El pasado sábado 14 de julio a las 11:00 am, dos orquestas infantiles, una ecuatoriana y otra colombiana, se unieron conformando así una orquesta binacional que presentó un concierto muy especial, como ofrenda musical a la paz y cuyo programa incluyó solo obras del compositor venezolano José Agustín Sánchez, quien al mismo tiempo llevó la batuta.

El escenario fue el imponente y majestuoso Cementerio de Tulcán, ubicado en la provincia de Carchi, Ecuador. El evento significó la última actividad en territorio ecuatoriano de la gira Sonidos del Sur. El tachirense se trasladó a Colombia el domingo pasado, país donde culminará su tour, con el que además de sus presentaciones, ha venido componiendo obras que serán estrenadas en Venezuela.

En este concierto histórico participó la Orquesta de Ipiales del Programa Batuta de Colombia (que replica El Sistema venezolano) y la Orquesta Infanto Juvenil de Tulcán de Ecuador, que depende de la Casa de la Cultura de Carchi. De esta manera niños y adolescentes de dos naciones sudamericanas se unieron gracias a la música de un venezolano, interpretando un arreglo especial para la ocasión, que tomó como base los memes cósmicos dedicados a la paz.

“Las expectativas se cumplieron en su totalidad, el público disfrutó muchísimo del concierto y pese a la lluvia, nadie se fue. Los niños y jóvenes estuvieron muy contentos y disfrutaron tocando mi música, dedicada a la paz y a la unión. La lluvia danzó entre nosotros y las fronteras imaginarias desaparecieron. Esta fue mi última ofrenda musical en Ecuador y ahora me traslado a Colombia, donde culminaré la gira Sonidos del Sur”, expresó José Agustín Sánchez, quien luego del concierto, fue condecorado por la municipalidad de Tulcán con la Mención de Honor por integrar el arte en la sociedad.

“Han sido tres meses llenos de momentos mágicos, de realidades inspiradoras y de mucha gente con sed de arte y de vida. El éxito de cada ofrenda en Ecuador fue el resultado de una imaginación sin límites, del compartir con seres especiales y de las bendiciones infinitas del universo. Gracias a la casa de la cultura ecuatoriana, sede nacional y al núcleo del Carchi, por el apoyo incondicional a todo mi trabajo y a mis actividades musicales durante mi recorrido por Ecuador”, agregó.

El cementerio de Tulcán es famoso por su zona de jardines, que tiene una extensión de más de cuatro hectáreas con más de 300 esculturas de jardinería, dando formas representativas de la flora y fauna del Ecuador y de las culturas romanas, griega, inca, azteca y egipcia. El camposanto fue fundado en 1932, pero sus jardines comenzaron a esculpirse en 1936 por José María Azael Franco Guerrero, de allí que el cementerio lleve su nombre. Es considerado patrimonio cultural de Ecuador y un lugar de interés turístico de la nación. Está dividido en dos zonas: la primera ubicada en la parte frontal, conocida como “Parque de los Recuerdos” y la segunda ubicada en la parte trasera, con el nombre de “Altar de Dios”.