Vía: excelsior.com.mx

El violinista estadunidense, que se presentará en el Festival Internacional Cervantino, ofreció una videoconferencia en la que habló, entre otros temas, de la relación entre música y ciencia

Tocar es un privilegio: Ryu Goto

Tocar es un privilegio: Ryu Goto

CIUDAD DE MÉXICO, 23 de septiembre.- Ser violinista es parecido a ser un DJ, sobre todo al momento de formar un programa, pues es importante encontrar el equilibrio entre lo que el público quiere o espera y lo que el músico puede ofrecer, aseguró el violinista estadunidense Ryu Goto, quien se presentará el 23 de octubre dentro del 42 Festival Internacional Cervantino (FIC).

Considerado como prodigio desde los siete años, el violinista de 26 años ofreció una videoconferencia en el Centro Nacional de las Artes (Cenart), donde habló sobre su cercanía al repertorio de Niccolò Paganini, sus maestros e influencias y la relación entre música y ciencia.

Dentro del FIC, Goto tocará la obertura de la ópera Ifigenia en Aulis de Willibald Gluck, el “Concierto para violín y orquesta en re mayor, OP. 6” de Niccolò Paganini, y la “Sinfonía No. 2 de Johannes Brahms.

En torno a Paganini, explicó que no sólo es uno de los grandes genios de la música clásica, sino un compositor técnico que escribió obras muy difíciles para violín, por lo que lo ha incluido en su repertorio desde que tenía siete años, dado que éste es un gran reto teórico y un divertimento.

También se le preguntó sobre la fama que lo ha rodeado desde sus primeras presentaciones, a lo que dijo que no toma en cuenta los calificativos que durante dos décadas le han dedicado.

En su opinión, lo más importante es sentirse conectado con la música, con las vibraciones que nacen de su violín.

“Generalmente no me preocupo por el significado de una pieza, sino más bien por los aspectos sonoros de la melodía que toco en ese momento”, dijo.

Aunque es normal que piense en la música por sus historias, lo que realmente disfruta es el sonido de su violín, de la orquesta y el conjunto de ambos.

“Lo que quiero es que el público disfrute el sonido tanto como a mí me gusta producirlo.”

La crítica no es algo que le preocupa. Aseguró que se encuentra distante de lo que la gente dice o escribe sobre él.

“Más bien me concentro en la música para hacerla muy bien… y les aseguro que para nada conozco el significado de virtuoso o superdotado, pues lo único que importa es tocar bien y cada vez mejor”, expresó. Esta idea la mantiene en mente todo el tiempo, reconoció, pues la esencia de este trabajo está contenido dentro de una frase muy simple: “Tocar es un privilegio y si el público va a los conciertos y les gusta eso es lo importante”.

Así que la mejor retroalimentación no son los ríos de tinta ni el gran número de páginas escritas, sino lo que el público siente mientras él se encuentra sobre un escenario.

“Las críticas, al final, sólo son útiles para llegar a nuevos públicos”, afirmó.

Posteriormente dedicó unos minutos a hablar sobre la relación entre música y  ciencia, dado que él mismo dedicó una parte de sus estudios de física. La relación fue involuntaria, pero con el tiempo el artista descubrió que la física sirve para entender mejor qué es la música.

“Toda esa parte teórica de la física es algo que no puedes imaginar o tocar y capturó mi atención fuertemente durante mucho tiempo. Lo cierto es que a la larga esta exploración me permitió darme cuenta que existen algunas coincidencias.”

Es tan simple como que la música está compuesta por el ritmo, al igual que el universo. “El ritmo es un componente esencial del universo que se relaciona con el tiempo.

“En eso se puede parecer la música a las partículas, como el Bosón de Higgs, porque sin ritmo nuestra existencia sería distinta o quizá ni siquiera existiríamos”, señaló.

Durante la charla también comentó que sus primeras maestras fueron su madre y su hermana Midori, y posteriormente los violinistas Yoko Gilbert, quien le enseñó los fundamentos de su educación musical.

Luego le seguiría una etapa rusa con los violinistas Victor Danchenko y Ana Chumachenco, quienes le mostraron una técnica y una disciplina musical rusa.

Sobre los violinistas famosos como Itzhak Perlman, Sarah Chang y Joshua Bell, el intérprete dijo que, aunque los admira de muy distintas maneras, su violinista favorito es el ruso David Óistraj, “de quien admiro no sólo su forma de tocar el violín, sino la presencia que tenía al pisar el escenario”.

¿Dónde y cuándo?

Ryu Goto se presentará el 23 de octubre, a las 20:00 horas, en el salón Fumador del Teatro Juárez, dentro del FIC, en Guanajuato.