Concebida por el director de la orquesta de la Ópera Estatal de Berlín (Staatsoper Unter den Linden) y diseñada por el arquitecto estadounidense Frank Gehry, la nueva sala ofrecerá una serie de conciertos de manera regular a partir de este sábado.


DPA | Para el director de orquesta argentino Daniel Barenboim se trata de un sueño cumplido. En su academia para músicos árabes e israelíes en Berlín se inaugura ahora la sala de conciertos que lleva el nombre de su amigo el compositor francés Pierre Boulez, fallecido en 2016.

Concebida por el director de la orquesta de la Ópera Estatal de Berlín (Staatsoper Unter den Linden) y diseñada por el arquitecto estadounidense Frank Gehry, la nueva sala ofrecerá una serie de conciertos de manera regular a partir de este sábado.

El concierto de mañana, de tres horas de duración, ofrecerá, como no podía ser de otra forma, piezas de Pierre Boulez junto con obras de otros compositores como Franz Schubert, Wolfgang Amadeus Mozart, Alban Berg y Jörg Widmann.

La sala, cuya acústica corrió a cargo del japonés Yasuhisa Toyota, cuenta con capacidad para 680 personas y forma parte de la academia musical Barenboim-Said, que abrió sus puertas el pasado diciembre. Las instalaciones están ubicadas en un edificio anexo al de la Ópera Estatal de Berlín (Staatsoper Unter den Linden), en el centro de la capital alemana.

El edificio con 21 salas de ensayo y la sala de conciertos fue diseñado sin cobrar honorarios por Gehry, autor, entre otras obras arquitectónicas, del Museo Guggenheim de Bilbao, en España. El auditorio está concebido de tal manera que no hay ningún sitio en la sala que esté más lejos de 14 metros del director de orquesta.

Con la forma ovalada, el músico argentino busca acercar la orquesta al público y crear una especie de comunidad entre todos. Además, su forma permite que sea variable la distribución en la misma.

“No quiero decir aún que nuestra sala es buena. En inglés se dice: ‘The proof of the pudding is in the eating’. Pero creo que nuestra sala es buena. Es absolutamente única, porque es ovalada”, declaró Barenboim, quien también posee la nacionalidad israelí, palestina y española, en una entrevista publicada hoy en el diario alemán “Süddeutsche Zeitung”.

“No es rectangular como las salas antiguas, ni redonda como las nuevas. Es variable. Se puede situar el escenario en un lugar convencional, pero también en el centro. Se pueden colocar sillas como se quiera, girarlas o quitarlas por completo. Y yo sueño con conciertos sin sillas, de pie. O mejor aún: con conciertos en los que el público se siente en la alfombra”, afirmó.

La sala es el broche de oro a la Academia Barenboim-Said, que eleva a una nueva dimensión la idea de la música como vehículo de entendimiento que el pianista y director argentino ya proyectó al mundo con su orquesta West Eastern Divan, cofundada con el ya fallecido intelectual palestino-estadounidense Edward Said (1935-2003) y en la que participan jóvenes talentos musicales palestinos, árabes e israelíes.

Barenboim espera que el nuevo auditorio se convierta en una de las mejores salas del mundo. En ella se podrá disfrutar tanto de los estudiantes de la academia como de una serie de conciertos con artistas invitados como los pianistas Yefim Bronfman, Lang Lang, Andras Schiff y Denis Kozhukhin, así como los violinistas Lisa Batiashvili, Gidon Kremer, Carolin Widmann y Pinchas Zukerman.

El proyecto tuvo un costo de 35,1 millones de euros, de los que el Estado alemán aportó 21,4 millones. El resto fue financiado por donantes privados. Mientras, la ciudad de Berlín puso a disposición de la academia el edificio por 99 años.

La academia albergará hasta 90 estudiantes. Junto con las clases musicales recibirán también formación humanística. Para el año en curso se recibieron cerca de 300 solicitudes, sobre todo de países del mundo árabe, pero también de otros países.