Cantante, compositor, productor musical, locutor y animador de televisión, como artista Rudy Márquez ha experimentado todas las facetas de la industria musical. Acostumbrado al éxito a través de sus canciones –número uno en las carteleras radiales- y a los récords en ventas de discos por décadas, todavía siente esa sensación de expectativa antes de cada concierto, de saber si el público asistirá y como siempre, es vencido por una legión de seguidores que colman los espacios en donde se presenta. Nunca abandonó los escenarios de Venezuela, América Latina, Estados Unidos y Europa. Vive viajando, ofreciendo conciertos y a sus 70 años, su voz grave aterciopelada sigue intacta recordándonos que las baladas de amor conquistan corazones para siempre. Venezuela Sinfónica –primer noticiero digital de la movida sinfónica venezolana- lo entrevista a propósito de su presentación el próximo sábado 26 de octubre a las 8 p.m. en el Teresa Carreño cuando cumpla su sueño de estar junto a la primera orquesta del país, la Orquesta Sinfónica de Venezuela, esta vez bajo la dirección del apreciado Maestro Rodolfo Saglimbeni.

Evelyn Navas Abdulkadir, Entrevista Exclusiva para Venezuela Sinfónica

Rudy Márquez

Rudy Márquez

El periodista Napoleón Bravo, investigador de la música y la cultura pop, contabilizó 42 hits número uno que Rudy Márquez impuso desde los años 60 hasta entrados los 90. 42 canciones que marcaron historia para generaciones que crecieron oyendo su voz grave aterciopelada, desde aquellos tiempos de Háblame Suavemente y El Vals del Padrino, temas que versionó del inglés al español. Desde entonces, es parte de nuestra historia musical.

Rudy Márquez tiene muchos récords en su vida. Fue el creador del primer grupo de rock en Venezuela. En 1958 se estrenó con Los Demonios del Rock junto a su amigo Charly Frómeta (hijo del Maestro Billo) que se daría a conocer en 1958 en el programa Show de Show bajo la conducción de Franklin Vallenilla en Venevisión y luego más tarde con Rudy y Los Twist Cats. En ese entonces el fenómeno de Elvis Presley era lo que impulsaba a los adolescentes y luego, Los Beatles. De allí esa pasión por el género musical que lo llevaría a formar parte de Los Danger como vocalista y luego de Los Impala, con quienes saborearía la fama internacional y el gusto por las giras de conciertos.

Sin embargo, el destino le tenía deparado otros caminos, muy lejos del rock. Rudy Márquez es caraqueño, viene de una familia donde la música era importante. Su madre y su tía materna eran pianistas destacadas y docentes del instrumento clásico. Su tío Otto Van Stenis era un destacado médico, el primero en traer los Rayos X a Venezuela  y en su casa solariega en Prados de María, solía oírse la radio y las grandes voces de la época como Lucho Gatica, Pedro Vargas, la Sonora Matancera, Los Panchos, La Billo’s Caracas Boy, Felipe Pirela y otros tantos, que eran coreados por el pequeño Rodolfo Márquez Van Stenis (Rudy), quien se sabía de memoria las canciones, gracias a un estupendo oído musical.

Parte de su niñez y adolescencia transcurrió en Santa Fe de La Florida y entre sus vecinos estaba el Maestro Pedro Antonio Ríos Reyna, con cuyos hijos creó fuertes lazos de amistad. Sería esa fascinación por la música la que le llevaría a ser audaz y a explorar –aún contra el designio familiar, sobre todo el materno- el camino del cantante profesional, con todos los prejuicios de la época.

Para la familia Márquez Van Stenis era importante tener un título universitario y Rudy no escapó de asistir a la Universidad Central de Venezuela, donde exploró las carreras de medicina y odontología sin mucho éxito, porque estaba más concentrado en la música. Desde el bachillerato, Rudy sabía cómo conformar grupos musicales y siempre lo buscaban para cantar y hasta para bailar porque impuso el Twist entre sus compañeros del Liceo Pedro Emilio Coll.  Con Los Danger grabó Felicitaciones

tema que sonó mucho en las radios. Recuerda haberse escapado de una clase de anatomía para oír el estreno en la radio y fue esa sensación tan especial que le llevó a convencerse de que sería la música, su pasión de vida. Y rendiría frutos como cantante. Todo un suceso de época fue para la prensa y el medio artístico cuando Los Impala consiguieron una gira de conciertos en España y en otras capitales europeas. Con maletas en mano, fueron despedidos con una gran fiesta, aunque la mamá de Rudy no estaba muy feliz: “Te vas a morir de hambre, van a pasar trabajo” le dijo angustiada, pero la cosa resultó mejor: 4 años de estadía viajando por Europa, codeándose con los mejores músicos del momento.

Toda una experiencia que le valdría para el resto de su vida: “Nos fuimos en barco, el 6 de septiembre de 1966, en El Rossini, que al año siguiente lo hundieron porque era un armatoste. Fue un viaje que nos gestionó Sandra Le Brock que era coreógrafa de Renny Ottolina y como era inglesa de origen, tramitó nuestro ingreso allá. Hasta Amador Bendayán nos despidió, eso fue extraordinario. Llegué a España con 100 dólares en el bolsillo que me dio mi mamá. Y nos las arreglamos porque en sí éramos jóvenes muy serios. De esos años en el viejo continente aprendimos mucho sobre el negocio”, cuenta muy ameno Rudy Márquez.

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Baladas, baladas y nada más

A su regreso a Venezuela, no sería con el rock el género con el cual se consolidaría. Los Impala tocando tierra venezolana se disuelven y empieza Rudy Márquez su carrera de productor y compositor escribiendo y haciendo arreglos para Mirla Castellanos, Lo 007, Pecos Kanvas, Nancy Ramos y Arelys,  entre otros. Llegó a grabar algo, pero no se vendían sus temas. Sin embargo, la disquera que lo firmó en aquel entonces, le pide que cambie por algo más rentable: “Así llega a mí el Tema de Amor de la película El Padrino, la versioné en español y la gente comenzó a comprar los discos de 45 RPM –que era la forma de grabación de la época- y ante la masiva aceptación, la disquera lo anima a grabar el primer LP de 33 RPM de una artista nacional, que luego sería el formato que se adoptó en el país”, nos revela. Junto a su amigo Oscar D’ León eran los reyes en ventas: “los discos salían en preventa al público, antes de salir con bombas y platillos a las tiendas y Oscar y yo arrasábamos, así la disquera sabía cuánto se iba a vender realmente”, puntualiza.

Rudy Márquez como compositor y lirista impuso versiones hermosas para temas en nuestro idioma. Y quien no se acuerda del Vals de El Padrino, Háblame Suavemente o Mi Razón, tema muy popular de Demis Rousso con el cual consolidó su internacionalización en Hispanoamérica. Es el autor de Matrimonio

Solo Otra Vez

temas que dominaron las carteleras por Los Tres Tristes Tigres.

Desde entonces y por más de tres décadas estuvo en las radios de toda América Latina sonando con grandes éxitos. Rudy Márquez fue apodado El Eterno Romántico, y es uno de los reyes de la balada, un ídolo de generaciones, como le pasa en Colombia, donde hay una cadena de locales comerciales con el nombre de uno de sus éxitos. SombrasQuien fueConcierto para un amor que no terminaAna MaríaMemoriasSeráLa Noche de tu bodaSi te habla de míNo lo puedes negar…es una larga lista de temas que son parte ya del patrimonio de la balada romántica internacional. En fin, son 22 discos grabados, uno muy pronto por salir al mercado, lo que marcaría su regreso a las carteleras radiales. Además grabó 6 discos con Los Impala y 2 con Los Danger.

Manuel Alejandro y yo

Cuenta Rudy Márquez que cuando graba El Amar y El QuererSerá y No lo puedes negar, tres canciones compuestas por Manuel Alejandro –el compositor más destacado de España- ni soñaba con conocerlo. Los temas le llegaron de alguna manera al compositor y al saber que realmente le gustaban como habían sido grabados, Rudy Márquez no dudó en ningún momento en viajar a Madrid.

