Por Patricia Aloy

La Banda Sinfónica Juvenil Simón Bolívar se ha caracterizado por el variado repertorio que interpreta, así como atrevidas propuestas que constantemente anuncia en sus presentaciones. Liderada por el joven tachirense de 27 años, Sergio Rosales demuestra que con exigentes desafíos esta formación ha logrado hacerse su propio espacio dentro de la paleta musical venezolana.

Este Sábado 30 de enero, nos traen a petición del público un concierto donde interpretarán diferentes bandas sonoras como Piratas del Caribe, Harry Potter, El Señor de los Anillos, Titanic y la Guerra de las Galaxias en el Auditorio del Colegio Emil Friedman, a las 5:00 p.m.. Este concierto ya se había realizado en 2015 con mucho éxito, dejando a la audiencia con la nostalgia de volver a escuchar melodías emblemáticas del séptimo arte. La Banda Sinfónica nos ofrecerá temas memorables con arreglos y adaptaciones para este formato: violoncellos, contrabajos, vientos, percusión, el uso de los saxofones y el euphoniums.

Tuvimos oportunidad de conversar con Sergio y hacerle algunas preguntas:

Interpretar bandas sonoras, es una manera de atraer a un público más joven a las salas de conciertos ¿Qué opinas acerca de esto?

No solamente público joven, en este repertorio estamos tratando de abarcar diferentes épocas y géneros, la idea de este tipo de conciertos, indiscutiblemente, es atraer a la mayor cantidad de asistencia a las salas de concierto, pero no necesariamente pensamos en las edades. Estoy seguro que alguien que venga por primera vez a un concierto de la BSJSB (Banda Sinfónica Juvenil Simón Bolívar) y escuche los temas de las películas, se va a interesar en volver para escuchar otro tipo de música.

Las tendencias del mercado hablan de proyectos autosustentables, Si la Banda se presentara en un teatro comercial, donde deban vender entradas ¿crees que puedan enfrentar el reto?

Ya lo hemos hecho, con la serie de “La Banda y sus Amigos” pero lo hemos hecho porque traemos muchos invitados y queremos cubrir sus gastos. Con esa excepción, y cuando el teatro cobra una suma para su mantenimiento, no cobramos entradas en los conciertos porque la idea es incluir a la mayor cantidad de gente posible, es la filosofía del maestro José Antonio Abreu.

¿Cuál sería el repertorio perfecto para que la Banda grabe un disco?, ya que ustedes como agrupación han tenido un amplia gama de selecciones.

Tenemos varios proyectos para grabar, de hecho ya lo hemos hecho, muchos compositores están interesados en grabar sus obras con nosotros, lo cual es beneficioso para ambos y colaboramos con la difusión de la nueva música. Por lo pronto tenemos proyectos para grabar música de compositores venezolanos, que incluye obras originales para banda y transcripciones.

¿Crees que un músico deba involucrarse más con las actividades de la orquesta o solo limitarse a la interpretación? Por ejemplo, reflejar el espíritu a través de las redes sociales propias y promover individualmente o por sección las presentaciones entre su grupo de amigos y seguidores.

Creo que es indispensable que los músicos se involucren con la difusión de lo que hacen, las redes sociales ofrecen la ventaja que le puedes llegar a mucha gente, y mientras mas gente esté involucrada, mayor será el alcance. Hay que adaptarse y aprovechar las herramientas del siglo XXI.

Aunque la Banda Sinfónica pertenezca al abanico de agrupaciones de El Sistema, ¿cómo logran enfocar la promoción para diferenciarse del resto?

Cada orquesta y cada agrupación de El Sistema tiene su propia personalidad (por decirlo de alguna manera) nosotros tratamos de tener diversidad en nuestros programas, así tenemos por ejemplo “La Banda y sus Amigos” los conciertos para los niños, actividades en las plazas, y nuestros conciertos en las diferentes salas donde hacemos tanto transcripciones de obras para orquesta como obras originales para banda.

¿Crees que es importante informar al público antes del concierto sobre el contexto histórico de las composiciones, a falta de programas de mano?. ¿Siendo tan joven te visualizas ofreciendo breves comentarios antes de cada pieza frente a 900 personas?

Me ha tocado hacerlo, no tanto por la falta de programa porque hay obras que son muy conocidas y no necesitan explicación, hay otras que tal vez son difíciles de entender, o tienen una temática interesante que hace necesario dar unas palabras, un buen ejemplo es “Circus Maximus” de John Corigliano, las veces que la hemos hecho tengo que preparar un pequeño discurso (y hasta practicarlo), sin esto, es una obra absolutamente incomprensible.

¿Qué hace falta para tener bajo control el miedo escénico?

Pienso que hay muchos factores del individuo, la personalidad, el grado de preparación, la autoestima… Afortunadamente nunca he sufrido miedo escénico, por el contrario siempre me emociono cuando tengo concierto, tal vez siento un poco de ansiedad, lo cual me funciona, me mantiene alerta.

La experiencia que tuviste dirigiendo en Japón, Bélgica y Bogotá ¿han tenido alguna repercusión en tu técnica de dirección orquestal? ¿Qué aportaron?

Si, cada orquesta es muy diferente. Aquí en Venezuela hay una escuela, lo que hace que al momento de dirigir, la técnica es mas o menos la misma. Afuera no sucede eso, cada orquesta es diferente y no reaccionan de la misma forma a los gestos como lo harían aquí, eso es muy interesante y te hace tener que adaptarte en muy poco tiempo, lo cual representa un reto, que inherentemente te hace mejorar.

¿Qué encontró Sergio Rosales en las experiencias junto al maestro Antonio Saiote y el director y compositor Johan de Meij?

Con ellos dos particularmente he aprendido mucho, admiro profundamente al maestro Saiote como músico, es un icono en Portugal y siempre ha sido muy amable conmigo, me da consejos, responde a mis inquietudes sin renuencias. Con Johan de Meij tengo ya un poco más de confianza, he podido hacer muchas de sus obras y siento que lo conozco muy bien, siempre estamos en contacto y hablamos mucho, sobre cualquier tema, no solamente de música, después de 5 años trabajando juntos hemos forjado una amistad.

Háblanos del trabajo que se realiza en el Conservatorio Simón Bolívar, aunque conocemos de sus agrupaciones, tienen un excelente instinto para darle oportunidad a diferentes propuestas musicales.

En “El Sistema” tratando de involucrar a la mayor cantidad de niños y jóvenes en la música se han diversificado las propuestas musicales. En el Conservatorio de Música Simón Bolívar actualmente existen 18 agrupaciones, que abarcan algunos de los géneros musicales mas importantes que hacen vida en nuestro país, buscando siempre hacer buena música a un alto nivel, todos los integrantes de nuestras agrupaciones son estudiantes del Conservatorio o de las diferentes casas de estudio que tiene El Sistema. El principal promotor de estas nuevas propuestas es el maestro Valdemar Rodríguez, Director General del Conservatorio, que con su visión y un gran equipo de trabajo, ha podido llevar estas propuestas a un alto nivel académico.

¿Qué anhela Sergio Rosales para su agrupación este año?
Para este año tenemos varios proyectos, aún no puedo adelantar mucho, pero trabajamos en llevar siempre nuevas sonoridades al público, pronto haremos una transcripción de Carmina Burana, tendremos directores invitados con obras nuevas, el proyecto del disco, entre otras cosas