Vía: www.pagina12.com.ar/

El líder de Living Colour se tomó una pausa en el proceso del nuevo disco de su banda para mostrar su costado más personal, en el que deja salir raíces de jazz y blues. En el show lo acompañarán el bajista Steve Jenkins y el baterista Dana Hawkins.

Dos años después del show en el Gran Rex con el que Living Colour celebró las bodas de plata de su primer disco, Vivid, Vernon Reid, guitarrista del cuarteto estadounidense, regresó a Buenos Aires, aunque sin sus compañeros de grupo. Pero que no cunda el pánico: la aplanadora afroamericana del rock no se separó nuevamente ni sus integrantes se tomaron un año sabático. Todo lo contrario: están tan activos colectivamente que se encuentran preparando su próximo álbum de estudio, que verá la luz próximamente. La razón por la que el músico de origen inglés volvió a la capital argentina fue para presentar su prolífica obra solista, deuda que consumará hoy a las 21, en el ND Teatro (Paraguay 918). “Es la primera vez que vengo a hacerlo a la Argentina”, advierte uno de los mejores violeros de todos los tiempos. “Como me siento afortunado por esta oportunidad, me acompañarán un gran bajista (Steve Jenkins) y un baterista que es una locura (Dana Hawkins), con los que tocaré temas míos y hasta un par de covers, entre ellos uno de Cream.”

–¿El público que va a ver sus shows en solitario es diferente al de Living Colour?

–El público está bastante mezclado. Mis shows tienen elementos del jazz y del blues, aunque también del rock. Pero creo que si te gusta Living Colour, también te debe interesar lo que hago por mi cuenta.

–En 1996, luego de la disolución de Living Colour el año anterior, usted lanzó su primer disco solista, Mistaken Identity, un trabajo inspirado en su identidad cultural. ¿Cómo fue entrar al estudio sin sus compañeros?

–¡Acabo de darme cuenta de que va a cumplir veinte años! Ese disco representó un gran momento para mí, justamente porque fue mi primer material solista y porque estuve muy bien respaldado. Además de contar con buenos invitados, en ese álbum trabajé con dos de mis productores favoritos: Prince Paul, figura clave del hip hop, que estuvo relacionado con artistas como De La Soul, y Teo Macero, más próximo al jazz y a exponentes de la talla de Miles Davis o Thelonious Monk. Así que sólo guardo recuerdos fabulosos de esa grabación.

–Aparte de sus proyectos solistas y de su rol en Living Colour, también produce a otros artistas y colabora con algunos más. ¿De qué manera administra su tiempo para hacer todo esto?

–Ahora mismo me encuentro haciendo todo eso que describís. Antes de venir a Buenos Aires, estuve presentándome con Captain Kirk Douglas, quien toca en The Roots, y su gran banda, Dust Rails. Para mí es divertido porque cada proyecto tiene su propia personalidad, y los hago con gente interesante, con buenas vibraciones. Si bien puede ser complicado, por suerte siempre los saqué adelante. En ese sentido, mi inspiración es Jack Bruce, porque nunca se repitió. No sólo se paseó por diferentes géneros, sino que grabó muchos discos increíbles de manera colectiva y como solista.

–Cuando no toca rock, ¿se considera un músico de jazz o un artista experimental?

–Cuando pienso en eso, creo que me siento mejor dentro de la etiqueta de “experimental”. Eso se debe a mi amor por la ciencia ficción. Hace poco participé en una conferencia con Jeff VanderMeer, escritor muy conocido del género, en un festival de literatura y música llamado Word of South. Nos conocimos por Twitter, luego de que publicara un tuit sobre lo mucho que me gustó un libro, al que él respondió. Así nos hicimos amigos. Estamos en la edad moderna.

–¿Cómo ve el papel de la guitarra en esta época?

–La música electrónica nunca fue prominente en el sonido de la guitarra. Aunque Trent Reznor o Adrian Belew son artistas que se preocuparon por modernizar la función de ese instrumento. Si bien su rol cambió, al igual que su sonido, la guitarra siempre será popular.

–Para usted, que labró una trayectoria a medio camino entre el mainstream y la experimentación, ¿qué función cumple la vanguardia en la música actualmente?

–Vanguardia es sinónimo de experimental, diferente y adelantado. Y eso es importante porque algún día será parte del mainstream. Pensá en ella como algo extraño que se convertirá en popular. De-sasociar a una cosa de la otra es lo más cercano al colapso. Es importante destacar que la vanguardia es una expresión muy verdadera de la persona que la cultiva. Yo adoro la genialidad de un músico pop. Vos sos eso en ese momento, aunque el día de mañana vas a cambiar. Es un hecho. No importa si sos negro o blanco ni tu procedencia, mientras expreses tu identidad a través de lo que hacés. Yo creo en eso.

–Ya se reveló el título del nuevo disco de Living Colour: Shade. ¿Qué puede adelantar de su contenido?

–Cuando vuelva a casa, regresaremos al estudio para terminarlo. El nuevo disco está muy influido por el blues y sus raíces. Pero, al mismo tiempo, hay hard rock, con un aspecto melódico. Es muy difícil para mí explicarlo en este momento porque está muy fresco.

–Otra banda que anunció la salida de su nuevo disco fue Death, la primera banda de pronto punk conformada por negros, que fue descubierta por el mundo en 2013 a través de un documental. ¿Ese grupo fue influyente para Living Colour?

–Absolutamente. Estuvo antes que Bad Brains. Se trata de una banda que convirtió a una propuesta que inicialmente era hard rock en un advenimiento de lo que iba a ser el punk. Ellos representaron la vanguardia. Mucha gente la descubrió luego de que David, su guitarrista, dejara el grupo. Ese documental, A Band Called Death, los presenta como visionarios. Pero la realidad es que no eran ni profetas ni estaban felices.