El músico venezolano Vladimir Prado fue escogido para dirigir el tradicional concierto de Año Nuevo 2017, con la Orquesta Juvenil de la Baja Austria. La cita se llevará a cabo en el moderno Auditorio del Castillo de Grafenegg en Austria, ubiado en las cercanías de Viena.


Por Ana María Hernández Guerra | Venezuela Sinfónica

Para conocer un poco más a Prado –quien vive y desarrolla sus actividades profesionales en Viena-, conversamos vía correo electrónico, ya que es la primera vez que un venezolano es escogido para este concierto.

-¿Cómo se produjo su selección para esta cita musical?

-La oferta de dirigir la tradicional Recepción de Año Nuevo del Estado Federal de la Baja Austria,  surge como reconocimiento a la labor que desde hace algunos años realizo a nivel de planificación y ejecución de diversos proyectos culturales y series de conciertos en el mencionado Estado de Austria; además de mis actividades de investigación en la Universidad de la Música y Artes Dramáticas de Viena, una de las instituciones musicales más reconocidas del globo. Me siento muy honrado de este reconocimiento, ya que la recepción de año nuevo es un acto protocolar en el que las autoridades estatales invitan a importantes personalidades de todas las áreas del que quehacer humano como tarjeta de visita de Austria para proyectarse en el mundo. El concierto tiene lugar en el moderno y hermoso complejo cultural construido en el castillo de Grafenegg donde se realiza entre otras cosas el festival de música organizado por el reconocido pianista austriaco Rudolf Buchbinder.

-Por otra parte la Orquesta Sinfónica Juvenil de la Baja Austria, fundada hace ya más de 40 años es un ensamble líder en su género. Es sumamente eficiente y ofrece interpretaciones de alta calidad. Esta orquesta se ha propuesto desde sus inicios dos metas fundamentales: la primera es la integración social de todos los sectores de la población, especialmente de jóvenes provenientes de sectores rurales y localidades ubicadas en regiones muy apartadas de la geografía, a la práctica musical de alta calidad. Por otro lado la Orquesta pretende ser semillero principal de músicos profesionales de nivel internacional, lo cual es interés primordial de la República de Austria, dado el papel protagónico que ha jugado y juega ese país en el desarrollo de la historia de la música universal desde hace siglos.

-¿Cómo fue la escogencia del repertorio?

-El repertorio del programa se hizo en conjunto entre la gerencia de la orquesta y yo. Debido a varias razones se ha tenido que modificar un poco el repertorio, el cual estará integrado en esta oportunidad por obras de la familia Strauss, el americano Leroy Anderson y Ludwig van Beethoven.

-¿Cómo fue 2016 para usted, musicalmente hablando?

-El año que culmina fue un tiempo de muchísimo aprendizaje y retos para mi. El año comenzó con el doloroso fallecimiento de mi padre, lo cual influyó  la selección de muchas de las obras que interpreté durante este año.

-Al inicio del año me atreví finalmente a hacer mi debut público como barítono y cantar el “Winterreise” de Franz Schubert, cuya temática me recuerda mucho la vida de mi padre. Desde mi época de estudiante quería hacer mi versión de esa obra y creo que poseo la preparación vocal para hacerlo, pero no me atrevía, por falta de tiempo dada mi actividad de director e investigador. La crítica de ese concierto fue muy buena e inmediatamente me propusieron hacer otros recitales.

-Lamentablemente por falta de tiempo y para complacer esa petición estoy programando solamente un recital de canto cada año. Por otro lado  tuve la oportunidad en el 2016 de ofrecer los primeros conciertos de mi ensamble de instrumentos históricos Florilegivm Mvsicvm Vienna. Este un grupo conformado por músicos y cantantes maravillosos que tocan en instrumentos del siglo XVII con cuerdas de tripa natural y utilizan las técnicas de aquella época. La acogida del público a esta agrupación ha sido muy positiva y nos ha impulsa a  programar una agenda conciertos ya fijados para el 2017 y 2018.

