por Colegio Ramón y Cajal | gabinetecuriosidadcrc.tumblr.com/

Es la última de las grandes obras del compositor de ópera italiano Giacomo Puccini. Murió incluso sin haberla terminado de escribir. Así que el final lo tuvo que escribir otro compositor a partir de las notas que dejó Puccini. Turandot se estrenó en la Scala de Milán en 1926. Narra la historia de Turandot, la única hija del emperador de China. Fría y cruel, impuso una ley de difícil cumplimiento: quien quiera casarse con ella habrá de descifrar tres enigmas, pero todo intento fallido será castigado con la muerte.

El príncipe Calaf, hijo del anciano Timur Rey de Tartaria, seducido por la belleza de la extraordinaria Turandot, y desoyendo los consejos de su padre, su doncella Liù y los propios ministros encargados de organizar el acto de la adivinanza de los tres enigmas, decide entrar en el peligroso juego.

Calaf consigue acertar cada uno de los tres enigmas ( la esperanza, la sangre y Turandot). Pero Turandot no acepta su derrota; jamás se entregará a un hombre, ni a Calaf ni a ningún otro. Entonces Calaf, le impone a ella un último enigma. Si adivina su nombre, la liberará de casarse al día siguiente y el príncipe morirá. Todos en Pekín han de estar despiertos, nadie debe dormir, todo el mundo ha de ayudar a Turandot a descubrir el enigma. Pero nadie lo consigue. La doncella Liù dice conocer a Calaf, pero guardará en secreto su nombre, por amor al príncipe será capaz de perder la vida antes que desvelar su secreto. Turandot y el príncipe se quedan solos, Calaf besa a la princesa con la esperanza de poder derretir su crueldad, entonces le susurra su nombre dejando su propia suerte en manos de ésta.

Por fin llega la mañana y Turandot congrega a su pueblo para revelar el nombre del extranjero: “su nombre es Amor”. Es el final feliz de la ópera.

Los tres enigmas que plantea Turandot son los siguientes:

1. ¿Cuál es el fantasma que cada noche nace de nuevo en el hombre y cada día muere?

Respuesta: “La Esperanza”.

2. ¿Qué es lo que flamea como una llama y sin embargo no es fuego, que arde como la fiebre pero se enfría en la muerte?

Respuesta: “La Sangre”.

3. ¿Cuál es el hielo que quema y cuanto más quema más frío es…?

Respuesta: “Turandot”.

LA OPERA EN CUENTO:

¡Pueblo de Pekín!
La ley es ésta:
Turandot la pura
la princesa más bella de la China
se casará con el príncipe
que resuelva sus tres enigmas.

Pero la bella Turandot
también es cruel y fría.
Y si el príncipe aspirante
sus enigmas no acertase
al salir la blanca luna
la cabeza perderá.

Muchos príncipes acudían
no acertaban los enigmas
y la cabeza perdían.
Y cuando la bella princesa
al salir la blanca luna
a su balcón se asomaba
¡Piedad!¡Princesa, piedad!
el pueblo de Pekín le pedía.

Así una noche entre el gentío
la vio un príncipe desconocido
de ella se enamoró
y como nuevo aspirante
quiso tocar el gran gong…

Pero en ese momento llegaron
los ministros Ping, Pang y Pong:

– ¡Espera príncipe extranjero!
Que los enigmas de Turandot
son negros, más negros
que una noche sin luz.

– ¡Espera y escúchanos joven!
que los enigmas de Turandot
son más duros que el bronce
al que nada ni nadie rompe.

– ¡Tú mejor corta las olas!
¡Tú mejor cruza los montes!
¡Y de Turandot parte lejos
en busca de otros amores!
Pero el joven obstinado
por tres veces tocó el gong
entró por fin en palacio
y ante el gran Emperador
aquel pobre enamorado
por tres veces afirmó:
-¡Hijo del Cielo!
¡A afrontar la prueba vengo!

Entonces habló por fin
la terrible Turandot:
-¡En esta corte de China
en un tiempo ya lejano
un príncipe extranjero
se llevó a una princesa.
Era mi abuela Lo-U-Ling
y se la llevó por la fuerza.
Por eso yo en su recuerdo
con mis enigmas castigo
a los príncipes extranjeros
porque son mis enemigos.

sí que escucha bien
mis enigmas que son tres.

Y el príncipe con gran atención
escuchó…
escuchó…
y escuchó…
y los tres enigmas resolvió.

¡Gloria al valiente príncipe,
vencedor de los enigmas!
clama el pueblo de Pekín
mientrasTurandot vencida
al gran Emperador implora
que no se cumpla la boda.

Pero el príncipe enamorado
a los ojos ya la mira:
-¡Escúchame tú ahora
princesa altiva!
que yo no te quiero a la fuerza
y sólo por amor serás mía.

Tú me has puesto tres enigmas
y yo los tres he resuelto
A ti te pongo uno solo:
– Adivina cómo me llamo
y al alba libre de mí serás
y yo perderé la cabeza.

¡Que esta noche nadie duerma!
ordena la cruel princesa
¡Del extranjero quiero el nombre!
y todo Pekín tiembla
mientras tranquilo el príncipe espera
¡Que esta noche nadie duerma!

Pero al alba la princesa altiva
no ha resuelto el enigma
y ante el príncipe suspira.
Y al alba como la luna
Turandot triste declina
y a los ojos ya le mira. Y cuando sale el sol
con la luna su orgullo se apaga
y nace en ella el amor.

Mi nombre es Calaf
confiesa entonces el príncipe.
Y la bella Turandot
con el brillo del primer beso
con el brillo del primer llanto
como nunca antes brilla.

Y cuando el gran Emperador
el nombre del príncipe le pregunta
ella le contesta segura
que su nombre es Amor.

REFERENCIAS
Ópera Turandot de Giacomo Puccini
Cuentameunaopra.com, Óperas contadas como cuentos
“Óperas contadas para niños” Autor: Jordi Sierra i Fabra. Ed: El Aleph