http://www.panorama.com.ve/  07:54 AM 09/02/2015  |  Yesenia Rincón Castellano

En Maracaibo, el apellido Rahn suena a sinfonías, a música de buena factura. Pero paradójicamente, para David Rahn, actual director de la Orquesta Sinfónica de Maracaibo, e hijo menor del maestro Eduardo Rahn que por 38 años dirigió la misma agrupación orquestal, el apellido le ha traído mortificaciones.

En visita a PANORAMA, David Eduardo Rahn quiso hacer del conocimiento público que es “hostigado” por Jerzy Lukaszewski, director general de desarrollo cultural de la Secretaría de Cultura, adscrita a la Gobernación del Zulia: “Hace buen número de meses estoy siendo objeto de acoso laboral”.

Gerardo Ramírez, representante legal de David Rahn, también en visita a PANORAMA, dio los detalles: “El profesor es objeto de un hostigamiento, término establecido en el artículo 124 de la Ley Orgánica del Trabajo, materializado en persecuciones por parte del director general de desarrollo cultural, con la insistente apertura de procedimientos disciplinarios de amonestaciones”.

“El primero de ellos fue el año pasado y se recibió el 22 de enero de este año —añadió Ramírez—, sin que ni siquiera la notificación estableciera cuáles eran las causales que le imputaron. Aparentemente se culpa a Rahn porque una persona tomó la palabra en un concierto en el que expresó la falta de contrato de los músicos, sin que ni siquiera fuera ofensiva. Ese hecho, generado por un tercero, le fue endilgada a Rahn. La sanción decía que era ‘por incumplimiento de deberes inherentes a su cargo’ y no explica absolutamente más nada. Pedimos que se dijera cuál es la causal que se le imputa, pues de lo contrario le viola el derecho a defensa a quien acusan”.

“El 24 de marzo se abrió un procedimiento disciplinario por amonestación, pero ahora, Lukaszewski alega que Rahn no dio respuesta a unas programaciones solicitadas los días 31 de mayo de 2013, 21 de junio de 2013 y 21 de octubre de 2013, lo que es falso porque consignamos el escrito de descargo con anexos de la respuesta de esas programaciones. Por si fuera poco, la ley establece seis meses para poner una sanción bajo ese argumento, y se hizo nueve meses después, cuando el procedimiento ha proscrito, lo que denota un franco hostigamiento”, esgrimió el abogado.

“Por otro lado, Jerzy Lukaszwski se presentó como representante de la secretaría ante la junta directiva de la fundación y de repente dejó de asistir bajo el argumento de que necesitaba hacer una auditoría —apuntó Ramírez—. A través de un oficio el jefe de administración de la secretaría de cultura informa que no tiene competencia para auditar porque la Gobernación del Zulia aporta los pagos de nómina, pero la fundación no recibe recursos de esta instancia gubernamental, sino mayormente del Ministerio de Cultura”.

“Por eso, entre muchos otros detalles, decidimos ejercer una acción penal en contra del señor Lukaszwski, el 7 de abril de este año, registrado con el expediente 15161, por acoso laboral y hostigamiento que viene ejecutando sistemáticamente contra David Rahn, tipo delictual establecido en la Ley Orgánica de Prevención, Condiciones y Medio Ambiente de Trabajo (Lopcymat)”.

Ante ello, David Rahn manifestó: “Hago un llamado a la Secretaría de Cultura a que asuma su responsabilidad de atender a la Orquesta Sinfónica de Maracaibo, OSM,  que se está viendo sumamente afectada por esteJerzy Lukaszewski, primero por el personal que se dejó de contratar, que fueron entre 20 o 21 muchachos, a pesar de haber ganado concursos de mérito y oposición para ocupar esos puestos y no han sido reenganchados. Exijo, basándome en la Ley, que estos muchachos sean reenganchados porque la OSM está perdiendo su estatus de orquesta sinfónica por la falta personal”.

Rahn concluyó: “Este es un problema que y no tiene que ver conmigo, sino con mi apellido. Durante muchos años —y todo el mundo lo sabe—, él tuvo diferencias con mi papá y mi mamá, y las razones específicas no las sé, pues yo era un niño cuando sucedió”.

Para conocer su versión, PANORAMA trató de contactar en cinco oportunidades, vía telefónica, a Jerzy Lukaszewski, sin lograr respuesta.