Vía: noticias.lainformacion.com | R. M. Breeze

La violonchelista Katinka Kleijn ya puede escuchar la música que crea su cerebro. Gracias a la tecnología, la intérprete ha conseguido traducir las ondas cerebrales en sonidos.

Intelligence from ryan ingebritsen on Vimeo.

La música es el reflejo de la actividad cerebral. La artista ha conseguido tocar un dúo con su propio cerebro.

Una violonchelista ya puede tocar un dúo con su propio cerebro. La intérprete Katinka Kleijn, gracias a una nueva tecnología, ha podido reflejar en sonidos las ondas cerebrales que llegan desde su propia cabeza.

El resultado se puede escuchar en el audio publicado en SoundCloud. Para poder llevar a cabo esta maravilla tecnológica, hace uso de una pieza de electroencefalografía, que recoge las ondas emitidas por su cerebro y las traduce en sonido. El sonido refleja la rapidez de su intensidad cerebral, los impulsos eléctricos entre las neuronas, que, como explica el compositor Daniel Dehaan, no son sonidos, sino señales.

Una máquina debe entonces reflejar estos datos emitidos en sonido, con un programa de Max/MSP, que otorga a los signos su propia voz.

Katinka realizó ejercicios de meditación para poder controlar la actividad de su cerebro. El resultado, una pieza cuanto menos única, titulada ‘La inteligencia de la máquina humana’. Es un trabajo árduo: durante la interpretación, debe responder mentalmente a diferentes palabras que expresan estados de ánimo, como “pena” o “alegría”.

Es decir: si lee “tristeza” tiene que sentirse triste, si lee “calma” tiene que calmarse. “Eres constantemente consciente de tus propias emociones”, explica Dehaan a Business Insider “y está amplificado porque todo el resto de las personas de la habitación también son conscientes”.