Vía: http://www.notitarde.com/ Coralia López

Valencia, 12 julio 2015.- Luego de realizar audiciones en los núcleos de El Sistema de los 24 estados del país, los seleccionados en Carabobo para formar parte de la SNIV fueron Diego Duarte y Claudia Sinclair de Puerto Cabello; Keyson Pérez, Pablo Agudo y Valeria Sarmiento de Valencia, y Wendy Villegas del Municipio Libertador.

Los 207 niñas y niños, que en su mayoría tienen entre 7 y 12 años de edad, se reunieron a tocar juntos por primera en la ciudad de Caracas en diciembre pasado, y en marzo de este año iniciaron una serie de seminarios encuentros que los llevaron a cada rincón de Venezuela.

En una demostración de su amor y pasión por la música, su talento y su disciplina, estos pequeños realizaron talleres, secciónales de fila, ensayaron su repertorio y compartieron con los niños de las sinfónicas regionales de los estados visitados, aparte de brindar al público encuentros musicales abiertos. Un arduo entrenamiento que los preparó, sin duda, para deslumbrar en su debut, el próximo domingo Día del Niño en la ciudad de Caracas, en la sala Simón Bolívar del Centro Nacional de Acción Social por la Música, dirigidos por Gustavo Dudamel; y luego partir a Italia a presentarse por primera vez en la Scala de Milán, el próximo 21 de agosto bajo la batuta del director italiano Ricardo Chailly.

Los niños visitaron, durante tres seminarios, los estados Táchira, Mérida, Trujillo, Zulia, Bolívar, Delta Amacuro, Monagas, Sucre, Anzoátegui y Nueva Esparta. Y luego, durante el mes de junio llevaron su música a Guárico, Amazonas, Apure, Falcón, Lara, Yaracuy, Barinas, Portuguesa, Cojedes, Aragua y, en nuestro estado, sorprendieron al numeroso público que acudió a escucharlos en el Aula Magna de la Universidad de Carabobo.

Andrés González, su director

La SNIV está preparada por el joven Andrés González quien ha expresado sobre esta experiencia que “es increíble ver como niños de estas edades pueden hacer esto. Son niños que estudian 12 y 13 horas diarias aquí en los seminarios y en sus casas. El encuentro de estos niños con las sinfónicas regionales también fue un encuentro con nuestra Venezuela, con la Venezuela hermosa, de parajes hermosos, de esa calidad humana que nos hace decir ¡qué chévere es ser venezolano!”.

Asegura que los niños han demostrado destrezas increíbles en lo técnico, lo musical y lo artístico. “En situaciones apremiantes, como no llegar con tiempo suficiente para ensayar, realizan lo que equivale a un ensayo abierto frente al público y sale como si lo hubiesen ensayado toda la vida. Esta selección es especial, me sorprendió ver al inicio de la gira, como se juntaban en un mismo atril dos niños que no se conocían, que nunca se habían visto y ser capaces de entenderse, y ejecutar su instrumento con mucha seguridad. La SNIV 2015 nos ha marcado a todos y sé que va a marcar a todos los que la vean y la escuchen. Para mí es, en este momento, la mejor orquesta infantil del mundo”.

La representación carabobeña

La selección que se realizó en una tanda de cinco audiciones por todo el país, buscó en los niños, además del talento musical, su capacidad para aprender rápido, su nivel interpretativo y de comprensión de las obras, sumado a la técnica y a la armonía. Y estos seis jovencitos asumieron el reto de representar a Venezuela como embajadores musicales, sin dejar de ser los niños que cursan estudios regulares, y que además forman parte de las diferentes orquestas regionales a las que pertenecen. Contar con el apoyo de sus padres y maestros, ha sido invaluable, ya que sin ello, no podrían dedicarse a lo que más los motiva en este momento de sus vidas, la música.

Diego Duarte

Diego tiene 10 años y toca violín. Comenzó a estudiar el instrumento a los 6 años. Es miembro de la Sinfónica Infantil y Juvenil de Puerto Cabello. Recibe clases en el núcleo Valencia con la profesora Rosana Morales de la Escuela Latinoamericana del violín. Estudia cuarto grado en el Instituto San José Obrero. Se destaca en Artes Plásticas y además es un experto en origami. Disfruta participar en lo actos del colegio, siempre acompañado por su violín. Le gusta viajar con la orquesta porque comparte con su amigos, se divierte y aprende mucho. ¿Qué sientes cuando tocas el violín? “Me siento completamente feliz”.

Wendy Villlegas

Wendy tiene 10 años y toca contrabajo. Forma parte de la Sinfónica Juvenil e Infantil José Rafael Pocaterra del núcleo Libertador, bajo la dirección del maestro Luis Silva, donde comenzó a tocar a los 9 años. Estudia cuarto grado en el YMCA, y la asignatura que más disfruta es música. Le gusta que las tareas ahora se las manden con anticipación por lo que puede planificarse y cumplir con sus actividades. Al principio le era difícil cumplir con todo, “pero cuando uno se acostumbra es fácil”. Reconoce que cuando viaja con la orquesta le da un poco de miedo al principio por estar fuera de su casa y lejos de su familia, pero después ya no tanto ¿Qué sientes cuando tocas el contrabajo? “Me alegra mucho el sonido del contrabajo y me siento feliz porque estoy haciendo lo que más me gusta”.

Claudia Sinclair

Claudia tiene 10 años y toca oboe desde los 8. Pertenece a la Sinfónica Infantil y Juvenil de Puerto Cabello donde recibe clases de Rosmery Vargas y es dirigida por Simón Arias. Estudia quinto grado en el Colegio Nuestra Señora Caridad del Cobre y su materia preferida es matemáticas; además estudia ballet desde los cinco años.

