El Jazz llegó a El Sistema para quedarse y siguen surgiendo nuevos proyectos. Hace casi 10 años la Simón Bolívar Big Band Jazz dio el primer paso por iniciativa del maestro Valdemar Rodríguez en el Conservatorio de Música Simón Bolívar y que ahora es una de las agrupaciones del género más importantes de Latinoamérica, con giras internacionales por los principales escenarios de Colombia, EEUU y Francia, y hasta un DVD en el mercado europeo. Luego, este ejemplo inspiró la creación de muchas otras big band en núcleos de El Sistema en ciudades como Mérida, San Felipe, Barquisimeto, San Antonio de Los Altos y hasta en la isla de Margarita, además de la Venezuela Big Band Jazz que dirige el maestro Pablo Gil.

Es mundialmente conocida la gran versatilidad que tienen los músicos de la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela y también la relación que tienen muchos de sus integrantes con el género jazz, así que era cuestión de tiempo para que terminara de cristalizar la idea de consolidar un big band jazz con músicos de esta gran orquesta y que fue bautizada como Simón Bolívar Jazz Orchestra. Para la próxima gira por Austria, siguiendo la iniciativa del maestro Gustavo Dudamel y por una invitación del empresario Karl Schagerl, finalmente decide crearse esta nueva big band conformada por músicos de dicha orquesta y que estará presentándose el 24 de agosto en el Monasterio de Melk.

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Ciertamente, la idea de crear una big band con integrantes de la OSSBV llevaba tiempo gestándose. “Esta iniciativa surgió de muchas personas, en un principio del maestro Valdemar Rodríguez y de Christian Montilla (artista Schagerl y ex integrante de la Simón Bolívar Big Band Jazz). Pero el tiempo de Dios es perfecto, y todo se dio: la gira en Salzburgo, la invitación de Karl Schagerl, la voluntad de todos los participantes. Todo se ha dado poco a poco, y se evidenció la emoción cuando se fue formando la agrupación”, explicó el gran trombonista Pedro Carrero, uno de los líderes del proyecto.

“Siempre ha existido esas ganas de poder hacer mucha música dentro de la OSSBV. Hace tiempo se creó una Big Band para estrenar el concierto del maestro Giancarlo Castro y se hizo con el concierto de clarinetes que fue dedicado a Valdemar Rodríguez y se llevó a cabo con miembros de la Bolívar. Ahora la iniciativa nació por el tema del West Side Story que estamos haciendo con la OSSBV y el maestro Gustavo Dudamel en el Festival de Salzburgo. Yo creo que es la primera vez, aunque la orquesta ya había hecho una versión sinfónica de unos cuantos movimientos y había hecho el legendario mambo, yo creo que hacer en este momento la obra completa del musical, nos motivó más a crear el Big Band y por supuesto se nos dio la oportunidad de poder hacerlo ya que estábamos en Austria, y poder realizar el concierto en el Monasterio de Melk, por una conversación con Karl Schagerl durante la última gira en la que estuvimos en Salzburgo”, agregó Carrero.

La consolidación de una idea

Al ser consultado sobre cuáles son los objetivos que busca el proyecto de esta nueva big band, Carrero indicó que “el objetivo no es una meta a alcanzar, simplemente es un aprendizaje, incursionar en un mundo nuevo y buscar la forma de ser músicos más integrales, sobretodo en el mundo en el que vivimos hoy, porque lo que se busca es precisamente la versatilidad en los ejecutantes y solistas.”

“Estamos en un constante aprendizaje y bien sabemos que la formación de todos nosotros ha sido académica y que muchos de nosotros hemos incursionado en la música latinocaribeña, pero el jazz es otra cosa. Sabemos que miembros de la orquesta se han dedicado por completo al jazz como es el caso de Gerald “Chipi” Chacón, Joel Martínez, Freddy Adrián, entre muchos otros que también tuvieron su formación académica”, expresó.

“Estamos en miras de crear una cátedra, tenemos muchas personas dentro de El Sistema valiosas dentro del mundo del jazz, que pueden aportar muchísimo. La idea es que esto sea algo permanente y que se pueda involucrar la mayor cantidad de músicos de la Bolívar, pero pudiera haber un tipo de rotación para que todo el mundo sea partícipe”, indicó Carrero, quien también informó que si todo sale bien y se consolida la agrupación, planean ofrecer al público al menos un concierto al mes, nutriendo aún más la programación jazzística de El Sistema junto a los otros big bands ya creados.

