Vía: www.correodelorinoco.gob.ve | Luis Jesús González Cova

La iniciativa desarrollada desde hace un par de años por el Sistema de Orquestas involucra, solo en el estado andino, a un equipo de aproximadamente 800 facilitadoras y facilitadores

De los 200 músicos seleccionados este año para formar la Orquesta Sinfónica Nacional Infantil de Venezuela (SNIV), un total de 17 son del estado Táchira, la segunda entidad que más integrantes ha aportado para la agrupación en su última configuración que debutará en julio en Caracas.

Este hecho no es casual. Táchira es uno de los estados del país donde se ha consolidado con más fuerza el Sistema Nacional de Coros y Orquestas Infantiles, con todos sus proyectos. De hecho, según el director de la Orquesta Regional Luis Gilberto Mendoza y coordinador regional del Sistema en la localidad, el músico Guillermo Moreno, cerca 11.500 alumnas y alumnos del Táchira forman parte del Proyecto Simón Bolívar, iniciativa que busca implementar la iniciación musical en las escuelas, a partir de las tradiciones venezolanas.

EJÉRCITO DE FACILITADORES

Según contó Gaudy Sánchez, trompetista de la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela (Ossbv) e igualmente integrante de la coordinación regional del Sistema en Táchira, el proyecto escolar que también lleva el nombre del Libertador, funciona en más de 120 planteles nacionales, regionales e incluso municipales de la entidad andina.

El impacto del Proyecto Simón Bolívar en Táchira, dijo Sánchez, ha sido posible gracias a la participación de un equipo integrado por aproximadamente 800 facilitadoras y facilitadores, entre músicos del Sistema, cultoras y cultores populares del estado.

“Uno de los principios del maestro José Antonio Abreu (el fundador del programa musical) consiste en que los niños del Sistema que se desarrollen más rápidamente se conviertan en profesores de otros niños. Nací en San Pedro del Río y hace 20 años audicioné y me seleccionaron dentro de la SNIV, en la misma generación que el maestro Dudamel y todos nos hemos convertido en profesores. Igualmente en Táchira, los niños más avanzados son facilitadores y profesores de los diferentes proyectos, en este caso junto con los cultores de cada pueblo, porque lo que se busca es la iniciación musical por medio de nuestros instrumentos tradicionales”, explicó el trompetista.

CAMBIO DE LA CONDUCTA

En opinión de Maribel Figuera Zambrano, directora de la escuela José Alberto Velandia, gracias al Proyecto Simón Bolívar, las y los 440 estudiantes del plantel de Michelena, Táchira, han experimentado un cambio de conducta significativo y positivo y, al mismo tiempo, ha motivado que madres, padres y representantes se involucren más en la formación formal de sus hijas e hijos.

“Antes de que el proyecto Simón Bolívar se iniciara en esta escuela a las niñas y los niños se les complicaba el cumplimiento de las normas. Ahora, gracias a la disciplina musical, tienen más disciplina no solo cuando están en la música sino también en otros momentos, incluyendo en los recesos dirigidos. También los padres ahora están más comprometidos y contentos”, expresó la docente.

Así como este centro educativo, en el resto de las escuelas incluidas en el Proyecto Simón Bolívar las y los estudiantes ven clases de iniciación musical al menos dos horas a la semana, a parte de los ensayos generales que realizan las agrupaciones que se conforman en cada plantel, como orquestas típicas, bandas rítmicas y coros.

El coordinador del Proyecto Simón Bolívar en Michelena, Pablo Mora, coincidió con la profesora Figuera en que lo importante de esta iniciativa es la manera como cambia, para bien, la conducta de las niñas y niños.

El músico aclaró que el programa de iniciación musical en las escuelas no busca convertir a las nuevas generaciones en músicos profesionales sino inculcar valores ciudadanos y apego a nuestras tradiciones musicales, por medio del contacto directo con los instrumentos autóctonos.

TODOS GANAN

Otra de las ventajas del Proyecto Simón Bolívar, además de difundir la música venezolana y formar mejores personas, es que fortalece al Sistema de Orquestas en General.

“Para el Sistema esto es muy positivo porque si una niña o un niño que se beneficie con el Proyecto Simón Bolívar, luego quiere estar dentro de un Núcleo del Sistema, ya cuenta con herramientas que le permiten avanzar más rápido e integrarse más fácilmente a una orquesta. Además las niñas y los niños que forman las orquestas típicas de las escuelas, forman parte del Proyecto Alma Llanera creado para dignificar aún más la música popular venezolana”, indicó Sánchez.

CONDECORACIÓN

En agradecimiento al impacto que ha generado el programa Simón Bolívar, concebido para impartir clases de iniciación musical en las escuelas primarias por medio de los instrumentos tradicionales venezolanos, la Unidad Educativa Nacional Dr. José Alberto Velandia, de Michelena, le impuso la Orden Dr. José Alberto Velandia, en su Única Clase, a la Fundación Musical Simón Bolívar, entidad encargada de gestionar el Sistema Nacional de Coros y Orquestas Infantiles y Juveniles de Venezuela.

El reconocimiento fue recibido por Gaudy Sánchez, coordinador regional del Sistema en Táchira, de manos de la directora del plantel, la profesora Maribel Figuera, quien a raíz de esta iniciativa artística y social desarrolla un proyecto para hacer de la escuela una primaria musical.

RUMBO A ITALIA

La nueva Sinfónica Nacional Infantil de Venezuela (SNIV), luego de presentarse en Caracas a mediados de año, tendrá el honor y la responsabilidad de representar a la patria de Bolívar, en un evento que se realizará en agosto en Milán, Italia.

EL DATO

36.000 niñas, niños y jóvenes se forman en los núcleos del Sistema Nacional de Orquestas y Coros Infantiles y Juveniles en el estado Táchira.