JAVIER PÉREZ SENZ | Vía: ccaa.elpais.com/

Nuevo triunfo de Gustavo Dudamel en el Palau. Si en abril del año pasado obtuvo un éxito apoteósico al frente de una centuria alemana de primera fila, la Orquesta Sinfónica de la Radio de Baviera, en su regreso al ciclo Palau 100 ha vuelto a conquistar al público con esa explosiva combinación de energía y talento juvenil que llena las filas de la Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela, el buque insignia del Sistema de orquestas infantiles y juveniles creado por José Antonio Abreu en 1975 como extraordinario vehículo de integración social y cultural.

En un Palau lleno hasta los topes, Dudamel levantó pasiones con un programa integrado por la Sinfonía núm. 5, en do menor, op. 57, de Ludwig van Beethoven y una selección de páginas orquestales y corales de óperas de Richard Wagner, dos colosos de la música alemana bien presentes en el escenario del Palau, con el busto de Beethoven y un grupo de valquirias que ilustran la pasión wagneriana de la Barcelona modernista.

Desde el punto de vista del estilo y la pureza sonora, la versión de la celebérrima Quinta sonó con enorme contundencia; un Beethoven de mucho poderío sonoro en una lectura conducida por el carismático director venezolano con pulso firme, rica expresividad y bastante efectismo. Asombra la energía constante de sus músicos, que se dejan la piel en cada nota, pero deberían pulir más el sonido. De hecho, viajan con una plantilla tan descomunal que, ante las limitaciones del escenario modernista, se vieron obligados a reducir parte de sus efectivos.

Impresionan más por la cantidad que por la calidad del sonido. Por eso su inmersión wagneriana produjo un gran impacto. La voluntariosa colaboración del Orfeó Català y el Cor de Cambra del Palau en dos escenas de Lohengrin y Tannhäuser fueron la nota, más emotiva que relevante, de un programa pensado para el lucimiento orquestal a través de una selección de páginas orquestales que juegan un significativo papel en El anillo del nibelungo, desde la majestuosa entrada de los dioses al Walhalla (El oro del Rin) a la poesía sonora del Viaje de Sigfrido por el Rin o la estremecedora Muerte y marcha fúnebre de Sigfrido (El ocaso de los dioses). Ya en las propinas, pusieron el acelerador a tope en una impactante Cabalgata de las valquírias y una Muerte de Isolda de apasionado fraseo.

Wagner, pues, concebido para conquistar audiencias: la gira coincide con una campaña divulgativa de la web de alta fidelidad Qobuz, en la que colaboran El País, la Cadena Ser y el Palau, que permite la descarga gratuita del álbum inédito con destacados momentos del Anillo que grabaron en Caracas en octubre de 2014. No se lo pierdan.