Vía: eltiempo.com.ve/ Por Viviana Mella Sandes

El anhelo de construir con la música una red que permitiera el acceso libre a oportunidades de crecimiento se cristalizó bajo el liderazgo de José Antonio Abreu, en los años 70

Puerto La Cruz.- Cuando el sueño comenzó eran 10 personas en una travesía que en el ideario del maestro José Antonio Abreu se resumió como El Sistema.

La red nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela ha dado cabida a estudiantes de todos los estratos.

Hoy, poco más de 600 mil niños y jóvenes se forman en los núcleos que existen en cada estado de la geografía criolla. Lo hacen de manera gratuita y tienen acceso a instrumentos y experiencias de vida.

En 1975 se consagró la primera orquesta juvenil dirigida por la mente creadora de un programa socio cultural que ya ha sido replicado en casi 60 países de cinco continentes.

En Anzoátegui, nació apenas tres años después en El Tigre, gracias a la iniciativa de un grupo de personas entre las cuales estaba la hoy coordinadora regional Rosa Banús.

“El maestro quería iniciarlo en las capitales de cada estado. Recuerdo que nos preguntó si no había ido nadie de Barcelona. Le dije que no, pero que nosotros estábamos allí. Creo que ese entusiasmo le gustó, porque nos empezó a apoyar inmediatamente”.

Desde entonces, de los 10 programas base que se han derivado del sistema, Anzoátegui ha incorporado varios como el Alma Llanera, las orquestas afrovenezolanas, el programa Simón Bolívar y la atención de niños especiales.
Buscan y aplican opciones para seguir creciendo y uno de los módulos que encabeza la lista es el de Guanta. “Allí tenemos, por ahora, la formación en las escuelas, pero falta mucho”.

Motivación

En el marco de las actividades aniversarias –que culminan hoy tras 61.300 presentaciones-, hay experiencias que testimonian el impacto social positivo.

Maricruz Benítez, directora de las orquestas juveniles e infantiles de Puerto La Cruz, testimonia con su experiencia las oportunidades que brinda pertenecer a la red.

“Yo vengo del barrio, de una comunidad muy pobre y sé lo que se puede lograr de la mano de la música. Educas a ciudadanos más correctos y productivos. Por eso queremos que ese sueño sea realidad para muchos más niños”.

75% de los miembros viven en condiciones por debajo de los índices de pobreza, según cifras de Fundamusical, organización que dirige a El Sistema.

Yuri Hung, director regional, destaca la experiencia de quienes logran crecer en lo personal y profesional, e influir positivamente en su entorno.

“Hoy todo el mundo tiene un familiar, un amigo, un vecino o un conocido que participa en las orquestas o los coros. Centenares de muchachos de los más bajos estratos se unen a nuestras filas con mucho esfuerzo, motivan a otros y eso ha hecho que nos quedemos cortos. Nos faltan muchas más sedes para poder dar cabida a los muchachos que quieren ingresar ”.

Notas sonoras vibran en El Viñedo

Se tiene previsto que el mes próximo, el nuevo núcleo anzoatiguense de El Sistema abra sus puertas.

El Viñedo fue el sector escogido para ello, gracias a que la Alcaldía de Barcelona donó una amplia estructura donde caben, según William Fariñas –uno de los directores que iniciará el proyecto- al menos dos orquestas, ensambles y coros.

Desde hace 11 años, este guitarrista y docente trabaja en la formación musical de los niños de esta zona a través de las escuelas. En tres de ellas, el proyecto Simón Bolívar beneficia a unos 300 participantes.

Fariñas estará encargado de la dirección musical del proyecto Alma Llanera, mientras las corales y las cátedras de iniciación musical toman forma en el núcleo.

“Tenemos pequeños coros que se han presentado dentro y fuera de la comunidad. Esa práctica fuera de sus comunidades, motiva a los niños. Recuerdo que en uno de los conciertos que hicimos fuera durante el mes aniversario, uno de los alumnos me dijo que nunca había salido de El Viñedo. En momentos como ese, calibramos la importancia de mantener una iniciativa que puede cambiar la vida de los muchachos. Surge la posibilidad de regalar nuevas oportunidades a una comunidad muy necesitada”.

Para Laura Rojas, directora de Cultura del sector, esta y otras iniciativas “permiten llevar algo de paz y de luz a las áreas más violentas y desfavorecidas” del lugar.

Ya hay cerca de 1.700 niños preinscritos gracias a la proyección que dan los muchachos de las escuelas en cada una de sus presentaciones.

Iniciativas en marcha

Rosa Banús cuenta que pronto se va a reactivar el proyecto de lutería que funcionaba en la zona.

“Tenemos ya la mayoría de las herramientas y lo que hace falta para poder fabricar instrumentos y reparar los que se van dañando. Aquí hay muy buenos lutiers y vamos a traer a otros de Caracas para formar muchos más en la zona”.

Banús agrega que hace poco recibieron instrumentos para hacer una banda de metales. “Pensamos que el núcleo idóneo es el de Santa Ana, ya que su director es trompetista”.

Yuri Hung explica que esas no son las únicas iniciativas nacientes. “Hay un proyecto muy interesante a nivel nacional que se trata de atención prenatal. Aunque suene loco, consiste en dar percepción musical a los niños desde el vientre de la madre, porque se ha comprobado la influencia que tiene la música incluso en esa etapa primaria.

Eso es algo que ya tenemos pendiente en Anzoátegui, al igual que las orquestas penitenciarias que ya existen en muchas regiones del país y las orquestas con niños especiales, de las cuales el estado Lara es pionero”.