Viernes 19 de Febrero a las 6:00 de la tarde, Teatro Armonía

Nesyerling Valera- Prensa SRCOJIF

La Orquesta Sinfónica de Falcón presenta este viernes 19 de febrero a las 6:00 de la tarde en el Teatro Armonía un concierto dedicado al compositor alemán Johann Sebastian Bach, considerado unos de los mayores representantes de la música barroca, el cual forma parte del Ciclo de Conciertos Familiares programados para esta temporada por la Orquesta Sinfónica de Falcón especialmente para toda la familia, bajo la dirección musical del maestro Rubén Capriles.

La Orquesta Sinfónica de Falcón inicia con la Passacaglia y Fuga en Do Menor, pieza escrita por Johann Sebastian Bach para órgano, en la orquestación de Leopold Stokowski, director de orquesta británico-norteamericano. Esta obra se subdivide en dos secciones: La Passacaglia y la Fuga, en la primera parte se expone el tema, dando origen a veinte variaciones, y en la segunda parte el mismo tema inicial se constituye en el tema de la fuga, el cual habrá de recorrer las diferentes secciones de la Orquesta,

Continúa el programa con el Concierto Brandenburgo No. 1 en Fa Mayor, el cual forma parte de una colección de seis conciertos que Bach presentó en 1721 a Christian Ludwig, Margrave de Brandeburgo.  De sus cuatro movimientos, los tres primeros siguen la estructura tradicional italiana Allegro – Adagio – Allegro, mientras que el cuarto movimiento es un extenso Menuetto de inspiración francesa, con tres tríos, el segundo de los cuales es una polonesa o polacca que contrasta en su carácter y orquestación al ser confiada sólo a la sección de cuerdas de la Orquesta.

Para culminar este concierto Familiar II “El Mundo de Johann Sebastian Bach”, la Orquesta interpretará la  Suite Orquestal No. 3 en Re Mayor, compuesta entre 1725 y 1739. Al igual que las otras tres suites orquestales del compositor,  está integrada por varios movimientos breves como es propio a la tradición barroca de suite de danzas. El segundo movimiento Aria, es una de las piezas más conocidas de Bach. Es un dialogo entre los violines y violas de la orquesta, sobre un basso continuo  ejecutado por violoncelos y contrabajos. Su estructura formal perfecta, combinada con la variación y uso justo del cromatismo melódico, convierten a esta pieza en una de los más bellas páginas musicales que escribiera el compositor.