El coliseo presenta una programación de casi 250 propuestas con estrellas como Plácido Domingo o Gregory Kunde


Vía: www.lasprovincias.esMIKEL LABASTIDA |  VALENCIA

«Necesitamos óperas que sean una puerta de acceso fácil entre comillas». Lo reconocía ayer Davide Livermore, intendente del Palau de les Arts, en la presentación de la temporada para el curso 2017-2018. Está empeñado en acercar este arte a toda clase de espectadores y de eliminar la etiqueta de elitista que tanto le pesa. Es consciente de que títulos como ‘La Traviata’ o ‘La Bohème’ atraen a públicos diversos, que es posible que después regresen a ver producciones menos conocidas. El director artístico además tiene muy presente el encargo del gobierno actual de hacer de este edificio un espacio abierto a todos los valencianos, tal y como se encargó de recordar ayer Albert Girona, secretario autonómico de Cultura. A Livermore, pese a todo, le molesta cuando se reduce toda su programación a los autores más famosos -el titular de esta información no le gustará-. «Siempre os quedáis con los nombres ‘superconocidos’. Pero se pueden programar a autores célebres y buscarles el repertorio menos conocido, a un nivel más profundo», protestó.

Todos estos factores expuestos habrán pesado en la concepción de las propuestas que ocuparán el auditorio desde el próximo mes de octubre. El presupuesto para la programación artística de 2017 (que incluye casi 250 sesiones) es de 4 millones de euros y se trabaja con una previsión similar para 2018.

El 5 de octubre, Fabio Biondi, levantará el telón con un concierto con obras de Händel y Rameau. Será el inicio de una pretemporada (la tercera que se propone en Les Arts) que ofrece al público asistir a espectáculos operísticos con precios que van desde los 7 hasta los 50 euros. En ella figura un valor seguro, Puccini, con una de sus obras cumbre, ‘Madama Butterfly’. Se trata de una nueva producción del coliseo valenciano que cuenta en la dirección musical con Diego Matheuz, la nueva estrella del Sistema Venezolano de Orquestas. Por su parte la puesta en escena corre a cargo de Emilio López, formado en Les Arts. «Este auditorio comienza a producir artistas que ya tienen visibilidad», señaló Livermore, que también destacó a los dos estrellas que protagonizarán el montaje, la soprano armenia Liana Aleksanyan y el toledano Sergio Escobar. «Aunque sea un título de pretemporada, hay que cuidarlo igual que uno de programación regular, para que esos espectadores que vienen por primera vez quieran repetir», argumentaba el intendente.

La otra gran cita será el 2 de noviembre con Fabio Biondi, que dirigirá, en versión de concierto, ‘Le cinesi’, que llega fruto de una colaboración con la Agencia Valenciana del Turismo a propósito de la Ruta de la Seda y que será la semilla para la concepción de una ópera a partir de este texto. La pretemporada incluye también un concierto dedicado a Rossini a cargo de Biondi, el regreso de la Fura dels Baus a Valencia con ‘El amor brujo’ y el concierto lírico ‘Noves Veus’ a cargo de los alumnos del Centre Plácido Domingo.

Plácido Domingo, precisamente, será el encargado de protagonizar el título que abre la temporada de abono el 9 de diciembre. Interpretará el papel de Rodrigo en ‘Don Carlo’ de Verdi. Otro valor seguro, como lo es el propio Domingo. Livermore lo sabe, y se muestra orgulloso del montaje de un título menos representado. Como también lo está de que Gregory Kunde vuelva Les Arts y lo haga con una obra de Benjamin Britten, que se está convirtiendo en uno de los autores indispensables en las programaciones valencianas.

En marzo se representará ‘Il mondo della luna’, de Haydn, con dirección escénica de Emilio Sagi, y ‘Il Corsaro’, de Verdi. El propio Livermore es el director de escena de ‘Tosca’, de Puccini, que se disfrutará en mayo. Para el último título vuelve Roberto Abbado, que estrenará ‘La damnation de Faust’, de Berlioz.

En total, a lo largo del curso, habrá 38 representaciones de ópera, a las que se sumarán 10 de ballet, 11 conciertos sinfónicos, 2 sesiones de música de cámara, 3 recitales, 4 conciertos de música de banda, 5 jornadas de actividad continua y gratuita y 37 funciones de espectáculos educativos. Hubo tiempo, por parte de Girona, para lamentar la discriminación en la aportación económica del Gobierno Central y la falta de apoyo de patrocinadores privados. «La mala imagen del pasado del Palau sigue pesando», aclaró.