Allí comienza una relación muy sólida que perdura hasta el día de hoy. Aunque Mirla Castellanos fue la primera cantante venezolana que cantó un tema de Manuel Alejandro en el Festival Internacional de la Canción de Benidorm, fue Rudy Márquez, quien grabó un disco entero con canciones de este compositor, siendo el primer cantante venezolano en hacerlo, le secundaría José Luis Rodríguez, El Puma, y ambos hicieron historia musical cuando batieron todos los récords de ventas con dichos discos y consolidaron sus carreras internacionales: “para mí, José Luis es un gran amigo, desde cuando estaba en La Billo’s”, nos dice.

“Fue toda una experiencia conocerlo, estar en estudio con Manuel Alejandro y que me diera sus canciones, expresa Rudy, pues fue un tiempo maravilloso. Grandes canciones que aún hoy canto”. De la mano de Rudy Márquez, en 1976 Manuel Alejandro visita nuestro país, toda una sensación para la prensa venezolana y para los artistas locales.

Trabajar en estudio junto a Manuel Alejandro también le dejaría una gran lección: “A él le gustó mi voz y me guió para sacarle el mayor partido y eso se refleja en las canciones”.

Junto a Manuel Alejandro conoció el éxito internacional. Así pudo penetrar en el mercado europeo. El mexicano José José grabó el tema El Amar y El Querer: “Me lo solicitó y realmente fue un gran éxito para él”.

Tino, Razón y Sentimiento

Rudy Márquez sobresale por su gran acierto al seleccionar temas que conquistaron por décadas al público. Venezuela Sinfónica aprovecha para consultarle si se trata de un don: “Carlos Alberto Vidal de la disquera TOP HITS siempre me decía ‘Rudy, tienes que vender’ y esas palabras se me quedaron presentes. Siempre elegí con la razón y con el corazón, temas que le gustaran a la gente. Cuando se graba un disco, se evalúa si puede ser o no un éxito, esa es la parte de producción, pero sí, hay algo de magia y encanto en el proceso”, nos contesta.

Realmente magia, porque sus discos con 10 a 12 temas –como se estilaba en ese entonces- son impecables, casi todos sonaron incesantemente en las carteleras. “De un disco por lo menos 9 temas tenían que ser vendibles, ése era el norte del productor musical”.

Dejó de grabar hace 26 años y al indagar en el por qué hay una historia qué contar: “La industria comenzó a cambiar drásticamente, la tecnología favoreció y a la vez perjudicó a los artistas, sobre todo porque los CD se podían quemar y ya no era comercial hacer una inversión millonaria para perder dinero. Sin embargo, eso no quiso decir que me alejé de los escenarios. Realmente me presento en giras de conciertos por países de América Central, América del Sur, Estados Unidos, España y otras locaciones. En donde me requiera el público. Los países del sur como Chile y Argentina no los visité mucho en mis tiempos de apogeo por falta de tiempo, así como México, pero sí mantengo ese sueño de conquistarlos con mi música”.

Y es un sueño que no está muy lejano de cumplirse. Pues tras esa ausencia tan larga, Rudy Márquez regresó a los estudios de grabación con un ramillete de canciones nuevas de compositores nacionales bajo la producción de Rafael Medina –el equivalente a Manuel Alejandro en América Latina- y según dice: “Voy a regresar a las radios otra vez, con una balada ranchera y una bachata, amén de mi estilo siempre romántico, porque sé que eso es lo que el público quiere escuchar y disfrutar”.

Bueno, con ese récord de 42 canciones, discos de grandes éxitos publicados en varios países, y sus temas vendiéndose por Itunes y en la web, con una amplia presencia en las redes sociales y sobre todo en Youtube donde hay videos a granel, incluso subidos por sus fans desde sus conciertos en vivo


Rudy Márquez ha tenido que actualizarse a la fuerza. “La que maneja el Twitter es mi esposa y manager, Emilia La Nena Márquez, yo eso se lo dejo a ella”. Para señas es @RudyNenaMarquez, pero tiene cuentas abiertas por sus fans para homenajearlo.
rudy y la nena en su casa 1
Hijo de gato… con una guitarra

Rudy Márquez se alejó por un tiempo del bullicio de los medios de comunicación y de las carteleras discográficas para dedicarse a otras cosas como la producción musical y el montaje de eventos, incluyendo la gerencia de un local nocturno donde continuaron presentándose en vivo Los 007, Los Impala, Henry Stephen y de fecha más reciente, Floria Márquez, por mencionar algunos, bajo la firme creencia de que aquí en Venezuela se pueden hacer grandes cosas: “Por eso no quise irme a Miami, por ejemplo, como otros cantantes de mi generación. Yo había probado la internacionalización mucho antes que todos ellos y en verdad, soy venezolano y amo mi país por sobretodo las cosas”.

