El re-encuentro con un especial amigo de la casa, el connotado director de orquesta Bruno Aprea, como parte de las actividades de la Gira 2018 de la FCMB tuvo lugar en la ciudad de Roma, luego de pasado un tiempo desde su visita a Venezuela en 2004 para conocer el sistema de orquestas y coros. Su estadía en la ciudad de Barquisimeto, en esa oportunidad fue propicia para conocer el Coro de Manos Blancas.


Su admiración por el trabajo con las personas con discapacidad, la experiencia vivida junto al Coro de Manos Blancas, sus recuerdos de Venezuela, la actualización de los proyectos y una muy particular tertulia con ribetes filosóficos que permitió conocer su faceta de escritor, fueron los temas centrales durante poco más de dos horas de conversación distendida en la que estuvieron presente los profesores Naybeth García, Jhonny Gómez y Oswaldo Rodríguez por la Fundación Coro de Manos Blancas, junto al maestro violonchelista Nicolae Sarpe y el joven director paraguayo Fernando Ortiz.

El devenir, como categoría filosófica se hizo motivo musical. En su conversación calmada y serena, el Maestro condujo a uno de sus más afanados intereses: aquel que liga la música en tanto lenguaje y la metáfora. “Juntas –explicaba- Música y Metáfora, hablan entre ellas, se confrontan y se cuentan. Y la música habla también con sí misma y continua ocultando el secreto que encierra en sí misma.”

Así se fue configurando la tarde mientras daba paso a la joven noche sabatina romana, la cual llegó para anunciarnos que el encuentro había devenido en el juntarse ideas, pensamientos y reflexiones sobre un hacer en el que la gestualidad como discurso alcanzó la mayor atención y asombro por la afinidad en el pensamiento de todos los presentes.

Re-encontrándose en el camino del ejercicio reflexión y la acción, a través de aquello que implica el decir con la música, la idea de una música como metáfora colocó sobre el tapete la discusión en torno aquello que decimos con el cuerpo y con la música. Propicio fue entonces el instante para hacer entrega de los guantes del Coro de Manos Blancas, símbolo del discurso de un cuerpo hecho voz y de una voz que se hace cuerpo.

El Maestro Aprea recibió y autografió uno de los guantes que irá a la colección de estos en el archivo de la Fundación Coro de Manos Blancas que consagra la amistad con grandes figuras de la música nacional e internacional. Por su parte el director italiano correspondió con la entrega de su primigenia publicación denominada: Filosolfeggiando y un ejemplar en primicia de la Vita segreta delle sette note. Sette brevi lezioni di musica, el cual verá la luz en el venidero mes de abril.