El ámbito de la composición de música sinfónica en Venezuela está de fiesta, ahora con el triunfo de David Pedroza en los Global Music Awards, con medalla de plata en las categorías:


Por Por Roberto Palmitesta | @RPalmitesta

 

“Composition/Composer” y “Original Score” por su Concierto para Violín y Orquesta dedicado al maestro Eddy Marcano. De esta manera se convirtió en el tercer compositor venezolano en ganar dicho premio, uno de los más prestigiosos y exigentes del mundo, ya que en el pasado lo obtuvieron Giancarlo Castro (oro) y Sylvia Constantinidis (Bronce). Además otros nacidos en el territorio nacional, también han ganado pero en otras categorías como Gustavo Dudamel, Pacho Flores y el Ensamble 7/4.

Es un digno representante de una generación muy activa e innovadora de autores, que además de crear música, también se ha dado la enorme tarea de formar a los futuros compositores, incluyendo niños, ya que es el director de la Cátedra Latinoamericana de Composición Blas Emilio Atehortúa del Conservatorio de Música Simón Bolívar.

David Pedroza es oriundo de Barquisimeto, edo. Lara y se formó en el Conservatorio Vicente Emilio Sojo en el canto lírico, violoncelo, guitarra clásica y composición. También es egresado en Educación Musical de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador (UPEL). Actualmente es uno de los mejores compositores de Venezuela, ganador del Concurso de Composición Musical de la USB por suTríptico Profético; obtuvo el primer lugar en el Concurso de Composición «El piano venezolano» y el segundo lugar del Concurso de Composición «Antonio Estévez» de la OSV, por su Suite Sinfónica para el Apocalipsis, que además fue ovacionada en el Festival Latinoamericano de Música.

Además de describir con detalles su obra para violín y orquesta, el maestro David Pedroza la cuenta a Venezuela Sinfónica cómo se siente, cuáles son sus planes y qué nuevas perspectivas tiene tras ganar las dos medallas de plata en los Global Music Awards; además ofrece una postura muy interesante sobre el nivel de los compositores venezolanos, su futuro, su percepción y el apoyo que ellos requieren.

VS: ¿Cómo te sientes y de qué manera te motiva el haber ganado estas dos medallas de plata en los Global Music Award? Se trata de un concurso muy competitivo y del más alto nivel.

Es mi primer premio internacional y estoy muy feliz por haber ganado un concurso de tan alto nivel como los Global Music Awards, donde participan compositores de todas partes del mundo. No solamente gané yo, ya que mi obra también representa a una escuela de donde yo vengo, donde me he formado y donde además trabajo. Debo nombrar a mi maestro Blas Emilio Atehortúa, también a mi maestra actual Diana Arismendi y Adina Izarra, quienes además son mis agrandes influencias de los últimos tiempos.

VS: Eres el tercer venezolano que lo gana en los últimos 5 años y eso habla del alto nivel de los compositores venezolanos. ¿Qué opinas al respecto?

Indudablemente en Venezuela existe un gran talento para todo el ámbito musical y la composición está allí incluida. Nuestro país siempre ha tenido grandes escuelas y compositores, tenemos grandes maestros, pero en la actualidad creo que lo mejor está por venir con las generaciones que se vienen preparando desde hace unos años. Vienen unos jóvenes con mucho ímpetu y la mentalidad más universal, por eso insisto en que lo mejor está por venir.

VS: ¿Cuáles son sus planes con la escuela de compositores del CMSB y cómo va el trabajo con los niños compositores?

Seguimos trabajando fuertemente en la formación de los jóvenes compositores, también en el curso de orientación del espíritu creativo, en donde estamos formando un semillero de niños compositores, todo de la mano de un personal de educadores muy bien formados, quienes trabajan fuertemente no solo enseñando, también creando y estudiando los diferentes aspectos de la composición contemporánea, incluyendo la música electrónica, haciendo análisis y estudiando orquestación.

VS: Si tuvieras que dedicarle a alguien este triunfo en los Global Music ¿a quién se lo dedicarías?

Este triunfo se lo dedico principalmente a esos hijos de corazón que tengo en mi alma, que son mis sobrinos, mis ahijados, mis alumnos y por supuesto que a mi equipo de trabajo, porque este triunfo también es de ellos y que al mismo tiempo sirva de motivación para seguir sin perder el norte donde la brújula de sus sueños lo pide.

Quiero agradecer a quienes hicieron posible esta premiación como Daniela Bedoni, quien me ayudó a inscribir la obra en el concurso. También a Simón Bermúdez, un gran amigo y ex -alumno cuyo aporte permite que siga mi labor como compositor, y por último a la familia Baloa, especialmente a la Señora Maribel Baloa quien hace posible mi estadía en Caracas, lo que posibilita que siga trabajando y componiendo.

VS: ¿Cómo describes musicalmente tu concierto para violín y orquesta ganador de la medalla de plata en estas dos categorías?

