Con un alegato contra el poder de decisión del pueblo del jurista y escritor alemán Ferdinad von Schirach se inauguró oficialmente este jueves el Festival de Salzburgo, una de las citas más importantes del calendario cultural de verano. El certamen, con casi un siglo de historia, gira en esta su 97 edición en torno al ‘Poder’ y para auscultarlo en todas sus facetas y a través de todos los tiempos se han programado 79 conciertos, 40 representaciones de ópera, 54 producciones de teatro y 21 espectáculos para niños. El poder del amor, del odio, de la guerra, de la mujer, de Dios y del hombre.

Vía: www.elmundo.es

 

“Hay una parte oscura en la brillante idea de que el poder emana del pueblo, pues la voluntad del pueblo se manipula”

“Hay una parte oscura en la brillante idea de que el poder emana del pueblo, pues la voluntad del pueblo se manipula” y hay muchos ejemplos en la Historia, afirmó von Schirach en la ceremonia de apertura del certamen, que contó con la presencia del presidente austriaco, Alexander van der Bellen y numerosas personalidades de la política, la economía y la cultura. Para el pregonero de este año, poner en manos del pueblo la capacidad de decidir abre un terreno fértil a los demagogos, pues “¿qué sucede si la mayoría se decanta por esa parte oscura del poder?”, abordó Von Schirach, entre otras cuestiones éticas.

Von Schirach no se remontó a las elecciones que auparon a Adolf Hitler al poder ni se refirió a las votaciones oscuras en América Latina, sino al instrumento de poder de los tiempos modernos. “Internet ha cambiado el sentido fundamental de la democracia” dijo el autor, convencido de que “la furia del pueblo es impredecible” y, en la actualidad, hay buena parte del pueblo con sentimientos negativos hacia los políticos y el sistema de orden establecido. “Nadie debe estar en posesión de la verdad, ni siquiera los electores”, agregó Von Schirach, más partidario del sistema de democracia vigilada.

El Festival, aunque inaugurado oficialmente ayer, arrancó el pasado día 21 con una nueva puesta en escena de Jedermann, (Un hombre cualquiera) obra del dramaturgo Hugo von Hofmannsthal, fundador del festival. En total, y hasta el 31 de agosto próximo, serán unos 200 espectáculos con músicos, dramaturgos, actores y cantantes de primera fila, entre ellos, Plácido Domingo, Juan Diego Flórez, Rolando Villazón, Cecilia Bartoli o Anna Netrebko.

El programa de ópera arrancó ayer tras la inauguración oficial con La clemenza di Tito, de Mozart, una producción firmada por Peter Sellars y con Teodor Currentzis al frente de la orquesta rusa MusicAeterna. En total, serán nueve estrenos operísticos, entre los que destaca la versión de la artista y cineasta iraní Shirin Neshat de Aida (Giuseppe Verdi). El personaje de la esclava está a cargo de Anna Netrebko y el maestro Riccardo Muti la acompañará desde el foso al frente de la Filarmónica de Viena. Las entradas para su estreno el 22 de agosto están agotadas desde hace meses. Igualmente figura entre las joyas del Festival la ópera Wozzek, de Alban Berg, con la dirección del sudafricano William Kentridge, Premio Princesa de Asturias de las Artes 2017.

En cuanto a los conciertos, y además de la Filarmónica de Viena, inexcusables en el certamen, se espera la West-Eastern Divan Orchestra bajo la batuta del argentino-israelí Daniel Barenboim, y a la Capella Reial de Catalunya y Le Concert des Nations, dirigidos por Jordi Savall. También actuarán la Filarmónica de Berlín, dirigida por sir Simon Rattle; el Monteverdi Chor y English Baroque Solists, con John Eliot Gardiner; o el Cuarteto Casals, entre otros.

La pianista argentina Martha Argerich, la violinista alemana Anne Sophie Mutter, Maurizio Pollini, Jean-Yves Thibaudet, Pierre-Laurent Aimard o Christian Tetzlaff son algunos de los muchos solistas que garantizan auditorios llenos y mantienen en lo más alto el festival.

Para esta edición, que cuenta con un presupuesto de algo más de 61 millones de euros, los organizadores del festival han emitido 222.500 entradas a precios que oscilan entre los 5 y los 450 euros.