-Haber abordado el „Winterreise“ me da pie para pensar que le interesa más el campo del lieder, que la ópera. Me gustaría saber un poco más sobre su pasión como cantante lírico.

-Desde que era niño me ha interesado mucho el canto.  En aquel tiempo tenía una voz de soprano solista que llegaba hasta el sol sobre agudo. En aquella época se me permitía en algunas ocasiones ser solista del coro de niños de la Escuela de Música Juan Manuel Olivares bajo la dirección de Marina Auristela Guanche (Quinteto Contrapunto)

-Durante mis estudios en Viena tuve la oportunidad de estudiar seis años de canto con una excelente maestra que trabajaba conmigo la técnica Italiana de “Bel Canto” sin embargo, desde antes de llegar a Viena siempre tuve curiosidad por los Lieder y me concentré principalmente en ellos durante mi época de estudiante. La ópera me apasiona también, pero mi tiempo no me permite cultivar este género. Cantar es una especie de hobby dentro de mi profesión. Por ello pretendo mantener la idea de hacer un recital de Lieder en alemán sólo una vez al año enmarcado en un formato de concierto muy íntimo. Un cantante profesional no puede “darse el lujo” de cantar una sola vez al año. Cuando te hablo de „hobby“ te puedo poner un ejemplo muy claro. Desde niño soy un apasionado del béisbol. Aquí soy parte de un equipo de aficionados. Entreno regularmente, según me lo permite mi trabajo, participo en los juegos de liga, pero esto no deja de ser una actividad para drenar estress, pensar en otras cosas y mantenerme con los pies en el mundo real. Lamentablemente algunos colegas se concentran tanto en la actividad artística que pierden el contacto con la realidad, generando agote de la fantasía y la capacidad de generar ideas creativas. De ninguna forma aspiro a que el Club me promueva a una liga de categoría superior o algo por el estilo. De igual forma no pretendo hacerme promoción como cantante. De eso estoy muy distante. Lo que sí hago regularmente es cantar música renacentista con mi Florilegivm. Pero ese es otro enfoque del canto. Con ellos no soy solista si no parte de un ensemble.

-¿En qué están enfocadas sus actividades actualmente?

-Actualmente me apasiona mucho el área de la música antigua con utilización de instrumentos de la época y técnicas de ejecución basadas en tratados históricos. En este sentido estoy desarrollando una intensa labor de investigación para seguir aprendiendo y desarrollarme para poder darle bases más sólidas a mis interpretaciones. Luego de haber culminado hace tres años mi PhD como musicólogo en la Universidad de la música y artes dramáticas de Viena, sigo activo cooperando con diversos proyectos de publicación y ejecuciones públicas de obras de compositores austriacos de los siglos XVI y XVII. Vale la pena mencionar el trabajo conjunto entre la comisión de musicología de la Academia de las Ciencias de Austria y mis ensambles vocales e instrumentales.

-Otro proyecto que me ha llenado de mucha satisfacción es el haber tenido la oportunidad de ser el consultor musicológico de la restauración de la casa en la que Beethoven escribió la mayor parte de su Novena Sinfonía, ubicada en la ciudad de Baden a pocos kilómetros al sur de Viena. El edificio reabrió sus puertas hace dos años. Un equipo multidisciplinario del cual formé parte concibió una nueva exibición permanente, la cual que se sale de lo común entre los museos temáticos musicales a nivel mundial. No queríamos mostrar sólo “mechones” del cabello u objetos viejos del compositor. Queríamos mostrar al compositor en su intimidad psicológica, ya que ese era un refugio para tratar curar por medio de terapias con aguas termales algunas de las tantas enfermedades que padecía el genio de Bonn en esos años. Ese era sitio de esperanzas personales, el lugar que hizo posible que nunca se extinga la “Alegría, chispa divina, hija del Elíseo” … gracias a la traducirá magistral y eterna que Beethoven nos obsequió con sus sonidos universales.

