Vía: www.elnuevoherald.com/  

Ya empieza a reconocerse a Miami como un emporio para la música culta, la ópera y el canto lírico. La siempre creciente inmigración de talentos de todas partes convierten a esta ciudad, que fuera concebida como balneario de lujo y retiro de ancianos, en un hervidero cultural que se palpa no solo en los renglones de la música llamada clásica, sino en la popular en todas sus variantes, del jazz al ballenato y de la salsa al heavy metal. Baste citar el Festival Ultra.

Aquellos que auguraban que los dos grandes teatros del Arsht Center iban a ser “elefantes blancos” se habrán quedado pasmados al comprobar que hace ya tiempo que son prósperos negocios y que muy pronto el problema será que se han quedado pequeños ante la creciente afluencia del público.

Uno de los grandes logros de este complejo es el proporcionar a la Florida Grand Opera una sede adecuada para su desempeño. Este año, esa institución anuncia cuatro producciones, en las que figura, junto a éxitos habituales como El barbero de Sevilla, Norma y Don Pascual, un estreno contemporáneo, La pasajera, de Weinberg.

El Arsht es sede de la prestigiosa Cleveland Orchestra, ya en su décimo año de residencia. Esta orquesta promete para esta temporada conciertos con solistas de la talla de Johannes Moser, Leif Ove Andsnes y Jean-Yves Thibaudet, además de continuar su labor pedagógica en distintos planteles musicales del Gran Miami.

La New World Symphony (NWS) es también una de las orquestas que brilla en el Arsht, aunque su centro principal de actividades es el New Center de la Playa, donde continuarán los conciertos trasmitidos al público en su enorme pantalla. Este año su programación incluye un concierto con la coral Seraphic Fire. En su serie del Arsht figuran como solistas famosos intérpretes: Pinchas Zuckerman, Gil Shaham y Emmanuel Ax. Además de su director Michael Tilson Thomas, subirán al podio como invitados Cristian Macelaru, Pablo Heras-Casado y otros.

La Miami Symphony, con su director Eduardo Marturet y su multinacional carisma, donde figuran desde ucranianos hasta brasileños, sigue en su empeño de promover a los compositores e intérpretes más jóvenes con programas que combinan estrenos con lo tradicional y lo clásico. Es la orquesta que abre oficialmente la temporada el 4 de octubre en el Arsht, con un estreno mundial, Echoes, de Cremisini, además de obras de Schubert y Brahms.

Es también a los teatros del Arsht adonde vienen las orquestas y espectáculos invitados. Este año en la exitosa serie Broadway en Miami tendremos musicales de fama internacional como The Phantom of the Opera, Cabaret, The Sound of Music y otras. Además, nos visitarán la Toronto Symphony Orchestra y la Philadelphia Orchestra, y habrá conciertos especiales con figuras como Itzhak Perlman, Yo-Yo Ma y Jeremy Denk.

La Miami Lyric Opera, que comenzara con tan modestas proporciones, en su más reciente temporada dio muestras de seguir en ascenso y para la nueva promete seguir mejorando en cuanto a repertorio y producciones.

La internacionalmente aclamada coral Seraphic Fire anuncia una temporada muy variada en la que se destaca su concierto con la NWS con una obra maestra de 1983: The Desert Music, de Reich.

La programación especial de centros religiosos como la serie St. Hugh-Steinway, que dirige el pianista Roberto Berrocal, presentará nuevas figuras internacionales como la violinista Aisha Syed y el tenor Arturo Chacón-Cruz. Por su parte, el programa de verano de la Coral Gables United Church of Christ se mantiene en pie con famosos del jazz y lo clásico.

Y a propósito del verano, el Miami Summer Music Festival, que dirige Michael Rossi y que este año produjera nada menos que cuatro óperas con éxitos sonados, en la nueva temporada anuncia La flauta mágica, de Mozart, en inglés, La Bohème, de Puccini y otras sorpresas. El Festival incluirá nuevamente más de 20 conciertos.

Otro festival que no ceja es el Miami Festival de la Universidad de Miami, aunque cada año gana más terreno el jazz, el pop y lo internacional en detrimento de lo clásico. No obstante, es siempre un hito al inicio de la temporada. Este año comienza con la pianista Simone Dinnerstein en el estreno floridano del Concierto para piano y orquesta, de Philip Lasser.

Pro Arte Grateli en su temporada número 49 sigue como un baluarte de la zarzuela y la opereta en Miami y como una gran oportunidad para los nuevos valores del canto lírico.

Otros grupos orquestales menores, pero de gran valor y estima como la Orchestra Miami, la Florida Chamber Orchestra y la Alhambra Orchestra se mantienen con sus conciertos y actividades musicales (muchos gratis) en distintos lugares, incluso parques y jardines botánicos.

A pesar de la crisis, Miami ha crecido en el aspecto cultural como pocas ciudades en años recientes, y ya comienza a cambiar la visión de que se trata de un balneario para comer bien, bailar y ver partidos deportivos.