El director de la Sinfónica, Rodolfo Saglimbeni, habla sobre este evento inédito y adelanta la temporada 2017 de la orquesta


Vía: www.losandes.com.ar | Por Daniel Arias Fuenzalida 

Todos juntos: la Orquesta Sinfónica de la Universidad Nacional de Cuyo, el Ballet Municipal y la Orquesta Municipal de Mendoza, el Ballet de esa universidad, más el Coro de Cámara, el Universitario, el Coro de Niños y Jóvenes y el Elenco de Teatro de la UNCuyo también; además, voces solistas invitadas y un conjunto de guitarras cuyanas. Todos al servicio del sentimiento mendocino más hondo: Vendimia.

Un hecho que, además, no tiene ningún antecedente en Vendimia de Capital. 

Tal es la fiesta que a cielo abierto tendrá lugar, hoy a las 21.30, en el Parque Central, donde ya hemos visto a la sinfónica en noches memorables, siempre comandada por el director venezolano Rodolfo Saglimbeni. Ya sea con música proveniente de la academia, con tangos, con música de películas y hasta con DJ’s, la batuta indócil de este director siempre supo cómo adaptarse a la expectativa del público e imprimirle frescura al repertorio. Pero ahora lo inédito:

“Yo me estoy estrenando en todo esto. Conocía Vendimia de verla, pero ahora es parte de mi vida”, dice desde el teléfono su voz tropical.

Sigue: “Anoche (por el miércoles) eran las dos y media de la mañana y en el Parque  Central había al menos unas doscientas personas viendo el ensayo. Es impresionante lo que genera Vendimia, y también nos despierta expectativas”.

Pero este espectáculo es especial en varios sentidos. Es que, al margen del alto calibre de cada cuerpo artístico, se coronará a una reina de Capital que, por primera vez, dejará de ser anfitriona y pasará a competir por el cetro (el sueño) máximo.

-¿Qué podés adelantar de esta fiesta?

-Será un evento de gran magnitud, es la primera vez que los elencos de la universidad se involucran en conjunto para hacer un evento así.

Te puedo garantizar que va a ser un éxito total, porque hay un gran recurso humano, desde el teatro, la danza, la música, que están coordinados con el sentido de Vendimia, ese sentido histórico pero al mismo tiempo actual, porque se toma por muchos artistas jóvenes, dándole un sentido contemporáneo.

Es decir, este espectáculo tendrá todos los elementos tradicionales pero también nueva música, nuevos enfoques y un despliegue tecnológico que va a llamar mucho la atención.

Saglimbeni se refiere a un conjunto de pantallas que acompañarán, desde lo audiovisual, el pulso del relato. Y lo de “gran magnitud” tiene respaldo: la producción y los artistas que intervienen llegan casi a las 500 personas.

Desde lo musical, el hilo pasará por géneros diferentes, entrelazando música escrita para el cine (“Lo que el viento se llevó”, clásico de clásicos de Max Steiner), el voltaje orquestal de Tchaikovsky (en el “Capricho italiano”), el brindis de la ópera “Cavalleria Rusticana” (de Pietro Mascagni), y una selección de milonga y folclore, como zambas y cuecas, que tienen  arreglos de Ricardo Mansilla, Mario Galván y del venezolano Pedro Mauricio González.

González, que ya colaboró  con la sinfónica en los arreglos del último concierto del 2016, ahora pudo componer especialmente para la ocasión: un conjunto de ritmos populares donde se alude incluso al cuarteto cordobés.

Casi 70 años

Una vez que termine el “modo vendimia”, hoy a la medianoche, la orquesta entrará de lleno en el “modo temporada”: “Es un año muy importante, que hemos titulado ‘Hacia el 70° aniversario’, porque este año la sinfónica cumple 69 años y ya estamos pensando en la celebración de los 70 el año que viene”, comenta Saglimbeni, que -recordemos-es el tercer año que está al frente.