Estar de gira con la orquesta es para Claudia un sueño hecho realidad, “conocer toda Venezuela y viajar al otro lado del mundo es algo genial. Y aunque a veces requiere mucho

esfuerzo cumplir con todas mis actividades esto fue lo que elegí y tengo que seguir adelante”.

¿Qué sientes cuando tocas el oboe? “Es algo maravilloso, me encantó el oboe desde que lo vi, su forma, su sonido… Es una parte genial de la orquesta”.

Valeria Sarmiento

Valeria tiene 11 años y estudia violín desde los 6 en el núcleo Valencia. Comenzó tocando en la Infantil Mozart y ahora es miembro de la Sinfónica Juvenil de Carabobo. Ha recibido clases con Ricardo Donquis, Marisela León, Eudel Seijas, Rosana Morales y, actualmente, con el maestro Sergio Celis de la Academia Latinoamericana del violín. Estudia sexto grado en el Colegio Santa Rosa donde es una destacada alumna que siempre participa en las olimpiadas matemáticas “porque me encantan” dice. También disfruta escribir poesía y fue ganadora de un concurso de recitales en su colegio. ¿Qué sientes cuando tocas el violín? “Siento que puedo expresar cualquier tipo de emoción, lo que toco me inspira y me conmueve”.

Pablo Agudo

Pablo tiene 11 años y estudia violín en el núcleo Valencia desde los 4 años. Comenzó estudiando con Eudel Seijas, Rosario Ferrufino y luego con Rosana Morales y Sergio Celis de la Academia Latinoamericana del violín. Tocó en la Preinfantil de Carabobo, en la Infantil Mozart y actualmente es miembro de la Sinfónica Juvenil de Carabobo. También le gusta tocar el piano. Estudia sexto grado en el Instituto Experimental Simón Bolívar (Apucito). Su materia preferida es inglés, y este año ganó el primer lugar del concurso de Spelling Bee. Le gusta escribir y su primer cuento será publicado en un libro por estar entre los ganadores del concurso de su colegio. ¿Qué sientes cuando tocas el violín? “Siento algo que recorre mi cuerpo y llega a la cabeza y al corazón, como si la sangre fuera música”.

Keyson Pérez

Keyson tiene 13 años y toca trombón desde los 7 en el núcleo Valencia. Ya tiene la experiencia, que considera extraordinaria, de representar a Venezuela en el continente europeo, porque formó parte del SNIV que en 2013 viajó al Festival de Mahler en Salzsburgo, Austria y fue dirigido por Simon Rattle. Ha recibido clases con Julio Madrid, y Adriany Gómez en Valencia, y actualmente con Rudys Sandoval en la ciudad de Caracas y en la Academia Nacional de Trombones, con los maestros Pedro Carrero, Alejandro Díaz y Francisco Blanco. Estudia séptimo grado en el Colegio Ambientalista donde su materia favorita es historia. Es miembro del cuarteto de trombones Valencia Brass y disfruta también de participar como músico invitado en la banda carabobeña BeJazz. ¿Qué sientes cuando tocas el trombón? “Visualizo imágenes de mi vida con cada melodía que voy tocando”.

El Sistema cumple 40

El año 2015 ha sido el año de la celebración de los 40 años del Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela, institución fundada por José Antonio Abreu en 1975, quién la visualizó siempre como un proyecto social más que pedagógico, y cuyo ente rector es la Fundación Musical Simón Bolívar, adscrita al Despacho de la Presidencia y Seguimiento de la Gestión de Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela. El apoyo del estado venezolano ha sido vital para lograr que cada día más niños tengan acceso gratuito a la música, así como para hacer posible este recorrido por todo el país que realiza la SNIV y su participación en el Festival Internacional de Música de Milán.

Para conocer los núcleos de El Sistema, visite: http://fundamusical.org.ve/nucleos/

El niño que desarrolla su talento es un ser humano feliz

El papel de los padres es ayudar al niño a reconocer sus talentos y a desarrollar sus habilidades, esto lo convertirá en un ser con una autoestima alta, lo que se traduce en habilidades sociales. Así lo asegura la doctora Isabel Abreu de Ferri, pediatra-neonatóloga y especialista en inteligencia emocional. “Los niños que invierten su tiempo en el desarrollo de sus talentos y habilidades suelen ser mejores estudiantes, mejores hijos y mejores ciudadanos”. “Es vital que los padres sepan, y le transmitan al niño, que el tiempo es un recurso no renovable, y debe ser invertido en el desarrollo de todos su talentos. Es un error compadecer al niño, porque su día esté lleno de actividades; por el contrario, el niño que permanece en su casa sin hacer nada no valora su tiempo. Cuando los padres logran ver cuál es el talento de su hijo y lo orientan a esa área, el niño debe dedicar todo su tiempo a desarrollarlo y nunca se sentirá cansado porque lo disfruta, porque está haciendo lo que le gusta”.

La Dra. Abreu, autora de los libros La felicidad al alcance de los niños (2012) y Cómo lograr hijos exitosos y padres felices (2013) afirma que cuando los niños están vinculados a actividades artísticas, como la música, donde comparten con un colectivo, “comienzan también a conocer sus derechos, los derechos de los demás, que deben ser respetados, aprenden que hay normas, que hay límites y desarrollan la habilidad para hacer argumentos y poder comunicarse efectivamente con su entorno”.

“Para el niño que se dedica a la música, su mejor amigo es su instrumento, en él descarga todas sus emociones, a la par que desarrolla su creatividad. Por eso, cuando el crecimiento del niño está orientado a sus talentos, el niño crece intelectualmente. Es a través de los talentos que se superan los obstáculos que se presentan, y se alcanzan las metas en la vida. Entonces, hay que reconocer los talentos, desarrollarlos y vivir para ellos.