“La idea es interpretar temas conocidos, para que la gente se siente a disfrutar de la música mientras se come una tortica de auyama” CHIPI CHACÓN Músico

SIMÓN VILLAMIZAR |  EL UNIVERSAL

Fue amamantado con música de Gerry Mulligan, Freddie Hubbard, Billie Holliday y Herbie Hancock. Criado con los mambos, las charangas y los boleros de Tito Rodríguez. Y educado con las melodías de Wolfgang Amadeus Mozart, Ludwig van Beethoven, y Richard Georg Strauss.

Gerald Chipi Chacón

Gerald Chipi Chacón

Por eso no extraña que, además de sus estudios académicos -desde hace más de diez años forma parte de la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar-, el trompetista venezolano Chipi Chacón haya decidido crear un cuarteto de jazz, con el que se presentará este sábado, a las 5:00 de la tarde, en la Plaza Bolívar de El Hatillo como parte de la programación que ofrece en esta ocasión El Hatillo Jazz Festival.

Un cuarteto, formado por el maestro peruano Alberto Lazo (en el piano), Abelardo Bolaño (batería), su padre Gerardo Chacón (contrabajo), y él, con el que interpretarán temas clásicos como What a wonderful world, escrita por Bob Thiele y George David Weiss, y popularizada por Louis Armstrong, así como algunas piezas de Los Beatles.

“La idea es interpretar temas que sean conocidos, para que la gente se siente realmente a disfrutar de la música mientras se come una tortica de auyama”, bromea el joven músico de 25 años, oriundo del estado Táchira, quien quizás se anime a ejecutar también algunas de las piezas de su disco My favorite standards, en el que incluyó composiciones como Five brothers, de Gerry Mulligan; Joy spring, de Clifford Brown; Dolphin dance, de Herbie Hancock; You don’t know what love is, de Don Raye y Gene de Paul; y Blue bossa, de Kenny Dorhan.

No es el único proyecto en el que está involucrado Chacón, quien días atrás ofreció un abreboca de su música en formato de trío (contrabajo-guitarra y trompeta) en el Festival de Jazz de Barquisimeto.

Junto a Rafael “El Pollo” Brito, Luis Fernando Borjas, Marcelo Istúriz, César Orozco y Vladimir Quintero, se suele presentar con la orquesta Charangoza All Star. Con el ensamble de metales Venezuelan Brass Ensemble, que dirige el maestro alemán Thomas Clamor, graba discos con el sello EMI Clasic y viaja de aquí a allá.

Y, por si fuera poco, a finales de año planea publicar un disco de pop que, dice, suena muy parecido al trabajo de las bandas mexicanas Camila y Reik. “Son canciones bastante comerciales, tipo baladas, más ajustadas a mi edad”, apunta él, que asegura que sí es posible vivir de la música.

“Es como todo: si lo haces con amor y con el corazón, y te destacas, seguro que lo puedes lograr. En mi caso, ya sea por los metales, por la salsa, por el jazz o por el pop, por algún lado tiene que reventar”, dice el intérprete que ama la música por sobre todas las cosas.

“Mi mamá ponía Luis Miguel todos los domingos. En casa se escuchaba también a Tito Rodríguez y Armando Manzanero. Gracias a mi hermano (el flautista Eric Chacón) empecé a escuchar a Mozart, a Beethoven y a Strauss. Y a mí me encanta una salsita o una baladita pop. Así que, como podrás ver, escucho de todo. De repente el vallenato no lo disfruto tanto. Y con el reguetón tampoco me identifico, pero igual son géneros que respeto. Antes me costaba un poco, pero he aprendido a respetarlos”, dice Chacón, quien remata: “Al final la música es una sola”.