Muy buena aceptación tuvo el primer evento organizado por la recién creada Sociedad Giuseppe Verdi, con un impecable concierto de la Orquesta Sinfónica del Conservatorio de Música del Estado Carabobo, acompañada del gran tenor Robert Girón, y una extraordinaria conferencia del psicólogo y académico Jon Aizpúrua sobre la vida y obra de este gran compositor de ópera.

La actividad se llevó a cabo en el salón Leonardo Da Vinci del Centro Ítalo-Venezolano de Valencia,  que estuvo colmado de más de 400 amantes de la música y de la cultura, interesados y emocionados ante la magistral intervención de Aizpúrua. El público, asimismo, disfrutó de la parte musical que se basó en tres arias: La traviata, Macbeth y de una parte de la ópera Luisa Miller, en la que se habla del amor y la traición.

“Amigos, yo tengo la impresión de que Verdi es inmortal, por su vida, su trayectoria y su música; y es inmortal cada vez que haya alguien como Juan Carlos Tavares, dispuesto a crear una sociedad Giuseppe Verdiy que posiblemente contenga la respiración cuando escucha el Nabucco, el Celeste Aida o cualquier otra pieza”,  aseguró el académico desde el podio de oradores.

“Cada vez que haya personas como ustedes, que dediquen parte de su tiempo a escuchar de Verdi, estaremos demostrando su inmortalidad; y cada vez que jóvenes como estos (dirigiéndose a los integrantes de la orquesta) se emocionen ejecutando piezas de su música y  que un tenor incluya en su repertorio a Verdi, estaremos demostrando que él está con nosotros, como lo está con la humanidad y lo estará para siempre”, sostuvo el invitado de lujo.

Aizpúrua manifestó su complacencia de compartir con amantes de la música  y auguró larga vida a la Sociedad Giuseppe Verdi, al tiempo que felicitó a Juan Tavares, uno de sus representantes, por su audacia en esta Venezuela de tiempos menguados de apostar a la creación de una entidad cultural.

“Después de 204 años del nacimiento de Verdi y más de un siglo de su fallecimiento, su música sigue siendo la más reproducida, la de mayores registros discográficos, la que siguen cantando en los auditorios de todo el planeta y la que obligatoriamente se sigue incluyendo en el repertorio de los grandes intérpretes de la música clásica”, destacó.

Asimismo,  sugirió  que no es posible entender la música de este gran maestro u otro, sin comprender su época, las tendencias dominantes en ella, el marco histórico en el que vivió, amó y sufrió, en el que compuso y en el que se inspiró. “Cada una de las 27 óperas de Verdi tiene contenido autobiográfico, leyendo en clave podemos entender el personaje”.

Pasión por la cultura y su promoción

Entretanto, Juan Carlos Tavares agradeció el apoyo recibido por parte del  Centro Ítalo-Venezolano de Valencia, del Conservatorio de Música del Estado Carabobo, la Universidad José Antonio Páez, la cámara venezolana italiana CAVENIT y  de la  Academia de la Historia del Estado Carabobo, entre otras instituciones.  

“Cuando nos planteamos hace unos meses la creación de la Sociedad Giuseppe Verdi no nos imaginamos que tendría tanta aceptación: Hemos hecho nuevos amigos y hemos tenido la oportunidad de conocer a gente magnífica, que –al igual que nosotros- siente pasión por la vida y obra de este gran compositor de ópera, además de sentir una inmensa pasión por la cultura y  su promoción, que tanta falta hace actualmente en nuestro hermoso país”.

Resaltó que Verdi fue  un hombre con la capacidad de unir una nación con tan solo una pieza: El famoso  Va, pensiero, que es el coro del tercer acto de la ópera Nabucco, considerada prácticamente el segundo himno de Italia. “Fue un hombre que a pesar de las adversidades siguió adelante y creó magníficas piezas que han perdurado y –pensamos- perdurarán en el tiempo, porque Verdi ya dejó de ser solo del pueblo italiano y se convirtió en un personaje universal.Mientras más escuchamos al maestro, mucho mayor es la sorpresa y la pasión por su obra”.