-¿Cómo ve la actividad de la música en Europa? ¿y los públicos?

-Es una industria que se desarrolla bien, la calidad mejora año tras año con la llegada de nuevos artistas de los países más exóticos del mundo, cosa que es aprovechada en la promoción y publicidad de los intérpretes y los eventos. Dentro del “público clásico” tienes también mucha razón al hablar de “los públicos” en plural. Como en todas partes, existe una gran variedad de públicos, de acuerdo al género de música que consumen. Algunos son “Todo terreno” pero son una minoría. Particularmente encuentro al público tradicional entusiasta y sobre todo muy curioso de escuchar nuevas interpretaciones e ideas sobre obras de repertorio. El sonido histórico está muy en boga y gusta mucho. Realmente es un deleite hacer música con esos instrumentos históricos y adaptarse a las capacidades sonoras y técnicas que tienen. Los compositores compusieron para esos artefactos sonoros y gracias a los propios instrumentos se resuelven las preguntas sobre fraseo, articulación, dinámica inmediatamente. El intérprete se tiene que adaptar a lo que puede hacer sin “elucubraciones” adicionales del tipo: cómo hubiese compuesto Bach si hubiese conocido el piano moderno. Lo que veo con mucha preocupación es la tendencia cada vez más generalizada de un público para quien las grabaciones son la medida intachable de calidad. Es un sector del consumidor de música que espera escuchar en un concierto en vivo una reproducción exacta de la grabación que recientemente ha escuchado en su casa, su iPhone, etc. Lo que la mayoría desconoce es la manera artificial de como se producen esas “conservas musicales”, las cuales sólo pueden alcanzar tales niveles de perfección por medio de las posibilidades de optimización de las tomas sonoras que ofrece la tecnología actual. En la realidad ningún grupo puede ofrecer ese nivel en un concierto en vivo. Es algo que nos afecta mucho a los artistas y nos impone un peso adicional a la hora de salir al escenario.

-Venezuela está pasando por una severa crisis de toda índole, ¿cómo perciben al país musicalmente hablando? ¿Ha recibido músicos venezolanos migrantes?

-Lo sé muy bien y me afecta mucho anímicamente. Sufro al leer las noticias y al darme cuenta de la “sordera” generalizada que padecen los dirigentes del régimen. Sufro cuando en conversaciones con colegas, amigos o público de conciertos surge el tema. La gente aquí no es tonta. Es por eso que a pesar que las noticias que llegan a los medios europeos, provienen principalmente de las fuentes oficialistas, la gente critica que un país a la vanguardia de la música, hermoso y con tantos recursos como Venezuela se encuentre atravesando por una crisis tan severa.

En lo particular me parece primordial que se resuelva el tema de la inseguridad personal y jurídica. Creo que si no existe la intención y las acciones para resolver eso, no se podrá avanzar en ningún tipo de diálogo. Algunas veces encuentro colegas en proceso de migración. Profesionales de gran calidad, seriedad y responsabilidad para con las artes y el país. Yo siempre les tiendo la mano en la medida de mis posibilidades. Pocos se quedan en el centro de Europa, pues la mayoría continúa su camino en búsqueda que un sitio donde poder expresar su arte con tranquilidad y estabilidad.

-¿Cuándo viene a Venezuela?

-Dada la situación actual y el aislamiento aéreo, se hace cada vez más difícil programar en Venezuela. Incluso ir de visita privada, pues nuestras agendas como artistas son siempre muy apretadas y las líneas aéreas muchas veces no pueden garantizar las fechas de viajes, lo que implica para nosotros posibles incumplimientos de responsabilidades con otros promotores de eventos. Las instituciones culturales venezolanas tampoco pueden ofrecer programaciones con facilidad dado el clima de incertidumbre y los altos costos que hoy en día implican los traslados internacionales de los artistas. Mi mayor deseo es que gobierne la razón y el sentido común entre los que toman decisiones trascendentales para que todo comience a mejorar en el 2017 y así poder saludar a todos musicalmente al frente de una de las grandes y maravillosas orquestas de las que está sembrada nuestra hermosa Venezuela. Luego de tantos años de actividad en muchos países y al frente de tantas orquestas y grupos, debo decir que no existe, para mi en lo personal, experiencia más agradable que el estar en „mi casa“ musical y disfrutar de los ensayos y conciertos con „mi gente“, apreciados colegas, luchadores, tenaces y capaces de mi amado país: Venezuela.

