Escrito por Prensa FundaMusical Bolívar

El percusionista de la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar tocó junto a su agrupación matriz, bajo la dirección de Vladimir Prado, y así aprobó con la nota máxima, uno de los requisitos para obtener el título de Licenciado en Música, mención Ejecución Instrumental.

Ramón Granda estrenó un concierto poco inusual en el mundo, una sinfonía para ocho tímpanis

Ramón Granda estrenó un concierto poco inusual en el mundo, una sinfonía para ocho tímpanis

Ramón Granda, percusionista de la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela, estrenó en el país, el pasado sábado 19 de octubre, la Sinfonía en Do Mayor para Ocho Tímpanis y Orquesta, de Johann Carl Christian Fischer. Con esta presentación, el músico venezolano aprobó, con la nota máxima de puntuación (20 puntos), uno de los requisitos para obtener el título de Licenciado en Música, mención Ejecución Instrumental, por la Universidad Experimental de las Artes (Unearte). Solo falta la defensa de su tesis de grado.

Bajo la conducción del director venezolano con una importante carrera consolidada en Viena, Vladimir Prado, y acompañado por la agrupación que lo ha llevado a recorrer el mundo, la Simón Bolívar, Granda quedó feliz y complacido por el concierto. “Sentí una fuerte energía tanto en la orquesta como en el público, eso hizo que me sintiera en confianza y pudiese disfrutar más de lo que estaba tocando. Además, a pesar de ser solista, me sentí parte de la orquesta y me acoplé mejor a ellos”, expresó el percusionista oriundo de Cuba.

Ya Granda había explicado lo inusual de esta sinfonía: “Esta obra pertenece al estilo clasicista del siglo XVIII, para esa época no era usual tocar ocho tímpanis al mismo tiempo. A diferencia de hoy en día, donde la mayoría de las partituras solistas para percusión son para marimba y de carácter contemporáneo, este concierto tiene una sólida base melódica y juega más con la armonía”.

“Gracias a los avances tecnológicos, esta vez agregaré nuevos pasajes y notas a la partitura”, explicó Granda días previos al concierto, al referirse a los cambios que han sufrido los tímpanis, llamados también timbales, sobre el uso de pedales para la afinación. “Anteriormente se usaban llaves y era mucho más difícil hacer cambios de tonalidad (…)en esta ocasión utilizaré tímpanis que van desde el más pequeño conocido como timbal piccolo, de 23 pulgadas, hasta el más grande, de 32 pulgadas. Cada timbal tiene una nota específica”, manifestó.

La velada de este sábado incluyó, además, piezas representativas del nacionalismo musical, es decir, obras que pertenecen al movimiento cultural del siglo XIX que reafirma los valores esenciales de cada raza o nación a través de su folclore. Las Danzas Folklóricas Rumanas, del compositor europeo Bela Bartok y la versión para orquesta de la Suite El Amor Brujo, del español Manuel de Falla, escrita originalmente para grupo de cámara. El concierto finalizó con la Sinfonía Nº 94 en Sol Mayor “El golpe del timbal”, del autor austríaco Joseph Haydn.

El logro alcanzado por Ramón Granda es ejemplo fehaciente de la enseñanza educativa, social y musical que lleva a cabo El Sistema Nacional de Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela, bajo la tutela de la Fundación Musical Simón Bolívar, ente rector del Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela, adscrita al Ministerio del Poder Popular del Despacho de la Presidencia y Seguimiento de la Gestión de Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela.