R. MARINA PARA EFEFUTURO MADRID

En cualquier momento de la Historia, cuando una civilización ha vivido una época de esplendor no ha descuidado la construcción de centros de entretenimiento y cultura como los teatros. Desde el siglo XIX, los teatros de ópera y salas de conciertos se han convertido en iconos de las ciudades más importantes. Las óperas de País o Viena, el Teatro Real de Madrid, el Royal Albert Hall de Londres, el Metropolitan de Nueva York, el Bolshói de Moscú, la Scala de Milán? Todos estos edificios son símbolos y reclamos turísticos de primer orden en muchas capitales del mundo.

Las claves para el diseño de una sala de conciertos, con las posibilidades de la tecnología actual, residen en “definir las dimensiones en función del tiempo de reverberación óptimo y del aforo que tendrá la sala. El techo es la mayor superficie que transmite el sonido de forma homogénea hacia la audiencia, así que su diseño es vital dentro del conjunto de la sala, ya que modifica tanto su volumen y como la transmisión adecuada del sonido hacia el público. También habrá que prestar una especial atención al diseño del suelo del auditorio, que deberá tener la forma más adecuada para preservar la línea de visión del escenario para cada uno de los oyentes, mejorando así tanto la percepción visual como la auditiva”, explica el arquitecto Víctor Pascual.

La arquitecta iraquí afincada en Londres, Zaha Hadid, Premio Pritzker –el Nobel de la Arquitectura- asegura en declaraciones a EFE Futuro que “los requerimientos para diseñar un auditorio son muy diferentes en la tradición occidental y en la oriental, en este caso en China”. Zadid y su equipo son los padres de la Ópera de Guangzhou (China), un destacado exponente de la nueva concepción de un teatro. En la ópera occidental, la atención se centra en acústica natural, mientras que en la ópera china, el drama y la historia tienen prioridad. Nuestra investigación de los últimos 20 años ha demostrado los numerosos beneficios de loa auditorios asimétricos, ya que pueden dar una profundidad real a la acústica natural”, añade.

Sobre los materiales, “por ejemplo, moldeamos caídas en los paneles de yeso reforzado con fibra de vidrio (GFRG) hacia la frontal del auditorio donde se requiere que la presión acústica se suavice. Cuanto más profundas y más cerca están esas depresiones en los paneles más eficaces son a la hora de bajar el tono de la presión”, comenta Hadid.

Sin salirnos de los materiales empleados, “la madera se ha ganado, con el paso de los años, el papel protagonista en el diseño interior de espacios escenográficos. Los techos de madera de auditorios, teatros, palacios de congresos…., juegan un papel importante, no sólo estético, en la calidad acústica de la salas. Suelen utilizarse techos acústicos de madera confeccionados con paneles acústicos de madera fonoabsorbente que permiten el control de la reverberación que se produce en el interior de las salas. Todos estos paneles acústicos de madera no son iguales: estéticamente pueden presentar muy diferentes acabados, dependiendo de las necesidades de acondicionamiento acústico que requiera cada sala”, afirma Víctor Pascual.

Éstos son algunos de los edificios más emblemáticos de nuestros días:

La luz del aluminio: Filarmónica de París (Jean Nouvel):

Cerca del parque de la Villette, en la zona noroeste de París se está construyendo un complejo que incluye una sala de conciertos de unas 2.400 plazas por la que desfilarán las orquestas más prestigiosas del mundo. En palabras del reconocido arquitecto, busca “la armonía con la luz de París, el rayo de sol entre las nubes grises, la lluvia… Una arquitectura medida y compuesta por un relieve sutil de fundición de aluminio de pavimentación que dibuja patrones de Escheresque en el suelo”.

Un “dombra” gigante. Auditorio Nacional de Astaná (Kazajistán) (Manfredi Nicoletti).

Los edificios futuristas crecen como setas en la capital de la antigua república soviética. El auditorio contrasta con la ópera inaugurada hace un par de años, de un corte clasiquísimo. Sin embargo, la enorme sala de conciertos de Nicoletti derrocha espectacularidad gracias a sus paneles de vidrio reflectante. Su forma se asemeja a un “dombra”, el instrumento típico kazajo. El “abrigo” exterior da lugar a espacios públicos protegidos de los vientos esteparios y las extremas temperaturas del país.

Un “dombra” gigante. Auditorio Nacional de Astaná

Un “dombra” gigante. Auditorio Nacional de Astaná

Una cubierta “viva”. Taichung Metropolitan Opera House (Taiwán). (Toyo Ito).