Vale aclarar que este espectáculo es la primera actuación del organismo en 2017, pero no la inauguración de la temporada, que será recién el 10 de marzo en la Nave Universitaria, con un concierto titulado “400 años de música sinfónica”.

Será la primera fecha de un año que incluirá más de 30 conciertos agrupados, como siempre, en diferentes ciclos. El primero de ellos es “Antologías sinfónicas – conciertos comentados”, donde además del concierto ya citado están programados “Broadway, cine y más” ( 18 de marzo) y “El amor brujo” (25 y 26 de marzo).

-¿En qué consistirá ese ciclo?

-El concepto es similar al del año pasado, que tuvo mucho éxito. Vamos a tocar sinfonías tan importantes como la N°8 de Dvorak, vamos a acompañar a Francisco Cristóbal, un clarinetista de la universidad que es invidente y que tuvo una participación muy importante en el concurso de solistas.

El segundo concierto es un compendio bien interesante, porque traemos al programa piezas que nunca se han tocado, como una suite de “Mi bella dama”, de “El fantasma de la ópera”, de las escenas famosas de “Psycho”, de “Los siete magníficos”.

No es el concierto típico donde se toca “La guerra de las galaxias”, sino que estamos con otras cosas muy llamativas, que buscamos además con arreglos muy buenos. Es una selección bien interesante y no es repetir el conocido esquema que es exitoso: es ir avanzando.

-Si bien varias cosas continúan, no se repite el ciclo  Biografías Musicales. 

-No, pero se repiten en otro formato. No son repetitivos en el concepto de biografía, pero todos los conciertos tienen un corte con comentarios y están apoyados con imágenes, pero no necesariamente biografías musicales. Estamos todavía buscando la unidad.

Después, luego de la ineludible participación en Música Clásica por los Caminos del Vino y de los emblemáticos conciertos didácticos (este año: “Súbete a la Nave… Viaje al centro de una orquesta”, 26, 27 y 28 de abril, con narración de Gabriela Guiñazú), seguirán cinco conciertos de “Música que sorprendió al mundo”

Los conciertos temáticos serán cuatro: “Virtuosismo orquestal del siglo XX” (17 de junio), “Tres enfoques del romanticismo del siglo XIX” (23 de junio), “Sinfonía en tango – conmemoración Piazzolla” (30 de junio, donde se estrenará en la provincia “Concierto en tango para violoncello”, de Miguel del Águila) y “Sinfonía indígena” (7 de julio).

Y ya en la segunda mitad del año los conciertos se dividirán en tres ciclos más: “Valores mendocinos” (protagonizado por talentos locales), “Teatro y música” (destacarán “La historia del soldado” de Stravinsky y “Sueño de una noche de verano” de Mendelssohn) y la temporada internacional. En el marco de esta última nos visitarán María Meerotvich (piano), Roman Spitzer (viola), Peter Donohoe (piano), Giovanni Guzzo (violín) y  Georgina Rossi (viola).

Como es esperable, el concierto de clausura todavía no está definido, aunque (luego de los exitosos cierres de los últimos dos años) es esperable que venga con un concepto actual y masivo.

Heterogénea y con mucho repertorio nuevo, esta temporada también se caracteriza por una feliz coincidencia entre músicos invitados y el compositor Sergei  Rachmaninov (alentada, en parte, porque su música ya es de dominio público), a quien los mendocinos podrán escuchar con tres pianistas excelentes y en tres de las obras más célebres y difíciles del repertorio de este instrumento.

Nos referimos a la visita del ex-niño prodigio Sergio Tiempo (5 de mayo), de Evgeni Mikhailov (2 de junio) y de Peter Donohoe (10 de noviembre). Interpretarán respectivamente el “Concierto para piano y orquesta N°3”, la “Rapsodia sobre un tema de Paganini” y el concierto N°2. Sí, electrizante.