Esta idea sólo se pudo llevar a cabo gracias a las enseñanzas del maestro José Antonio Abreu, quien ha dedicado su vida a El Sistema y a que nosotros como jóvenes talentos nos formemos como profesionales integrales. Según sus palabras: “La música y en general, las artes, la educación artística son imprescindibles cuando se trata de garantizar la formación integral y humanística”

Formación de ensueño

Esta nueva big band está conformada por excelentes músicos, toda una formación de ensueño que cualquier director quisiera tener. Estrellas como Tomás Medina, Félix Mendoza, Román Granda, Andrés David Ascanio, Freddy Adrián y los saxofonistas Christian Montilla y Guillermo Machado (ambos ex – integrantes de la Simón Bolívar Big Band Jazz y que actualmente lideran la Venezuela Big Band Jazz, otra agrupación nacida en el Conservatorio de Música Simón Bolívar) son algunos de los integrantes junto a invitados internacionales de lujo como Thomas Gansch, Erik Eliertsen, Gerhard Fussl y Christian Amstatter.

Al respecto del line – up o formación de la agrupación, Carrero explicó que “habrá algunos músicos fijos importantes con Freddy Adrián, Félix Mendoza (gran percusionista), pero siempre puede haber variantes. Se puede manejar dos o tres bajistas, percusionistas y de este modo a todos se le da la oportunidad. El Sistema  se ha encargado de ser un proyecto de inclusión y por lo tanto tenemos que buscar la forma de incorporar a la mayor cantidad de músicos.”

Freddy Adrián es considerado actualmente como “el mago” del contrabajo en Venezuela y que actualmente cuenta con una enorme experiencia en el género jazz, que por lo visto tendrá un rol protagónico en el proyecto. “Sin duda Freddy es uno de los músicos más completos y versátiles que tiene nuestra orquesta, no podíamos dejar de incluirlo como el bajista de esta agrupación, es una pieza clave de este proyecto”, enfatizó.

En relación a sus compañeros, para Carrero “lo fascinante de esto es que contamos con músicos de muy alto nivel académico que precisamente por el conocimiento técnico se le facilita empaparse y entrar en este mundo del jazz. Es una ventaja para nosotros que estamos integrando La Simón Bolívar Jazz Orchestra. Todos los músicos lo hemos tomado con mucha responsabilidad y un gran respeto”.

Karl Schagerl: el mecenas

La relación con Karl Schagerl ha sido muy positiva en el desarrollo de este proyecto jazzístico, facilitando las cosas como es el caso de los músicos invitados y las oportunidades de buscar nuevos conciertos: “Afortunadamente Thomas Gansch es artista Schagerl y por la relación que tenemos con Karl de conversar y compartir, incluso varios músicos como Christian Montilla, Johan Escalante, Edward Plater, Gerald “Chipi” Chacón y yo tuvimos la experiencia de tocar junto al maestro Thomas Clamor en la Big Band del maestro James Morrison, en el Festival Schagerl 2014. También teníamos una conexión por Karl Schagerl con la gente de Mnozil Brass, quienes ya habían escuchado y conocían a la OSSBV”.

Carrero añadió que cuando se dio esta oportunidad “le escribimos a Karl para ver si el maestro Thomas Gansch estaría interesado en participar en algunas piezas junto a nosotros como solista. Además de Thomas, participarán también cuatro músicos: Christian Amstatter (trombón bajo), Gerhard Füßl (trombonista Mnozil Brass) y Erik Eilertsen. Vamos un grupo muy pequeño para tocar en West Side Story, no podíamos tener la Big Band completa, entonces le pedimos ayuda a Karl, para invitar una trompeta líder y aceptó, contactando al maestro Erik Eilertsen (que es la trompeta líder de la Radio Danés) y tenemos un maestro pianista Johannes Schweiger. La primera parte del concierto nos va a acompañar la profesora Vilma Sánchez (piano), ya que vamos a tocar obras para solistas y en la segunda parte interpretaremos el Concierto para clarinete y Big Band de Giancarlo Castro”. Vale destacar que participará como invitado especial el violoncelista Edgar Calderón en una obra para cello y piano de Astor Piazzolla.

