La Orquesta Sinfónica de Venezuela, patrimonio artístico y cultural de la nación, en el marco de su 87° Aniversario, conjuntamente con la Asociación Cultural Humboldt, presentarán este domingo 11 de junio, a las 11:00 am, un concierto enmarcado en la serie “De lo Nuestro”, en la Sala Alexander von Humboldt de dicha asociación ubicada en San Bernardino. El repertorio estará encabezado por el estreno de la versión para orquesta de cámara del Concierto para dos flautas del destacado flautista y compositor venezolano Andrés Eloy Rodríguez.


Por Roberto Carlos Palmitesta @rpalmitesta | ESPECIAL PARA VENEZUELA SINFÓNICA

El programa con sabor latinoamericano también incluye la obra “Un paseo abstracto, luminoso y sonoro”, de la compositora mexicana Patricia Moya que abrirá el concierto. Luego será interpretada la obra “Polaris” del venezolano Efraín Amaya. Ambas son estrenos para Venezuela.

El concierto escrito por el maestro Andrés Eloy Rodríguez es una obra que fue dedicada a la Orquesta Nacional de Flautas de Venezuela y a su directora la maestra María Gabriela Rodríguez. En un principio fue concebida para el formato de orquesta de flautas y de esa manera ya se ha tocado dos veces desde su estreno en 2012.

“Quise escribir la adaptación para orquesta de cámara para universalizar la obra, para que tenga más posibilidades de ser interpretada, ya que es más fácil hacerlo con una orquesta de cámara, que con una orquesta de flautas, que no todo el mundo se puede dar el lujo de conformar una orquesta de este tipo. Al terminarla se la propuse a la profesora María Gabriela Rodríguez, quien será la directora del concierto”, explicó Andres Eloy Rodríguez acerca de la obra en la que participará a él mismo como solista junto a  Carlos Pabón, asociado de la fila de las flautas de la OSV.

Poder hacer programas de este tipo con obras de compositores latinoamericanos es muy importante, porque son oportunidades que se dan básicamente en eventos como el Festival Latinoamericano que dirige el maestro Alfredo Rugeles, que le dan cabida a las premieres de autores, por eso esta serie “De lo nuestro” es tan relevante, le dan la oportunidad al público de escuchar música latinoamericana sin necesidad de estar en el marco de un festival”,  agregó el flautista.

Referente a la dirección musical de la obra de su autoría que consta de tres movimientos, el flautista indicó que “contiene varios elementos que exploran la sonoridad de la flauta, con varios estilos de la música venezolana, aunque yo me fui más que nada por lo nacionalista”.

“El primer movimiento se titula Raimundada y es un merengue venezolano, dedicado a mi gran amigo Raimundo Pineda, quien también es flautista, director y compositor con quien compartí mucho en el Cuarteto Miquirebo, junto a Nicolás. Recuerdo con cariño las presentaciones que hicimos por Chile y Colombia como parte de la gira de la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar”, detalló.

Continuando con su descripción de la obra, el autor agregó que el segundo movimiento nombrado Pequeño Vocalise Chorado se inspira en el afamado Vocalise del compositor ruso Sergei Rachmaninoff publicado en 1915, combinado con el Choro, que es un género brasileño muy sentimental, popularmente llamado chorinho, fusionado así dos tendencias musicales completamente distintas, utilizando el sonido de la flauta como protagonista.

El tercer y último movimiento lleva por nombre Afro-Onda nueva porque según palabras del compositor “combina el género Onda nueva con la inclusión de tambores de la costa como Culo e’puya. Se desarrolla en dos partes que al final confluyen dando realce al trabajo de los solistas y mostrando también las armonías contemporáneas por parte de la orquesta”.

No escapa de la crisis

El maestro Andrés Eloy Rodríguez, al igual que millones de venezolanos no escapa de la tensa situación generada por las protestas y actividades de calle. Pero la actividad cultural no puede paralizarse y en eso él está claro. “Uno se cuestiona este momento que vive el país, con acontecimientos buenos y malos, sin duda vivimos un momento histórico, la gente quiere paz  y en mi caso yo me refugio en la Resilencia”, declaró refiriéndose a la resilencia como la capacidad que tiene una persona para superar circunstancias traumáticas y de adaptarse positivamente a situaciones adversas.

“Todos debemos comer, tomar medicinas, dormir y descansar aunque sea para volver a afrontar la realidad y de igual manera hay personas que necesitan el esparcimiento. En el caso de nosotros los músicos, considero que el artista no se puede sentir mal porque está contribuyendo, está ayudando a que el público que va a un concierto pueda ordenar sus ideas y reposar gracias a la música. Es necesario abstraerse y la música es una válvula de escape para no colapsar ante el estrés, y así poder equilibrar emocionalmente lo que sucede”, finalizó.