Álvaro Carrillo talento venezolano que se destaca en los escenarios internacionales, obtuvo el premio como mejor bajo en la 18º Concurso Brasileño de Canto María Callas

La convocatoria 2020 que estaba planificada para realizarse en la ciudad de São Paulo, se organizó de manera virtual debido a la Covid-19 y contó nada menos que con 93 participantes, de los cuales sólo 74 pasaron a la ronda eliminatoria.

Este sábado 27, la compañía de Ópera de São Paulo anunció a los ganadores del 18º Concurso Brasileño de Canto Maria Callas, entre los cuales se encontró el venezolano Álvaro Carrillo  quien fue seleccionado como el mejor bajo-barítono. El premio a la mejor soprano fue para Luiza Willert; Cintia Graton ganó entre las mezzo sopranos; entre los barítonos, el premio fue para João Vitor Ladeira; entre los tenores tenores, para Vitorio Scarpi; y Sàvio Faschét, la contraparte. El tenor Ramón Mundin fue el mejor cantante elegido por el público y ganó el Premio José Esper Netto.

Venezuela Sinfónica conversó con Álvaro sobre esta experiencia y lo compartimos con nuestros lectores:

-Coméntanos ¿cómo fue el proceso de participación, así como las complicaciones que surgieron con la emergencia sanitaria?

Tenía planificado un recital en El Cerrito a principios de marzo que serviría para soltar el repertorio y para recaudar fondos para poder comprar los pasajes a Brasil, sin embargo, un día antes del concierto, después de haber hecho un enorme esfuerzo de preparación y de promoción, se decretó la cuarentena. Tuvimos que suspender el recital y con ello se iba toda esperanza de poder costear el boleto de avión.

Unos días después, la cuarentena se convirtió en un asunto mundial. Ya no se podía viajar. Ya no importaba tener un pasaje en mano. No iba a poder salir del país ni iba a ser recibido en Brasil, esto fue motivo de un gran bajón anímico, tantos meses de preparación tirados a la basura. Luego de unos días muy duros, Annelia (mi esposa) y yo decidimos tomar la pandemia como si alguien con un gran control remoto le hubiese puesto pausa al mundo para darnos tiempo de trabajar y subir de nivel.


Le dije a Annelia: «cuando esto termine, tenemos que ser mejores artistas de lo que somos ahora».


A los pocos días comencé a conversar de técnica vocal con un extraordinario tenor dramático venezolano residenciado en Italia, Miguel Sánchez Moreno. Él es una de las últimas personas que quedan en el mundo que conoce a profundidad la vieja escuela italiana de canto. Se convirtió en mi mentor. Comenzamos a trabajar la técnica vía online. Me ayudó a conseguir mi verdadero instrumento, que resultó ser mucho más potente de lo que yo creía. Comencé a aplicar los nuevos conceptos al repertorio que tenía para el concurso y se notaban cambios importantes. Poco tiempo después, escribieron de Brasil anunciando la decisión de hacer el concurso vía remota. Así que, gracias a la colaboración del maestro Carlos Urbaneja pudimos grabar los vídeos para el concurso.

Como había restricciones de salir, lo hicimos sin ensayo y grabamos incluso los vídeos para la final. Qué optimismo!, ¿No?. Lo cierto es que ambos llegamos a la final del concurso y yo resulté uno de los ganadores. Es primera vez que hago un concurso. Estoy invicto con las audiciones a lo largo de mi carrera, pero en los concursos no había pasado de ganar una mención de honor.

Primera vez que participas a distancia? Cuáles fueron los obstáculos y qué pieza interpretaste para la eliminatoria y la fase final?

En efecto, es primera vez que participo en un concurso a distancia. Aunque de alguna forma eso siempre ha existido. Muchos de los trabajos que he obtenido, sobre todo fuera de Venezuela, se dieron porque alguien vio un vídeo mío en Youtube o Facebook y me contactó. Hubo obstáculos, pero creo que estábamos en igualdad todos los concursantes. La cuarentena obligaba a grabar videos bastante caseros, sin edición ni manipulación técnica. Nuestros videos fueron grabados con los teléfonos celulares. No teníamos siquiera un trípode. Pero lo importante siempre va a ser la calidad artística. Grabé la romanza Despierta Negro, de la Zarzuela La Tabernera del Puerto, de Pablo Sorozábal para la primera ronda. Y, por si pasaba a la final, grabé el aria Di sposo di padre, de la ópera Salvatore Rosa, del brasileño Antonio Carlos Gomes.
Foto: Rebeca López
Foto: Rebeca López

En Italia han posicionado una frase que dice «La Cultura no se detiene» ¿qué opinas? y cuál es tu reflexión al obtener tan importante premio

La frase es totalmente cierta. Muchos no lo reconocen, pero nuestra salud mental se ha visto protegida durante la pandemia gracias a la producción cultural. Películas, conciertos, libros, etc. Sólo espero que la frase cambie a algo como «No permitamos que la cultura se detenga». Sería más justo con quienes trabajamos en el medio cultural.
Este premio tiene para mí una gran importancia sobre todo porque a pesar de ser un concurso realizado online, el jurado estuvo conformado por 20 profesionales de la industria de la ópera. Directores de orquesta, directores de escena, críticos de revistas importantes de ópera, cantantes de reconocida trayectoria, etc. Que un grupo de veinte personas te declare ganador debe significar algo.

La Compañía de Ópera São Paulo

Creada en 1991 por Paulo Abrão Esper, Cia Ópera São Paulo, acumula más de 1.500 espectáculos entre representaciones de óperas, recitales y conciertos con los cantantes y músicos brasileños más reconocidos, junto a las principales voces de la escena lírica internacional.

En 1993 la compañía paulista funda el Concurso Internacional de Canto María Callas que busca los mejores jóvenes talentos del canto principalmente de Brasil y Sudamérica. En su jurado han participado grandes nombres del canto como Magda Olivero, Fedora Barbieri, Luigi Alva, Chris Merrit, Verónica Villarroel o Mirna Lacambra, además de numerosos directores artísticos de teatros de todo el mundo y directores de revistas especializadas. Presenta el ciclo Grandes Vozes, que, desde 1997, trae artistas reconocidos a Brasil para conferencias, clases magistrales, recitales y conciertos entre los que destacan Teresa Berganza, Jaime Aragall o Mariella Devia.

El objetivo es contribuir apoyando a los jóvenes cantantes en la integración con el mundo de la ópera, proporcionando experiencias que ayuden en la formación de una carrera sólida en Brasil y en el extranjero. El concurso trabaja para apoyar a los artistas jóvenes contribuyendo a la preservación y difusión de la ópera en Brasil.

  Este certamen de canto, que se celebra normalmente en São Paulo y el municipio de Jacareí, en esta nueva edición virtual cuenta con el patrocinio de la Secretaría de Cultura y Economía Creativa de São Paulo a través de los Amigos de las Artes, la Fundação Cultural de Jacareí José María de Abreu y los Amigos de la Ópera de Jacareí.