En lo que a otros proyectos junto a Karl Schagerl, Carrero precisó que existen muchas expectativas “porque Karl y el Festival Schagerl son muy reconocidos y justamente se realiza en el Monasterio donde vamos a tocar y asisten muchas estrellas como Thomas Gansch, James Morrison y una gran cantidad de grupos, no solamente de jazz o académicos, está el maestro Gábor Tarkövi (primera trompeta de Berlín), grupos de funk y ensamble de metales. Karl Schagerl le tiene mucho aprecio a El Sistema por la gran relación de amistad que han tenido a lo largo de los años y sobretodo con los músicos. Incluso en el Festival del 2014, fue la primera vez que integrantes de El Sistema participaban, en ese momento eran alrededor de 10 venezolanos y la idea es que en el próximo Festival hayan muchísimos más, sumando la presencia de Tomás Medina y el Octeto de Trompetas Simón Bolívar (quienes actualmente forman parte de los artistas Schagerl). Las expectativas a futuro son grandes, y este concierto es sólo un paso de lo que viene, como gestionar a futuro una posible visita de James Morrison”.

Repertorio de lujo

El repertorio del concierto que se llevará a cabo el 24 de agosto es muy interesante, porque contiene obras de autores clásicos del jazz como Duke Ellington, James Morrison y Sammy Nestico, pero también llevan obras de compositores venezolanos como Giancarlo Castro o del contrabajista Freddy Adrián. “Tenemos personas dentro de la agrupación que son conocedoras del jazz como Christian Montilla, Guillermo Machado, José Álvarez y entre ellos, Freddy Adrián y mi persona propusimos el repertorio, a través de la Gerencia de la OSSBV y el profesor Manuel Moya, quien nos ha dado un valioso apoyo”.

Carrero, en relación al repertorio, enfatizó en la importancia de llevar ahora y en el futuro obras de autores venezolanos: “Se pensó en el concierto de Giancarlo Castro porque indiscutiblemente teníamos que llevar algo venezolano y luego incluimos la pieza “Mezclas y Niveles” compuesta por Freddy Adrián que fue nominado a los Premios Pepsi Music y que será estrenada en Austria, ya que nunca la habían interpretado. En miras de que el proyecto continúe, pensamos que esta agrupación le va a dedicar bastante tiempo a resaltar las composiciones de los músicos venezolanos, trataremos de diferenciarnos al interpretar piezas inéditas”.

Los músicos de esta nueva big band tienen pautados un mínimo de 2 a 3 ensayos antes del concierto del 24 de agosto y en la mañana del día del evento, realizarán otro ensayo con los maestros invitados, porque hay algunos que no podrán asistir a los ensayos preliminares, debido a que llegan un día antes del concierto a Viena y de allí viajan a Melk.

El jazz: un barroco moderno

En El Sistema todos saben que Pedro Carrero es un músico muy versátil. Son bien conocidas sus habilidades para el repertorio académico y lleva la música latina en tus venas. También ha tocado música tradicional venezolana y ha incursionado en el jazz. “A mí siempre me ha interesado el jazz como todos los géneros, para mí música es una sola. Como músico procuro escuchar de todo, y respeto cada estilo. Pero sobre todo al jazz desde mi punto de vista personal, ya que lo considero como un barroco moderno, es un mundo bastante profundo. He tenido la experiencia de tocar en algunas Big Bands, pero no me considero un especialista en la materia”, explicó.

El jazz implica manejar un lenguaje musical muy distinto al académico, que requiere dominar técnicas de improvisación. Para Carrero dominar la improvisación “amerita tener mucho conocimiento armónico y rítmico, siempre es una cuestión de riesgo. Yo no me considero una persona excelente para improvisar en el jazz, realmente no lo hago, me puedo defender un poco dentro de la latinocaribeña porque es una cuestión que viene de sangre. Es un espacio que deseo cultivar y aprender y es precisamente la emoción que me lleva a involucrarme en este proyecto”.

“Estoy muy agradecido con el Sistema Nacional de Orquestas que es el que me ha brindado el apoyo para crear esta agrupación y a la Gerencia de la Bolívar, al maestro Gustavo Dudamel, a Manuel Moya, que han sido personas bastante partícipes dentro del nacimiento de este proyecto”, puntualizó el trombonista.