Vía: canarias7.es | Por Luisa del Rosario 

El sello distintivo del Trío Arbós, además de su buen hacer, es la contribución al enriquecimiento de la literatura para trío con piano a través del encargo de nuevas obras. En el concierto que protagonizan mañana martes en el Festival de Música, sin embargo, solo habrá clásicos.

“Uno recibe directrices, y nos pidieron un repertorio tradicional”, explicó Juan Carlos Garvayo, pianista del Trío Arbós. Sin embargo, aclara, la selección propuesta es novedosa. Por un lado, dice, porque no son obras demasiado habituales de escuchar en directo. “El trío de Saint Saëns, por ejemplo, es una maravilla y no se toca prácticamente nada, algo que se preguntan historiadores y musicólogos”, asegura el músico.

Además, añade, al ser un “repertorio tradicional” es un concierto “muy exigente”. “Es una responsabilidad, porque se conoce. Lo tienes que hacer muy bien, estar  a la altura del estándar y darle un toque particular”.

El Trío Arbós se fundó hace 20 años. Tras dos décadas de trabajo, dice bromeando Garvayo, “ahora vamos a empezar a tocar bien”. El conjunto se renovó en 2014, fecha en la que entró en el grupo la violinista Cecilia Bercovic, que sustituyó a  Miguel Borrego. “Su llegada nos ha ayudado a darle al trío un aire fresco y empezar con más ilusión”, confiesa el pianista.

Preguntado por la menor demanda, por parte del público, de la música de cámara en las salas de concierto Garvayo defiende las pequeñas formaciones. “La música sinfónica es maravillosa, pero la de cámara es lo esencial. Muchos compositores antes de hacer una gran sinfonía hacían pruebas tanto con un cuarteto de cuerdas como con un trío con piano. Además, este tipo de formación, el trío con piano, puede sonar bastante sinfónico. El trío de Mendelssohn está tan bien instrumentado, dialogan tan bien los instrumentos que se produce una potencia sonora que casi es sinfónica. Muchos de los compositores a los que les encargamos obras nos dicen que les viene bien porque, tras escribir una obra orquestal, necesitan limpiar, volver a la esencia de la música, ordenar las ideas. Aquí se tiene que escuchar porque cada nota tiene un sentido”, dijo.