Vía: www.correodelorinoco.gob.ve | Por Yorcellys Bastidas | Fotos: Carlos Hernández

El objetivo es que dentro de toda la actividad musical los pequeños cumplan una disciplina, empiecen a tener sentido de responsabilidad y pertenencia por lo que ellos hacen

Utilizar la música como herramienta de transformación social, que permita sembrar valores útiles para el futuro de niñas, niños y adolescentes es el objetivo fundamental de quienes a diario dedican horas a la formación de pequeños artistas en el núcleo del Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela, con sede en la ciudad de Guarenas, en el estado Miranda.

La sede fundada hace 15 años aproximadamente, cuenta con una matrícula de unos 1.200 niños, niñas y adolescentes, distribuidos en grupos de orquestas de acuerdo a las edades, como parte de los programas que impulsa el Sistema, entre ellos: Inicial, Prepataroria, Infantil y Juvenil.

Al respecto, el profesor Luis Miguel Córdoba, director de la Orquesta Preparatoria del núcleo en Guarenas, explicó que ésta se encuentra constituida por 135 niñas y niños, que van de los 7 hasta los 13 años, quienes una vez que cumplen el proceso musical ascienden a un grupo de más nivel.

“La idea es que cada niño se desarrolle en su entorno con niños de su edad y mantener, por encima de todo, su niñez como elemento de gran importancia; pues si logramos consolidar un grupo de niños de la misma de edad haciendo la misma actividad es más fácil cumplir las metas”, destacó Córdoba en una entrevista para el Correo del Orinoco.

Reiteró que el objetivo musical es importante, pero que dentro de toda la actividad lo más importante es que obtengan valores, cumplan una disciplina, empiecen a tener sentido de responsabilidad y pertenencia por lo que ellos hacen.

“Ese proceso los ayuda, los motiva a ser mejores personas. Luego que cumplen ese objetivo viene el trabajo musical, y ellos a través de un instrumento cumplen con esa meta, se sienten más útiles y eso les ayuda en todo”, destacó.

DISCIPLINA, DEDICACIÓN Y ESFUERZO

El director de orquesta hizo hincapié en que la actividad musical es una disciplina como cualquier otra, donde se requiere tiempo, dedicación y esfuerzo. “Cuando tu enseñas al niño a ser constante en algo y a tener disciplina, lo más seguro es que esté preparado para el éxito en cualquier área que se proponga”, resaltó.

Córdoba señaló que éstos elementos han sido el secreto para que el Sistema se haya mantenido a lo lago de 40 años y dado frutos como los obtenidos hasta ahora, gracias al trabajo del maestro José Antonio Abreu y el impulso que el maestro Gustavo Dudamel le ha dado a nivel nacional e internacional, conjuntamente con una gran cantidad de músicos que han destacado por su virtuoso talento.

Enfatizó que la formación de los niños se caracteriza por ser “certera y precisa” y para ello se seleccionan a los profesores más capacitados, sin menospreciar a los demás, y de esta forma se busca la mejor fuente para que los pequeños se nutran.

“Nuestro Sistema tiene una particularidad, aquí el que aprende una nota se la enseña al otro, al que no sabe y se va a haciendo una cadena. ¿Qué tenemos que lograr nosotros?, que quien va a dar la primera información, la de de la forma más precisa posible y eso es lo que hacemos con nuestros niños, para que en los próximos años sean multiplicadores”, refirió el profesor.

Córdoba expresó que la institución se siente privilegiada, porque los niños de la Orquesta Preparatoria han captado el mensaje, debido a que han asumido con responsabilidad y compromiso su tarea, se sienten preocupados por ser buenos y la motivación que han recibido les ha ayudado, inclusive, a independizarse.

UN EJEMPLO PARA EL MUNDO

El proyecto del maestro José Abreu de crear núcleos a lo largo de todo el país e incorporar a niñas y niños de todos los estratos sociales a la actividad musical, representa una idea ejemplar en el mundo, así lo destacó el profesor Carlos Acosta, reconocido violinista en el estado Miranda y la región Capital, con una trayectoria de más de 20 años.

Incorporado al Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela desde hace 9 años como profesor de clases individuales, considera que esta actividad permite mantener a los niños y jóvenes alejados de los malos vicios y les abre las puertas a una gama de oportunidades para su futuro.

“Esto no se ve en ninguna otra parte del planeta, en ningún país de Europa, porque en esos países el Estado no invierte en eso, esta es la importancia que tiene para nosotros el Sistema, a través de la Misión Música, poder ofrecer a niños de manera totalmente gratuita un instrumento, equipos, infraestructura, horas de clase y profesores”, dijo.

Detalló que el maestro Abreu se siente satisfecho de las orquestas que se han formado en la zona de Guarenas y Guatire gracias al Sistema, pero que ahora se requieren niños virtuosos que toquen solos. “Yo estoy decidido a cumplir esa tarea, si Dios me da vida y salud”, manifestó.

Para cumplir esa meta se encuentra abocado a dictar clases de manera individual a tantos niños y niñas como sea posible. “Es mi pasión, transmitir todo lo que yo se, en lo que se pueda, a ellos. A mi me enorgullecer ver lo que ellos están haciendo, porque yo mismo vengo de eso”.

Acosta resaltó que el hecho de dedicar el mayor tiempo de ensayo ha permitido que los niños de la Orquesta Preparatoria vayan logrando cada vez un nivel más superior.

“Estos niños, si seguimos así vamos a obtener lo que el maestro Abreu quiere, que es que hayan cada vez más solistas”, apuntó.

Entre las metas planteadas está la que sus alumnos puedan superar presentaciones como la que él mismo realizó apenas siendo niño con piezas de Tchaikovsky, y que ellos logren conciertos con partituras del nivel de Paganini.

“Son partituras extremadamente difíciles, pero yo espero y estoy seguro que alguno de ellos podrá tocarlas”, concluyó.