Vía: Aporrea.org

La música puede unir continentes. Esto lo descubrió el músico venezolano José Antonio Abreu cuando creó hace unos 40 años las orquestas infantiles y juveniles de Venezuela, denominando su proyecto músical- social: ‘El Sistema’.

Miami Music Project (Proyecto Musical de Miami)

Miami Music Project (Proyecto Musical de Miami)

Gustavo Dudamel ha seguido a Abreu como director del proyecto, con más de medio millón de jóvenes venezolanos en orquestas. “Pero el objetivo no es formar a músicos profesionales, aunque Dudamel ha formado a músicos maravillosos, sino usar El Sistema como instrumento social”, ha explicado James Judd, el director artístico de Miami Music Project que él fundó en Miami y que ha incorporado la filosofía de Abreu.

Miami Music Project (Proyecto Musical de Miami), ahora también llamado ESMIA, (El Sistema Miami), va más allá del arte, porque aprendiendo a crear la música en conjunto se aprende también a cooperar, a trabajar en equipo, a desarrollar la capacidad de formar una sociedad organizada para conseguir metas.

Este jueves 23 de enero a las 6 p.m., se brindará un concierto gratis en la escuela Charles R. Drew k-8 Center, con niños aventajados pertenecientes a ESMIA, que provienen de los capítulos de El Doral y de Little Haiti, para inaugurar un nuevo capítulo en Liberty City. Va a tocar también un quinteto de cuerdas de la ESMIA Youth Orchestra, en compañía de Daniel Bernard Romay, violinista y compositor de origen haitiano. La anfitriona y animadora será Nicole Henry, como miembro de la Junta de Miami Children’s Initative, que copatrocina el evento. Henry se ha destacado como brillante cantante de jazz y pronto tendrá otro de sus conciertos en el Coral Springs Center for the Arts’- Rrazz Room Nightclub, el 15 de febrero por la noche.

Miami Music Project (Proyecto Musical de Miami)

Miami Music Project (Proyecto Musical de Miami)

“La música te abre la mente, y es emocionante cómo este programa ha triunfado en Venezuela, y ahora en El Doral y en Little Haiti”, comenta Henry. “Cada día después de la escuela los niños se comprometen a practicar, porque la música es muy exigente, pero te da también la libertad de expresarte en otras formas, lo que es una bendición. Y lo importante es trabajar en conjunto, luego decidirán si quieren seguir siendo músicos”.

Miami Music Project (Proyecto Musical de Miami)

Miami Music Project (Proyecto Musical de Miami)

“Originalmente este proyecto se fundó con la finalidad de contrarrestar la violencia y la corrupción social con educación musical gratuita”, relata Abiram Brizuela, compositor y director de orquesta sinfónica venezolano, dos veces ganador del Premio Municipal de Teatro en Venezuela, y director del programa de ESMIA. “La idea de El Sistema era crear un lenguaje de comunicación que trascendiera las barreras”.

“El maestro Abreu asemeja las estructuras de una sociedad con las de una orquesta, porque cuando un niño que toca violín tiene que acoplarse con otros instrumentos, la meta de este niño como violinista y la meta del niño que toca trompeta, es la misma”, explica Brizuela. “Esto es lo distinto, la orquesta utiliza la individualidad a favor de una meta común, a favor del éxito común, que el concierto salga como debe ser, y desde una perspectiva social: somos una sociedad”.

Los niños se escogen desde los cinco o seis años de edad, lo que les da la oportunidad de desarrollar ese interés por el trabajo de equipo, la autoestima y la comunicación. ¿Pero es posible que cualquier niño pueda tocar música?

“Cualquier niño podría ser músico técnicamente, lo que va a cambiar a los niños con predisposición profesional es la rapidez con la que aprenden”, afirma Brizuela, “pero en la vida general la constancia premia sobre el talento y hay algunos alumnos sin predisposición que han llegado muy lejos”.

Hay como unos 300 alumnos entre los grupos de El Doral y Little Haiti, Liberty City va a comenzar con 30 niños. Las orquestas van subiendo de nivel hasta los 21 años. Son la ESMIA Youth Orchestra y la ESMIA Children’s Orchestra. Las promociones se hacen en las escuelas y bibliotecas. Se riega la voz, y los propios niños invitan a otros niños. Todos tocan el mismo repertorio para que puedan acoplarse como un mismo equipo. Y ninguno de los niños va a las escuelas donde queda la sede de ensayos.

“La idea no es convertir a todos los niños en músicos”, declara Brizuela, “una vez que culminen la participación en el programa, lo importante es que sean líderes en cualquier profesión que sigan, como nuevos ciudadanos, que tengan conciencia de las necesidades del otro, que sepan trabajar en equipo”