Es el director de orquesta wagneriano por excelencia. Ahora está de plena actualidad: en septiembre publica un libro sobre su admirado compositor y es el nuevo maestro de capilla de la orquesta Staatskapelle de Dresde.

Christian Thielemann

Christian Thielemann

Mein Leben mit Wagner (Mi vida con Wagner). Así se titula el libro que está a punto de ver la luz en el mercado editorial en alemán. Lo firma Christian Thielemann, un director de orquesta que asegura no saber qué ocurrió antes en su mente:  ¿fue primero Wagner o el deseo de dirigir? Ahora el director quiere dejar claras las razones por las cuales la vida con Wagner merece la pena. Con esta publicación, Thielemann se adelanta a los festejos por el bicentenario en 2013 del nacimiento de su compositor favorito.

Christian Thielemann Staatskapelle Dresden ©Matthias Creutziger

Christian Thielemann Staatskapelle Dresde ©Matthias Creutziger

“Nadie en la actualidad se funde con la obra de Wagner como lo hace Christian Thielemann”, afirmó la revista Welt am Sonntag. Ciertamente, el director berlinés tiene autoridad para escribir un libro sobre el célebre músico. Considerado como el heredero de grandes batutas wagnerianas del siglo XX, como Knappertsbusch y Furtwängler, Thielemann se familiarizó muy joven con la música del operista alemán. Desde su profundísimo conocimiento, el director conduce al oyente por los senderos de sus óperas, haciendo hincapié en aquellos vericuetos que las hacen únicas, explica el mito de Bayreuth y desgrana el carácter de sus héroes wagnerianos favoritos.

Nueva titularidad

Cuando Mein Leben mit Wagner vea la luz a mediados de septiembre, Christian Thielemann ya llevará dos semanas al frente de su nueva orquesta. El 1 de septiembre se convertirá oficialmente en el nuevo maestro de capilla –así se denomina el cargo- de la Staatskapelle de Dresde. Cuando en 2009 se hizo público que tres años después sería el nuevo titular, Thielemann recordó unas palabras de quien fuera su mentor, Herbert von Karajan: “El sonido de esta orquesta brilla como el oro viejo”.