Venezuela tiene una escuela de trompetistas que se ha formado dentro del Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela de la cual se ha consolidado todo un “ejército de trompetistas”, envidia para cualquier otro país. Podríamos llenar todo un artículo solo mencionado los nombres de los excelentes intérpretes que se están comiendo el mundo y uno de ellos es el virtuoso Román Granda.


Por Roberto Carlos Palmitesta | @rpalmitesta | ESPECIAL PARA VENEZUELA SINFÓNICA

Perteneciente a la fila de trompetas de la Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela, Román está comenzando a dar con firmeza sus primeros pasos como solista internacional. Había conquistado el segundo lugar del concurso latinoamericano “Eric Aubier”, edición 2015, en la ciudad de Medellín, Colombia y ahora acaba ser premiado en el Concurso Girolamo Fantini, que se celebró del 23 al 30 de abril en Roma, Italia, dejando el nombre de Venezuela y de El Sistema muy en alto.

“Obtuvo el 4to lugar, una mención honorífica y premio especial de una trompeta a elegir entre las casas patrocinantes del concurso Schagerl y Yamaha Music. Fue un honor formar parte del cuadro de ganadores junto a grandísimos trompetistas como Huw Morgan (Gales), Floris Onstwedder (Holanda), Dimitrios Gkogkas (Grecia) y Ramón Figueras (España). Estoy muy feliz de haber llegado a esta instancia en mi primer concurso internacional como solista, luego de haber participado y ganado el segundo lugar del concurso latinoamericano “Eric Aubier” hace 2 años en la ciudad de Medellín-Colombia. Espero que sea el primero de muchos”, explicó Román Granda.

Es importante recalcar que se trata de la primera edición del Concurso Girolamo Fantini, creado por el gran solista internacional Giuliano Sommerhalder y tiene como objetivo consolidarse como el concurso más exigente y prestigioso de la actualidad. El nivel de dificultad es altísimo ya que participaron muchos de los trompetistas de mayor proyección a nivel mundial, tanto en el repertorio solista como en el orquestal.

Granda recordó con orgullo que para él “fue una experiencia única participar en un concurso tan prestigioso como este ya que te obliga a exigirte al máximo y en el camino vas descubriendo nuevas facetas y entendiendo lo que significa enfrentarte a un repertorio netamente solista, y pues eso para mí significaba un gran reto, ya que no es a lo que estoy habituado. Fue un honor competir y medirme con grandes trompetistas de todo el mundo, y el saber que al subirme al escenario en cada una de las rondas eliminatorias estaba representando a Venezuela, al sistema de orquestas, a la Orquesta Simón Bolívar y por supuesto, al maestro Abreu. Era una responsabilidad muy grande, pero a la vez una motivación extra que me ayudaba mucho. Sin duda me voy con grandes recuerdos, vivencias y muchos compañeros. Estoy seguro que este concurso será el primero de muchas ediciones”.

Román es un trompetista de muchos recursos, estudioso y centrado en su instrumento. Ha interpretado los repertorios orquestales más difíciles con la Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela, la mayoría de las veces con el maestro Dudamel en el podio. No teme a las innovaciones, así lo demostró en la segunda edición del Festival de Música de Cámara, celebrado en Caracas, en la categoría de ensambles. También tiene una notable hoja de vida como solista, faceta que ahora lleva a los predios internacionales.

Acaba de demostrar en Italia su temple, dedicación y compromiso, obteniendo este premio ante un jurado compuesto por trompetistas de renombre mundial como Max Sommerhalder, Thomas Gansch, Eric Aubier y Carole Dawn Reinhart, así como maestros y primeras trompetas de unas de las mejores orquestas del mundo como Frits Damrow, integrante de la Royal Concertgebouw Orchestra  de Amsterdam y Vincenzo Camaglia de la Symphony Orchestra of the Accademia Nazionale di Santa Cecilia.