Vía: La Ópera.net | Para un aficionado a la ópera siempre es un placer hablar de PLÁCIDO DOMINGO, considerado como el mejor tenor de todos los tiempos, el que ha interpretado más papeles y ha hecho más funciones.

Plácido Domingo

Plácido Domingo

El comentario de hoy sobre PLÁCIDO DOMINGO lo sugiere una reciente entrevista que RTVE le hizo la semana pasada en el programa Informe Semanal (9/2/2013). El reportaje está grabado en el escenario del Palau de les Arts de la ciudad de Valencia, donde PLÁCIDO DOMINGO ha representado la ópera de Giuseppe Verdi, I due Foscari, interpretando el rol de Francesco Foscari en un registro de barítono, algo que ya ha hecho en otras ocasiones ultimamente.

En la forma de entender la ópera de PLÁCIDO DOMINGO resalta algo que deja ver en esa entrevista:  la complicidad que se crea entre el artista y el público desde el primer momento en que se anuncia una próxima actuación. Para PLÁCIDO DOMINGO, el público se ilusiona ante la posibilidad de poder ver en directo a un determinado intérprete y, éste a su vez, desea poder ofrecer lo mejor de sí mismo a todo aquel que se acerca a un teatro a verlo. PLÁCIDO DOMINGO dice que el artista es un privilegiado por poder entregar y compartir su arte con el público y hacerle feliz.Por muchas razones, a PLÁCIDO DOMINGO se le ha llamado “atleta de la música”. Ciertamente, su resistencia y su capacidad de trabajo son algo casi inexplicable. A pesar de problemas de salud, a pesar de una agenda apretadísima, PLÁCIDO DOMINGO está siempre en la brecha, tanto como cantante como director de orquesta. En este último año, PLÁCIDO DOMINGO ha protagonizado veintidos espectáculos de ópera y siempre en papeles protagonistas, exigentes y largos. Esto es algo inaudito en cualquier carrera en el mundo de la lírica, máxime, cuando se tienen los setenta y dos años que acaba de cumplir.

PLÁCIDO DOMINGO, sin embargo, dice que no es el número de funciones lo que diferencia a un intérprete de otro, sino la entrega. Y entrega no le falta a PLÁCIDO DOMINGO porque su lema es: If I rest, I rust, o lo que es lo mismo: Si paro, me oxido. Con esa filosofía,  su vida se revitaliza con su pasión por la ópera y la música.
Curiosamente, PLÁCIDO DOMINGO revela en esa entrevista algo que, al menos yo, desconocía, y que reafirma su forma de vivir la ópera. Se trata de una rutina que mantiene desde los inicios de su carrera: cuando se terminan las funciones de una ópera en un teatro, cuando termina y se queda solo, se arrodilla en el escenario y canta la primera frase de la próxima ópera que va a cantar en ese mismo teatro. PLÁCIDO DOMINGO dice que esto le da la tranquilidad de que va a volver a pisar ese escenario. Los que seguimos a PLÁCIDO DOMINGO deseamos que nunca pierda esa personal y bellísima costumbre.

Pero no sólo es un grandísimo cantante y director, porque PLÁCIDO DOMINGO tiene un empeño especial en descubrir nuevas voces. Así creó su concurso Operalia, que tanto ha aportado a la lírica. Crear cantera y promocionar la música es su objetivo en la vida, porque según sus propias palabras la música te hace crecer, la música no deja indiferente a nadie, te hace ser distinto de quien eras antes…, realmente la música te hace sentir vivo“.

Estas palabras, como sus interpretaciones merecen una larga ovación, que desde aquí brindamos a PLÁCIDO DOMINGO.