Compartimos con ustedes un mensaje que publicó a través de sus redes sociales personales, el director de orquesta venezolano, Ron Davis Álvarez, quien actualmente lidera artísticamente el Sistema Suecia, nominado al Global Teacher Prize 2017 y ha logrado como pedagogo y humanista crear una orquesta con jóvenes refugiados y desarrollar un sistema para la enseñanza y el aprendizaje musical.


Pienso que cuando hablamos de los momentos duros de crisis y la oscuridad que cubre mi país tras un gobierno corrupto y asesino nuestra lucha debe inspirar al mundo y a nuestra gente a no detener las ganas de salir de esta tragedia, a llenarnos de fuerza, a ayudarnos entre nosotros. No debemos inspirar lástima. Es verdad, yo no vivo lo que mi familia vive cada día, pero siempre que hablo de lo que sucede en mi país menciono que tras este horror hay muchos luchadores por la libertad, entre ellos mi hermano y muchos amigos, que no abandonan la calle en las protestas, y personas que no se detienen a lamentarse sino que todos los días salen a luchar por un mejor país.

Tengo fe de que vamos a ver La Luz al final de este túnel oscuro. Hace un mes hice un concierto por La Paz, y se lo dediqué a Venezuela, y al cese de las guerras que convierten en refugiados a millones de personas. Hace unos minutos vi una entrevista al llamado “violinista de la libertad”. A él le he escuchado 5 historias diferentes sobre su vida (cabe destacar que la primera vez que escuché sobre él fue porque mi esposa lo entrevistó en el año 2014 y me hizo tener una reunión para ayudarlo). Y ahora lo escucho hablando para generar lástima: se sale del enfoque principal de las protestas que es lo que están viviendo los venezolanos. Estoy en contra de la violencia, y alcé mi voz en rechazo a la agresión que le hizo la guardia nacional al destrozándole el violín.

Apoyo que toque en las protestas, pues todos luchamos por Venezuela de formas distintas. Pero esto solo me hace pensar que mientras las luces sigan encendidas este circo continuará con payaso y todo …. nuestro mayor problema es que endiosamos sin razón y odiamos sin sentido. Soy un defensor de los Derechos Humanos, por lo que debemos seguir trabajando racionalmente en librarnos del poder corrupto que embarga nuestra tierra.
To share para compartir.