El japonés Toyo Ito también es el autor de la Torre Realia BCN de L’Hospitalet de Llobregat (Barcelona). Con el Taichung Metropolitan Opera House ha dotado a la isla china de un icono que perdurará. Aquí destacan sus cubiertas curvas que funcionan como una piel que alberga un ecosistema vivo cuyas funciones son reciclar continuamente el agua de lluvia y controlar pasivamente la temperatura y la radiación dentro del edificio.

Una cubierta “viva”. Taichung Metropolitan Opera House (Taiwán). (Toyo Ito)

Una cubierta “viva”. Taichung Metropolitan Opera House (Taiwán). (Toyo Ito)

Rampas de hielo. Ópera de Oslo (Noruega) (Snøhetta)

Concebido como un monumento social, un espacio público, el diseño destaca por su integración en el puerto de la capital noruega. Además de su luminosidad, su interior está lleno de detalles con lo mejor del diseño escandinavo. Sus rampas permiten a los visitantes pasear con naturalidad por su tejado.

La democratización de la ópera. Winspear Opera House de Dallas (EEUU). (Foster and partners)

Norman Foster ha querido hacer accesible la ópera a la población general con un edificio abierto a la calle, que bien podría parecer un centro comercial. En el interior del cilindro rojo de cristal se halla una sala con más de 2.000 butacas diseñado para resaltar la voz humana y la música de la orquesta. La disposición de los cristales permite crear un microclima agradable.

La democratización de la ópera. Winspear Opera House de Dallas

La democratización de la ópera. Winspear Opera House de Dallas

Las orillas de un río de acero. Ópera de Guangzhou (China). (Zaha Hadid)

En el exterior, los triángulos irregulares permiten pasar la luz hacia sus enormes espacios interiores. Simula ser las orillas de un río con las piedras erosionadas por el paso de la corriente. Contrasta con su interior color champán, diseñado con las más avanzadas técnicas para que el sonido llegue claro, y coronado por una constelación de luces LED.

Sinergia entre artistas y público. Casa de la Música de Aalborg (Dinamarca). (Coop Himmelb(l)au)

Áreas abiertas, espacios educativos y usos culturales son las funciones que aglutina esta construcción que cuenta con múltiples salas para ensayos y espectáculos diversos. En la fachada norte, el bloque se abre en un hall vertical con unas buenas vistas del fiordo mientras que al oeste da a la gran Plaza de la Cultura, que une esta Casa de la Música con la ciudad.

Sinergia entre artistas y público. Casa de la Música de Aalborg (Dinamarca).

Sinergia entre artistas y público. Casa de la Música de Aalborg (Dinamarca).

El durián o los ojos de la mosca. Teatros de la Bahía (Singapur) (DP Architects)

Tiene el aspecto de una fruta tropical llamada durián y se asemeja alos ojos de una mosca. Los teatros de la Bahía en el Parque de la Esplanada de Singapur constituyen un enorme espacio multicultural que alberga salas para muy distintos tipos de espectáculo. Su diseño no gustó mucho al principio, pero ese revestimiento de parasoles de aluminio le proporciona un aspecto singular y enigmático.

El barco de la ópera. Ópera de Dubai. (Emmar Corp)

Aspira a jugar un rol determinante –aún no es una realidad- en la vida cultural del emirato. Ubicada en las proximidades del Downtown de Dubai, donde se erige el edificio más alto del mundo, el Burj Khalifa, la nueva ópera recuerda claramente a un barco de tradición árabe. Este “dhow”, en el que la madera tiene un papel protagonista, está dotado de las tecnología de vanguardia que le permite ser configurado como un espacio muy polivalente que albergue la representación de óperas, teatro clásico y moderno, conciertos, exposiciones, cine e incluso eventos deportivos.

El durián o los ojos de la mosca. Teatros de la Bahía (Singapur)

El durián o los ojos de la mosca. Teatros de la Bahía (Singapur)

 

Y aquí empezó todo. Ópera de Sidney (Australia). (Jorn Utzon)

Es el gran icono, con el que todos los proyectos anteriores se comparan, el que rompió los moldes, el que se ha convertido en un símbolo universal. La silueta formada por las seis enormes “conchas” que creó el arquitecto danés Jon Utzon, del que fue aprendiz Rafael Moneo, hoy es parte de la historia de la arquitectura y eso que tiene más de cuatro décadas a sus espaldas, ya que fue inaugurado en 1973, aunque el diseño salió del estudio de Utzon en 1957. Desde 2007 es Patrimonio de la Humanidad.

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