Es concierto para violín y orquesta escrito para la maestría de la USB para optar por el título de magister. Consta de tres movimientos (I. Translúcido, II. Nocturno, III Cadenza-Final) y de veintiún minutos de duración. Su estructura general corresponde a una forma libre por secciones, siempre priorizando el equilibrio y por sobretodo de la expresividad del discurso. En términos de la organización de las alturas, acentuación y ritmos, se utilizaron recursos serialistas (serialismo libre y en ocasiones la serie Fibonacci), sin que esto represente necesariamente negación de la consonancia.

Es la obra que más tiempo me tomó escribir, me tomó varios años y me di el placer de trabajarla con mucho detalle y la inspiración es un poco extra-musical, porque vine inspirándome en la teoría de la relatividad de Einstein, pensando en las distorsiones en el espacio-tiempo y cómo percibimos nosotros el tiempo, que solemos pensarlo de manera lineal, constante y cómo podría plasmar esas distorsiones en el aspecto musical, entonces surgieron muchas ideas musicales.

VS: ¿Puedes explicar un poco cómo plasmaste musicalmente estas ideas tan interesantes?

Se plasman elementos en donde se superponen capas activas a través de la aleatoriedad controlada, las capas llevan diferentes pulsos entonces los instrumentistas deben interpretar varios segmentos con diferentes velocidades, entonces se van yuxtaponiendo y logrando un poco este efecto. También hay mucha experimentación con la tímbrica aprovechando los elementos retóricos de la distorsión del tiempo, con un pensamiento un poco más influenciado por la música electrónica, teniendo siempre al violín como protagonista entre tantos elementos.

También se utiliza el procesamiento de materiales dentro de la misma donde el desarrollo y la superposición de múltiples capas activas e independientes, con diversidad de grados de fricción, juegan a la recreación alegórica de las deformaciones del tiempo y el espacio.

La obra representa un gran reto de notación y está lleno de recursos serialistas, sin ser realmente una obra necesariamente serial, ya que su elemento primordial no solo es el violín, también discurso musical y la expresividad de la música donde todos los recursos son una herramienta para un fin.

VS: Dedicaste el concierto al maestro Eddy Marcano, con quien trabajaste en el CMSB cuando él era su director artístico.

Esta obra fue solicitada por el maestro Eddy Marcano, a quien va dedicada junto a mi agradecimiento, por su revisión en la parte del solista y su motivación para escribirla. Fue realizada bajo la tutoría de la profesora Diana Arismendi de quien estoy agradecido por guiarme a llevar mi composición a nuevos niveles.

VS: Muchas veces decir «música contemporánea» asusta tanto a los músicos como al público y piensan en música abstracta o en criollo el famoso «vidrio molido» y genera cierto rechazo, entonces ¿qué hace falta para tener el efecto contrario? ¿Cambiar el término?

Creo que es una pregunta compleja y no es fácil responder, verdaderamente el compositor venezolano generalizando no escribe lo que llaman “vidrio molido”, esto tiene que ver con una asociación externa que se da al relacionar obras de compositores extranjeros. Pero los venezolanos no optan por este estilo, está lejos de la realidad, lo que sucede es que hay una asociación de la música orquestal con lo que se toca comúnmente, que es un repertorio romántico y clásico, entonces se crea la idea general de que así debe ser la música orquestal, y es un mundo con obras que tienen más de 100 años de antigüedad hacia abajo, un mundo totalmente distinto a lo que vivimos en la actualidad.

Fíjate, durante el siglo XX, cuando se dieron los primeros festivales latinoamericanos de música en Venezuela, también el congreso internacional de música de Caracas, vinieron compositores de la talla de Stravinsky, Penderecki, Ginastera, etc. y hay un boletín que sacó una reseña de un artículo publicado en el New York Times que se refiere a la composición venezolana como la más prometedora de Sudamérica; claro en ese entonces había una gran escuela de composición liderada por Vicente Emilio Sojo, notoriamente conservadora y sus repercusiones aún se pueden sentir en nuestra instituciones, porque formó a las autoridades y educadores de muchas de nuestras instituciones educativas.

VS: ¿Qué hace falta en el país para que las obras de compositores como usted sean tocadas con mayor frecuencia?

En el CMSB se han venido creando espacios para la composición y en este caso la visión la tuvo el maestro Abreu, cuando invitó al maestro Blas Emilio Atehortúa  para crear esta cátedra o escuela dedicada a la composición de la música contemporánea, consciente de esa necesidad de cambio de paradigma.

También hay que tomar en cuenta al público y creo que se han venido ganando espacios. Fíjate que el maestro Blas nos comentó que el compositor también tiene que convertirse en periodista, al principio no lo entendí, me costó tiempo entenderlo, pero quizá era cuestión de madurez, pero ahora entiendo el compositor plasma la realidad de la actualidad del  mundo en que vive en un tipo de lenguaje que le habla de manera franca al cerebro… esto quiere decir que al escuchar una obra actual es como escuchar una fotografía de ese momento que se está viviendo. Esto el público y las orquestas deben de saberlo y poco a poco lo están apoyando.

Además, en la actualidad venezolana el dedicarse a la composición es algo quijotesco, por amor al arte y que se toquen sus obras es una oportunidad inmensa, tanto para el compositor como para quienes lo rodean y el público, empujando este arte al más alto nivel y que se entienda que se trata de una profesión, no de un hobby.