«Sólo soy responsable ante el compositor, no ante el que escribe algo sobre él», ha apuntado.

Según la Radio de Baviera, el director ha hecho estas declaraciones tras las críticas recibidas por su Tannhäuser en Bayreuth, no todas buenas. Hay quien apunta que su lectura ha sido imprecisa, excesivamente brusca, con incertidumbre. Entre sus detractores se encuentra el crítico de la Radio de Baviera Bernhard Neuhoff, que en su crónica de la representación habla de una dirección sin ideas, borrosa y sin contorno. El sonido a menudo es barrido y lavado, en el piano no hay contorno. Muy poco tiempo de ensayo, muy pocas ideas de diseño y, sobre todo, muy poca preparación para las condiciones de sonido únicas en Bayreuth: no ha sido de clase mundial lo que Valery Gergiev ha entregado aquí.

El director ruso afirmó en una ocasión que él no leía las críticas, algo que aprendió de Georg Solti. Sin embargo, como matiza el artículo de réplica, parece ser que en este caso sí las ha leído. Gergiev se defiende alegando un trabajo honesto y haber realizado los ensayos con arreglo a las condiciones contractuales pactadas, aunque en la rueda de prensa de la víspera del estreno, se apuntó que había llegado tarde a dos ensayos.

En algunos medios se ha apuntado a críticas desproporcionadas hacia Gergiev por sus comentarios realizados hace algunos años, cuando comenzó su andadura wagneriana en el Mariinsky, donde defendió su manera de hacer Wagner y criticó el predominio alemán en la interpretación.

Sea como fuere, ya se ha anunciado que Gergiev no estará el año que viene en el Festival. Se rumorea que será sustituido por el eficiente Axel Kober, quien ya dirigió la anterior producción de Tannhäuser en dos ediciones.