Sería sensacional si existiera un programa que a través de la música abriera un mundo de oportunidades para los niños y sus familias pertenecientes a comunidades marginadas


Vía: www.sfcv.org | POR LOU FANCHER. 11 OCTUBRE, 2016
Traducido por Luis Contreras | Licenciado en Idiomas Modernos | Profesor de la ULA |

Sería un sueño hecho realidad que este programa no sólo promoviese una futura generación de creadores y admiradores de la música, sino además encendiese los corazones y las mentes de sus estudiantes para alcanzar valiosas y apreciadas carreras en las artes, ciencias, activismo político, justicia social y muchas otras áreas.

Bueno, sí existe un programa de este tipo.

Originario de Venezuela y practicado alrededor del mundo, El Sistema es un comprobado programa musical que acoge a niños en edad preescolar y los convierte en adolescentes amantes de la música, jóvenes que arden con el deseo de interpretar y aprender dentro de las agrupaciones y, ocasionalmente, brindando músicos con auge internacional que son muy bien reconocidos en la Bahía de San Francisco, tal como el director Gustavo Dudamel.

Dudamel, el principal director de la Orquesta Sinfónica “Simón Bolívar” de Venezuela y de la Filarmónica de Los Ángeles, ha desarrollado la costumbre de hacer presentaciones de forma regular en la Bahía de Los Ángeles, a menudo en el marco de las Cal Performances de la Universidad de California en Berkeley. Las residencias, talleres y presentaciones en el Zellerbach Hall o las impactantes interpretaciones de la Sinfonía n. °9 de Beethoven en el Greek Theatre conquistaron los corazones de las audiencias locales gracias a su inquieto estilo en el podio y su habilidad para dibujar emotivas interpretaciones por parte de los músicos.

La mayoría de las audiencias conocen cómo fue la crianza de Dudamel en la ciudad de Barquisimeto, Venezuela, donde su temprano ingreso a El Sistema le brindó la oportunidad de escapar de las calles violentas. Su talento natural – tanto para hacer música como el de poseer un carismático liderazgo para comunicar su pasión con artistas de cualquier edad y experiencia – conllevó a Dudamel a ser un director y profesor aclamado mundialmente.

Por esto, no nos sorprende que hoy en día Dudamel sea una figura clave en el programa de extensión de la Filarmónica de Los Ángeles: la Youth Orchestra Los Angeles (YOLA). Este programa fue fundado en el año 2007 y se modela con el mismo enfoque musical educativo de El Sistema. El programa sirve a 750 estudiantes, entre los 6 y 18 años de edad, en tres comunidades de Los Ángeles e incluye instrucción orquestal intensiva luego de la escuela, clases de creatividad musical y canto, ensayos grupales, tutorías académicas y más. El Yola Expo, una de las tres iniciativas, tiene tres orquestas que realizan presentaciones en la Sala de Conciertos de Walt Disney y en el Hollywood Bowl. Se presentarán en Oakland el próximo 30 de octubre para concluir la primera gira en honor al décimo aniversario de la YOLA, donde Dudamel dirigirá a los jóvenes músicos, entre los 12 y los 18 años de edad, a las 3:00 p.m., y presentarán piezas de Bernstein, Beethoven, Brahms, Dvořák y John Williams en el Paramount Theatre. El valor de los boletos para este agradable concierto es de 5 dólares.

Si el precio para ver a un director de clase mundial parece sorprendentemente bajo, pues no debe serlo dado que la YOLA proporciona instrumentos e instrucción académica y musical sin costo alguno a sus estudiantes y además extiende esta filosofía que permite a todas las personas, sin importar su nivel económico, asistir a los conciertos.

Los comentarios de Dudamel en un reciente correo sobre la YOLA fueron de gran admiración cuando expresó que lo más importante no es aquello que él da a sus estudiantes, sino todo lo que él recibe. “Los músicos de la YOLA me inspiran a aprender y a escuchar la música con oídos frescos. Esto influencia mi trabajo con las orquestas profesionales ya que dirigir se trata, en parte, sobre la capacidad de inspirar a los músicos de una manera similar”.

Inspiración es un término complicado: demasiada intensidad puede paralizar a un intérprete o, incluso peor, llevarlo al desinterés. Una instrucción muy adornada, excéntrica o mucha galantería puede causar que los músicos con gran talento y potencial puedan fracasar al llenar sus cabezas con ideas ególatras. El Sistema se centra en la preparación y el aprendizaje dirigido a la construcción de una comunidad, es así que la inspiración no significa crear solistas sino la edificación de estructuras sociales enfocadas en la inclusión.

