Vía: AVN / Barquisimeto | http://panorama.com.ve

Con una magistral interpretación de la cantata criolla Florentino y el Diablo por parte de la Orquesta Sinfónica del estado Lara, dirigida por Gustavo Dudamel, cerró este lunes la serenata a la Divina Pastora que se realizó en el monumento cultural Flor de Venezuela, en Barquisimeto, capital de la entidad.
orquesta(15)Las notas del Himno Nacional abrieron la puesta en escena de los 350 músicos que en los minutos siguientes fueron los responsables de hacer un recorrido por la fibra musical venezolana, frente a cientos de asistentes al evento, quienes pudieron disfrutar más temprano de las actuaciones de Lilia Vera, quien al ritmo del golpe tocuyano interpretó varios temas, uno de ellos a capela, y el cantautor José Alejandro Delgado, que con el tema Ven a Venezuela terminó su presentación.

Caraota, Ñema y Tajá y Ensamble Gurrufío, también deleitaron a los asistentes. “La Divina Pastora nos bendice, a Lara y al mundo entero. Yo pido por la paz y la seguridad. Que la Divina Pastora nos traiga la luz que necesita Venezuela”, expresó Asdrúbal Cheo Hurtado, cuatrista de la agrupación musical.

Seguidamente, la Orquesta interpretó los temas Como llora una estrella y Somos todos, con la música y arreglos de dos compositores orgullo del pueblo larense, Antonio Carrillo y Rafael Miguel López.

“Amadísima tierra, aquí estamos en la visita de nuestra Divina Pastora, vamos a presentar una obra, quizás la más importante del repertorio coral venezolano y latinoamericano, vamos a tocar la cantanta criolla de Antonio Estevez que está basada en la leyenda del gran Alberto Arvelo Torrealba: Florentino y el Diablo”, de esta forma el reconocido director Gustavo Dudamel presentó la interpretación central de la noche.

Dirigiéndose a la multitud, Dudamel comentó que la maravillosa historia de Florentino, creada por Alberto Arvelo Torrealba y llevada a las notas por Antonio Estévez, es la mejor representación de cómo el bien siempre vence al mal.

Haciendo alusión al poema, recordó que una vez que Florentino entra en éxtasis logra llegar a la Santísima Trinidad, y es cuando puede entender el significado de la vida, que es el amor, la unión y la paz.

Las interpretaciones líricas de Florentino y el Diablo estuvieron a cargo de los cantantes venezolanos Idwer Álvarez y Gaspar Colón, respectivamente, presentados por Dudamel como los más grandes del país.

Al ver bajar la batuta del maestro Dudamel, el pueblo larense extendió por varios minutos su ovación a los músicos.

Con el himno conocido como Aleluya de la pieza El Mesías de Georg Friedrich Haendel; el Alma Llanera, con música de Pedro Elías Gutiérrez, la particular interpretación del Mambo de Leonard Bernstein y la popular canción Venezuela, escrita por Pablo Herrero y José Luis Armenteros, la orquesta le puso fin a la presentación, en la que un emocionado Dudamel le brindó el más emotivo concierto a su natal Barquisimeto.

Más temprano, el ministro de Turismo, Andrés Izarra, manifestó su agradecimiento a las más de 15.000 personas que visitaron el lugar y expresó que “Venezuela cuenta con la bendición de la Divina Pastora y con ustedes, jóvenes de nuestra patria, juventud creadora. Éste es el homenaje de todos los venezolanos a la Divina Pastora”.

La serenata es el preámbulo a la multitudinaria procesión 158 de la Divina Pastora, que se llevará a cabo este martes en la capital del estado Lara y moviliza a millones de feligreses.