Vía: ElUniversal.com | DELIA MENESES

Más de 2 mil niños en 18 años han pasado por el coro de los Pequeños Cantores de la escuela Jenaro Aguirre, en el barrio 24 de marzo, sector La Bombilla, en Petare. Esta es una de las sedes del programa Construir Cantando, de la Fundación Schola Cantorum de Venezuela, un espacio para la enseñanza musical en un marco de formación ciudadana e inclusión social.

No solo en Petare el canto coral ha alejado a muchos niños de la violencia. La Schola Cantorum tiene sedes en otros sectores populares como: La Morán, Altagracia, Propatria, Quebrada Honda y El Pedregal. Y cuenta con dos escuelas juveniles en Altagracia y Chacao. En 47 años de existencia, el cálculo que hace María Guinand, directora artística de la fundación, junto a su equipo, es que unos 8 mil coralistas han pasado por esta ONG.

La idea de la fundación ha sido llegar a espacios donde a veces la música no llega. “En muchas zonas populares el niño no tiene facilidades para formarse musicalmente, a menos que los padres lo lleven a algún centro. Nuestro programa Construir Cantando va a las escuelas, previa solicitud de las mismas. Los planteles abren un espacio en el horario y ofrecen su infraestructura”, precisa Guinand. Así ocurrió recientemente con la Escuela Juan Manuel Cajigal, en el El Hatillo.

Unos 60 niños integran el coro de Pequeños Cantores en el Centro de Educación Inicial Carmen Sallés en el sector La Morán, de San Martín. Los acordes de la Schola Cantorum también están presentes en las unidades educativas Juan de Dios Guanche (El Pedregal) y Carlos Soublette (barrios Bello Campo y La Cruz).

Algunas de las voces de estos coros infantiles se han oído en festivales internacionales. De allí también han salido universitarios en las áreas de ingeniería petrolera, de sistemas, mercadeo, medicina, derecho, conservatorio y otras.

Los profesores además de enseñarle a los pequeños a cantar corto, preciso y articulado, los hacen conscientes de que tienen un espacio en la sociedad. Guinand explica que la formación de niños en el canto coral incluye no solo el trabajo vocal sino el elemento lúdico de disfrute de la música, el ritmo, la expresión corporal y la formación humana.

“Nuestra meta a lo largo de estos años no ha sido tanto la formación de coros profesionales, sino de formar buenas personas, donde sea que se desempeñen, con sentido de pertenencia y de ciudadanía. Que el coro sea una escuela de vida, de de solidaridad, de disciplina, de respeto mutuo, de trabajo en equipo, de autoestima y progreso, una manera de desarrollarse como ser humano”.

Con el programa los pequeños percusionistas (percusión afrocaribeña) que tiene lugar en Altagracia y Petare, la fundación recibe el apoyo de distintos consejos comunales.

Construir Cantando también se ha acercado a niños con necesidades especiales de educación. Por eso se formó el núcleo del Instituto de Educación Especial Modelo del Este, que atiende a niños y jóvenes con un desarrollo cognitivo por debajo de lo esperado para su edad. En este caso se ha usado el canto coral como recurso terapéutico para contribuir al desarrollo cognitivo de 56 alumnos. Los logros se han sentido: desde ganancias significativas en atención, concentración, memoria, lenguaje y disciplina hasta el fortalecimiento de la autoestima de los alumnos y sus representantes.

Muchos directores y maestros corales han pasando por las aulas de la Fundación Schola Cantorum, a la que se le atribuye la creación de todas las estructuras académicas que existen hoy en Venezuela para la dirección coral, entre ellas: una licenciatura en Unearte y una maestría en la USB.

Esta ONG recibe aportes de organismos públicos y privados y realiza un trabajo arduo anualmente para levantar fondos, establecer alianzas y así desarrollar su labor. “Desde 2000 suscribimos un convenio de cooperación con el Ministerio de Cultura, pero hasta hoy hemos recibido la misma cantidad de bolívares cada año, por lo que esperamos que este aporte pueda aumentar”.

Para Guinand, la Fundación Schola Cantorum es un reflejo de lo que la sociedad civil puede hacer a través de la fuerza del trabajo unido y colectivo.