Dudamel comenta que su enfoque para los ensayos se basa mayormente en sus experiencias en la niñez. “Para mí, la mejor manera de animar a los músicos de la YOLA es infundir en ellos la misma pasión que yo obtuve durante mi crecimiento en El Sistema, específicamente demostrándoles que no se trata sólo de la música sino de aprender qué significa estar unidos y cómo construir una comunidad el uno con el otro”.

Cuando se le preguntó sobre el ambiente de trabajo y qué técnicas específicas él usa para sus ensayos con la YOLA, respondió: “Cuando tenemos la oportunidad de compartir nuestras ideas y sentimientos dentro de un ambiente seguro y alentador es allí cuando nos apasionamos con la idea del aprendizaje y de hacer música juntos. Además, cada pieza musical cuenta una historia y se requiere trabajar con los estudiantes para poder comprender la emoción y el carácter de cada una de ellas.”

La directora de Iniciativas Educativas de la Filarmónica de Los Ángeles, Gretchen Nielsen, comentó que Dudamel es la persona adecuada para dirigir la orquesta debido a que él tiene una conexión inmediata con sus estudiantes. “Él ha vivido entrenamientos intensivos grupales. Él tiene la experiencia. Jamás he visto tanta habilidad para la enseñanza como la de Gustavo. Él es un gran artista y sabe cómo comunicarse desde el podio durante toda su narración.”

Nielsen ha estado con la YOLA desde su fundación en el año 2007. Ella solía tocar la tuba durante sus años en la escuela secundaria hasta que razones económicas le hicieron cambiar su meta hacia los estudios en el idioma alemán y literatura. “Yo no podía costear una tuba durante la universidad”, comentó. Al igual que Dudamel, sus experiencias de la infancia influenciaron su trabajo y avivaron sus sueños por el programa. “Me siento bastante identificada con los estudiantes que buscan la música. Les doy clases privadas  – ya que hoy en día los enfoques están basados en la enseñanza a partir de grandes grupos y así parece que mantendrá en el tiempo – y un entrenamiento serio realizando grabaciones para sus portafolios, además de contribuir con los gastos de viajes para asistir a las audiciones. De igual manera profundizamos en la música de cámara y preparamos a los estudiantes para poder optar a estudios en conservatorios.”

La lista es interminable para abordar las inspiraciones de los estudiantes: pocos de ellos encontrarán carreras como músicos exitosos, por lo tanto fortalecer el entrenamiento que ellos reciben es vital. “La música no abre todas las puertas”, comentó, “construir una estructura académica más fuerte no es llamativo, pero es necesario”.

Las oportunidades que tienen los estudiantes para trabajar con otras orquestas juveniles, como lo hará la YOLA en Oakland, tiene grandes beneficios – dice Nielsen. “Cuando sacas a los estudiantes de su rutina diaria, ellos se convierten en esponjas. Sus sentidos se agudizan, son más curiosos. Son capaces de conectarse musical y socialmente. El aprendizaje sucede automáticamente con personas que ellos no conocen”. Y más allá de la colaboración, la interacción amplía las perspectivas del mundo. “Los estudiantes se dan cuenta que en otras latitudes existe mucha gente que también trabaja duro, gente que tiene las mismas luchas y practican con la misma intensidad.”

La YOLA tiene cientos de familias provenientes de comunidades desfavorecidas en listas de espera. Nielsen comenta que las corporaciones y los patrocinadores están emocionados para ofrecer su apoyo tanto para ayudar a los estudiantes en sus condiciones de vida y para las grandiosas presentaciones que se realizan en el Hollywood Bowl. “A través de los años, muchos de los colaboradores han visto a la orquesta crecer en espacios públicos grandes”, comentó Nielsen. Para las familias de los niños participantes, existe una doble forma de apreciar el valor de la YOLA. Al reconocer que la música enseña competencias transferibles – que algunas veces abre las puertas para la universidad y que además satisface un inherente instinto “natural para las criaturas musicales”, como lo llama Nielsen – los padres expresan el deseo de que sus hijos puedan alcanzar mejores esferas económicas y que sean felices. De igual manera Nielsen manifiesta cómo los padres de los niños pertenecientes al programa se convierten en grandes colaboradores cuando ven a sus hijos “volver a la vida e iluminarse mientras estudian música”.