-En la interpretación histórica ¿qué instrumento abordas? ¿cómo está conformado el ensamble Florilegium Musicum Vienna, qué instrumentos?

-Principalmente canto como barítono. En muchos conciertos dirijo mientras canto o canto mientras dirijo. Así se crea un relación de gran empatía en el grupo. Me encanta el rol que desarrollo en esos conciertos y que los colegas me vean como uno más de ellos y no como el que critica siempre y da ideas pero al final no emite los sonidos. Es como acceder a otro rango de autoridad comparable quizás con los grandes generales de la antigüedad, que como Aquiles o Alejandro no se quedaban impartiendo las órdenes desde una colina cercana, sino que se ganaban el respeto de sus tropas enfrentando personalmente los riesgos de la batalla cuerpo a cuerpo. Naturalmente eso no es fácil. Yo estoy convencido de que si les pides a los otros que hagan algo, uno también debe estar en capacidad de hacerlo y de manera ejemplar, para que los otros se acoplen a tu ideal de sonido, el cual deja de ser una mera explicación para convertirse en modelo aprehensible.

-Florilegivm tiene una formación que varía de acuerdo al programa. Base del grupo es un octeto de voces integrado por una soprano coloratura muy ligera (femenina), una mezzosoprano de carácter algo dramático (femenina), dos contratenores (masculinos) uno que canta en tesitura de cantus y el otro en tesitura de altus. Además tenemos dos excelentes tenores, yo soy el barítono, si hay partes solísticas de barítono tenemos también un especialista. El grupo se completa con un gran bajo profundo que como él mismo dice alcanza las “regiones del último sótano” con su voz. El segundo pilar del ensemble es un quinteto de cuerdas. Por supuesto un excelente continuista que aborda el cémbalo y el órgano según sea necesario. Para completar el grupo vienen los vientos, entre los que contamos actualmente un par de intérpretes que se encargan de hacer sonar toda la familia de los oboes, una profesora que nos deleita con los sonidos de las distintas flautas traversas, además de un trompetista que ofrece un trabajo excepcional con la trompeta natural sin agujeros del siglo XVII, difícil y rara de escuchar en escena hoy en día, así como con la trompeta barroca, la cual se ha hecho muy común entre los grupo de instrumentos históricos.

-Nuestros programas son siempre temáticos. En el 2017 nos concentraremos en el tema 500 años de la reforma luterana haciendo un repertorio que muestra comparativamente la música nacida en áreas protestantes y en zonas católicas. Eso no con la idea de generar un juicio sobre: cual confesión ofrecía la mejor música en aquella época, lo que queremos es mostrar que a pesar de la separación de las iglesias, los músicos cooperaban y tomaban ideas de uno y otro lado sin entrar en demasiado “Fundamentalismo Teológico”. Los compositores que más interpretaremos en el 2017 serán J.S. Bach y su contemporáneo austríaco J.J.Fux, este último en cooperación con un proyecto editorial de la Academia de las Ciencias de Austria.

-¿Qué proyectos tiene para 2017?

-Se habla de más cooperación con la Orquesta Juvenil de la Baja Austria quienes están decididos a seguir creciendo y mejorando más y más. Por otra parte seguiré desarrollando y aprendiendo de mi grupo de música antigua. También se habla de algunas giras por algunos países vecinos a Austria. En fin un aprendizaje que nunca termina un ir y venir que nos llena de ideas y fantasía para poder comunicarlas al público por medio de texturas sonoras.