente nos pudimos enfocar al trabajo musical desde el primer minuto hasta el último con bonitos resultados, seguimos trabajando muy duro por sacar el concierto adelante y estoy seguro que el público lo va a disfrutar.

VS: Seleccionaste un repertorio bastante exigente.

Si, así es, la Cuarta Sinfonía de Mahler es muy delicada, es su sinfonía más pequeña pero difícil, aparte tiene fragmentos de sus otras sinfonías, como de la tercera y de la quinta, por otro lado tiene muchas delicadezas, en las cuerdas, en los matices, tiene fragmentos de músicas típicas austriacas y cosas populares que es muy interesante, pero muy difícil de hacer porque se puede convertir rápidamente en una parodia de lo que está escrito, así que hay que hacerlo con mucho criterio.

VS: ¿Cómo ha respondido la orquesta en el montaje de esta gran obra?

DN: Creo que estamos entendiéndonos todos en el sentido de la obra, encontrándonos, descubriéndonos, porque siempre es difícil para ellos un maestro nuevo como para el director una orquesta nueva, conocer sus dinámicas, su manejo interpersonal, si dinámica personal y cómo dirigirte hacia ellos, pero eso es algo que va mejorando con cada ensayo.

VS: ¿Qué nos puede decir sobre la obra de Wagner que van a interpretar?

DN: Seleccioné el preludio de la ópera Tristán e Isolda de Richard Wagner, una obra que quizá contenga todas las emociones que puede sentir el ser humano: rabia, dolor, amor, pasión y hasta se siente cierto erotismo. Es una obra magnífica de un gran compositor llena de emotividad, que estamos disfrutando muchísimo y estoy seguro que el público también lo hará.

VS: Quizá esta sea su primera vez en Venezuela, pero seguramente has escuchado sobre el Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela.

Por supuesto, en Uruguay también hay un sistema de orquestas, que para el tamaño de nuestro país es muy importante, tiene varios miles de alumnos, es un trabajo que siempre se ha hecho con muchísima cooperación y colaboración desde Venezuela, así que estoy muy agradecido y evidentemente conozco el sistema de aquí porque tengo muchos amigos que están en la institución en la actualidad y muchos otros venezolanos que están en otros países, así que admiro muchísimo su trabajo, porque construir un imperio de música, porque son cientos de miles de personas tocando instrumentos a muy buen nivel es algo admirable, además sobretodo encontrando un camino nuevo a nivel espiritual, filosófico y personal y de interrelacionar con los demás me parece fantástico. 

VS: Usted tiene una concepción muy interesante de la música como lenguaje y forma de expresión.

Evidentemente la música es el lenguaje que nosotros no utilizamos generalmente, que es el lenguaje de la emoción. La educación emocional para mí es lo definitivo y lo decisivo, incluso en lo profesional de cualquier otra área, porque cuando tomamos otros profesionales como médicos o arquitectos que tienen la misma formación, generalmente cuando terminamos los estudios quedan en un mismo nivel de formación, de conocimientos adquiridos y a nivel de capacidades técnicas. Ahora, cómo optimizar la técnica y los conocimientos aprendidos y cómo entrelazar los conocimientos… pues de eso depende mucho la educación emocional, creo que es allí donde radica la diferencia entre las personas. ¿Qué podemos hacer con las herramientas que se nos otorgaron? Técnicas intelectuales y eso va a estar dictaminado por nuestra capacidad de dominar, controlar, manejar y disfrutar nuestras emociones, y en esto la música tiene mucho que decir. Pienso que por allí tenemos una salida a nivel mundial y el maestro José Antonio Abreu supo verla para poder tener seres humanos que disfruten más de su vida.


VS: Por lo visto está muy contento con su visita a Venezuela.

Venir aquí me permite ver el origen y aprender de lo que tantas veces me contaron. Poner un grano de arena en todo este programa me emociona tanto, porque esto cambió la historia musical de toda Latinoamérica y a nivel mundial. Me siento honrado de estar aquí y de poder hacer música con una orquesta tan preparada y con tanta historia.


VS: Es interesante lo que mencionas del lenguaje emocional y de la educación emocional. ¿En Uruguay trabajas en algún programa al respecto? Además, cuando estás dirigiendo, al mismo tiempo estás enseñando.

No es lo mismo ser un maestro que un director de orquesta, creo que todavía uno está lejos de ser un maestro, yo tengo 38 años y todavía no me considero un maestro, hay un camino larguísimo por recorrer a pesar que la figura del director es la de maestro, creo que nunca se termina de serlo, sin embargo si se puede en algunas áreas tener más experiencia que otros y transmitirlas, si eso te convierte en un maestro ¿puede ser?