Quizás la razón, sea más bien su único hijo Rubén Leonardo. “Me salió músico el muchacho, no lo podía evitar. ¡Hijo de gato, pues! Ni lo pude obligar a terminar una carrera universitaria, creo que así saldé cuentas con mi mamá, ya que yo también abandoné la carrera por la música”.

Rubén Leonardo Márquez es hoy un reconocido guitarrista y docente del instrumento. Ha trabajado con Chino y Nacho, Guaco, Víctor Muñoz y Cecilia Todd, entre muchos otros. Estudió música con el maestro Gerry Weil, quien fue determinante en su carrera. Recientemente hizo un alto en sus giras internacionales  para acompañar a su padre al estudio y grabar las guitarras en la nueva producción. Marcó en su apretada agenda el día del concierto de Rudy Márquez en el TeatroTeresa Carreño para abrir el espectáculo con una sorpresa muy especial.

50 velitas en grande con estilo más que sinfónico

Cuando Beatrice Sansó de Ramírez, gerente general de PDVSA La Estancia, supo que Rudy Márquez tenía 50 años de carrera artística no quiso pasarlo por alto y le organiza un gran homenaje con un Festival de Boleros con presencia en PDVSA La Estancia en Maracaibo, Paraguaná y Caracas y otra vez venció récords de audiencia. 8 mil personas solamente en La Estancia (La Floresta) en Caracas. Le acompañaría entonces el Maestro Rodolfo Saglimbeni al mando de la Orquesta Sinfónica Municipal de Caracas.

Estar con una orquesta sinfónica es algo muy relevante para un cantante popular: “Para mí es como si me abrieran el cielo”, nos comenta Rudy Márquez. Y es que verse acompañado por una orquesta profesional con la formación completa resulta impresionante: “Con la Orquesta Sinfónica Municipal de Caracas probé esa experiencia, pero como el espacio era más pequeño, estaba la orquesta con 40 músicos. Quedé extasiado. Qué decir de cuando me presente en la Sala Ríos Reyna del Teresa Carreño el 26 de Octubre con la Orquesta Sinfónica de Venezuela con su formación completa, 100 músicos en escena. ¡Creo que me voy a desmayar! Son tres sueños cumplidos en uno: estar en la mejor sala del teatro más emblemático de América Latina y con la orquesta que amo desde mi infancia”.

La cita será entonces el 26 de Octubre a las 8 p.m. en la Sala Ríos Reyna del Teatro Teresa Carreño. Rudy Márquez apagará 50 velitas de trayectoria artística junto a la Orquesta Sinfónica de Venezuela, Patrimonio Artístico y Cultural de la Nación, bajo la dirección del reconocido Maestro Rodolfo Saglimbeni. Las entradas están a la venta en la taquilla del teatro y en www.ticketmundo.com, con precios muy solidarios desde Bs. 60.

Promete ser un espectáculo de mucha calidad, con un recorrido histórico en imagen y vídeo, amén de grandes invitados tantos nacionales como internacionales. Bajo la producción de Miguel Issá por el Teatro Teresa Carreño y con la producción general de su esposa, Emilia de Márquez, El Eterno Romántico hará latir 2600 corazones esa noche a punta de sus grandes éxitos y el estreno de un tema de  su nuevo disco, Amor no fumes en la cama. Venezuela Sinfónica les invita a disfrutar y por qué no, a ponerse románticos con este gran artista y celebrar así una trayectoria que deja un gran legado para los músicos de nuestro tiempo que pueden ver cómo el trabajo duro, la constancia y el amor por la música pueden lograrlo todo.