Vía: El Universal.com | JOSÉ ANTONIO ABREU | ESPECIAL PARA EL UNIVERSAL

Para LAS ORQUESTAS Y COROS JUVENILES E INFANTILES DE VENEZUELA, constituye un señalado honor auspiciar la edición de esta importantísima obra de José Penín –distinguido musicólogo e investigador de relevante trayectoria- consagrada a la vida e insigne ejecutoria de Ángel Sauce.

Desde estas páginas, la personalidad del Maestro se proyecta, con amplitud y profundidad, sobre el vasto espectro que abarca desde su temprana vocación artística hasta la mas brillante realización creadora, junto a su formidable aporte al desarrollo institucional de la educación musical en el orden académico. Quienes tuvimos el privilegio de conocerle y tratarle durante largos años, para recibir su sabia y altísima lección de vida, sentimos que José Peñín ha rendido cabal y legítima justicia.

Ciertamente, Ángel Sauce ha enaltecido el patrimonio musical de la nación mediante una obra sinfónica, coral y camerística de sustantiva factura, en paralelo a la mas fecunda realización pedagógica cumplida hasta el fin, con luminoso temple de auténtico apóstol. ¿Qué otro término podría distinguir a un hombre capaz de consagrar su entera existencia a la formación y dignificación de la juventud venezolana?

Al frente del Conservatorio Juan José Landaeta , brindó el maestro su apoyo sin reservas a la conformación de una Orquesta Juvenil que, rápida y vigorosamente, creció inspirada por la infatigable asistencia y cálido estímulo del maestro. En el cumplimiento de su abnegada misión, Ángel Sauce atendía a diario hasta los mas insignificantes detalles concernientes a la disposición del espacio, la elección del repertorio y la coordinación de la convocatoria, la organización y el funcionamiento del conjunto sinfónico. Con cuánto amor y con cuán recia fe, nos animaba el maestro, al lado de su honorable señora esposa Adda Elena y nuestro querido y fraterno amigo Fernando Guerrero Briceño, a consolidar aquella novedosa orquesta que, bajo el nombre ilustre de Juan José Landaeta, habría de ofrecer su concierto inaugural el 30 de Abril de 1975 en la Casa Amarilla!. En tan memorable ocasión tuve el honor de actuar como Director Titular, junto al Maestro Ángel Sauce como su Director Fundador.

Con abundancia de citas y la más copiosa documentación, reseña José Peñín la secuencia de aquellos días inolvidables. Confortados por tan hermosa experiencia, y ante el grandioso desafío planteado, decidimos asumir, en adelante, la responsabilidad y el esfuerzo de fundar, instituir y consolidar el Sistema Nacional de las Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela.

Desde entonces, y hasta siempre, el legado de Ángel Sauce como eximio modelo de maestría, integridad e ilustración, selló el trascendente compromiso: habríamos de demostrar, fehacientemente, que, mas allá de su dimensión artística, un Sistema Orquestal y Coral para jóvenes y niños de medianos y bajos recursos habría de constituir, en todo el país, para el presente y porvenir de la nación, poderoso instrumento de inclusión social e integración comunitaria.

Hoy, cuando las Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles constituyen, para Venezuela y el continente, realidad incontestable de un logro sin precedentes, coronado por el mas amplio reconocimiento mundial, la eterna memoria de Ángel Sauce ahonda el surco, y enciende el horizonte, para la siembra de futuros prodigiosos.

JOSÉ ANTONIO ABREU
Director Fundador
Sistema Nacional de las Orquestas y Coros Juveniles
e Infantiles de Venezuela