En el caso que me planteas, siempre he estado cerca del Sistema de Orquestas Juveniles de Uruguay, siempre he estado muy cerca de la Orquesta Nacional Juvenil y he aportado todo lo que he podido, clases, talleres, seccionales, conciertos, ensayos, etc. Pero siempre bajo la misma filosofía, esto que hacemos no es solamente positivo y útil para tocar un instrumento, esto es útil para vivir, es una manera de entenderse, de explorarse, de explorar el templo más importante y más grande que uno puede tener que es el templo interior.  

VS: Comenta a poco cómo es ese templo interior.

Si te fijas en el espacio vacío verás que es mucho más grande que el espacio donde hay materia y si pasas este ejemplo al nivel personal, nuestro cuerpo es muy diminuto en comparación con el alcance que puede tener nuestra mente, nuestra alma, nuestros sentimientos; pero nosotros nos basamos más en lo corporal, en lo material, en lo que es objetivo y nos estamos perdiendo la porción del mundo más grande que hay, entonces en ese espacio infinito que es nuestro cerebro, nuestra emoción, nuestro pensamiento, nuestra reflexión, creo que es allí donde la música empieza a brindarte una señal, te muestra el inicio de un camino que termina cuando mueres y creo que es importante entregar esa herramienta de vida a cualquier ser humano.

VS: Retomando el tema del concierto ¿cómo están tus expectativas? Porque vas a tocar Mahler en tu primera vez en Venezuela y ante un público Mahleriano, que conoce la música de este autor y acostumbrado a escucharlo con directores venezolanos.

Las expectativas son altísimas en el sentido que es famoso mundialmente que Venezuela tiene orquestas increíbles, con maestros extraordinarios, tanto los directores de los conciertos como los preparadores de orquestas, tienen también a un genio como el maestro Dudamel y me encantan los Mahler que él dirige, entonces además es una gran responsabilidad enorme hacer un Mahler en esta casa. Será una experiencia única y la estoy viviendo con la mayor felicidad posible, sobre todo con la mayor complicidad posible con la orquesta. Voy a enfrentarme a un público muy educado, y ávido de música, pero que además conoce mucho, por lo que no será fácil de convencer con cualquier interpretación, así que estamos redoblando esfuerzos.

VS: ¿Cómo fue su acercamiento a la obra de Mahler?

Estudiando todo su alrededor, su época, su cultura, su pensamiento, su biografía y además hay muchas cosas que están escritas en sus partituras, frases enteras que dejó en un lenguaje que yo me considero semi-nativo, como el alemán, porque viví muchos años en Alemania, hay cosas que las palabras que él escribió que tienen un peso que no está en la traducción de un diccionario, sino que es el peso de la emoción de una palabra y es algo que solo lo entendemos cuando has estado mucho tiempo viviendo en esas sociedades, en mi caso no es mi idioma materno, pero tuve muchísimo contacto y lo hablo casi tan bien como el español; en base a eso, analizando sus frases y sus oraciones uno puede descubrir mucho de lo que quiso decir y como él era director de orquestas, los balances de la partitura están muy bien escritos, tiene matices diferentes para distintos instrumentos al mismo tiempo. 

Sus partituras también tenían oraciones completas con indicaciones para los maestros que podían tocar sus obras posteriormente. Después puedes evaluar y conocer músicas populares austriacas, alemanas, judías, hay que saber interpretar los elementos populares que plasmó en sus partituras. Generalmente es un compositor que transmite con su música no solamente varios estados de ánimo, también diferentes caracteres y personalidades, eso es algo que hay que descubrirlo e investigarlo muchísimo, nutrirse también de otras versiones, escuchar que pensaron otros, cómo interpretaron otros, leer y releer la partitura una y otra vez pero permanentemente. 

Otro aspecto que uno debe estudiar y trabajar es su instrumentación, porque hay temas con diferentes instrumentaciones y esto tiene mucho que decir de un compositor que era director de orquesta, eso te dice mucho lo que él buscaba, un color distinto, más oscuro, más grave, más agudo, más piano, etc., eso es lo que va conformando también la personalidad de una sonoridad.

VS: Después de este compromiso en Venezuela ¿Cuáles son tus planes futuros?

Vuelvo a trabajar con mi orquesta, la Sinfónica Nacional de Uruguay del Sodre, con la que también voy a hacer la Cuarta Sinfonía de Mahler, con las cuatro últimas canciones se Strauss. Luego me sumerjo en dos proyectos monumentales, que son la Ópera completa de Wagner Tristán e Isolda y luego el Ballet Manon, después vendrán unas merecidas vacaciones (risas).