Vía: elcorreoweb.es/

El Teatro parisino del Chatelet cierra su temporada lírica con una verdadera traca final: el estreno mundial, el miércoles, de La mosca, primera ópera de Howard Shore, dirigida por Plácido Domingo.

El Teatro parisino del Chatelet cierra su temporada lírica con una verdadera traca final: el estreno mundial, el miércoles, de La mosca, primera ópera de Howard Shore, dirigida por Plácido Domingo al frente de la Orquesta Filarmónica de Radio France y con la dirección escénica del cineasta canadiense David Cronenberg.

Tres artistas de poderío internacional que decidieron trasladar a la lírica una de las películas de culto del siglo XX, con un montaje encabezado por su propio realizador, Cronenberg, y por su compatriota Shore, compositor de la música de casi todas sus películas, incluida La mosca (1986). Aunque The fly es uno de los éxitos más comerciales en la carrera de Cronenberg, su traducción lírica no es precisamente tarea fácil, en particular por tratarse de una creación contemporánea.

El libreto retoma el argumento de la cinta de ciencia ficción y terror que se llevó el Premio del Jurado en el Festival de Avoriaz en 1987 y resucita los temores y experiencias del científico metamorfoseado por error en mosca asesina. De mutación en mutación, el célebre insecto conquistó la batuta del tenor y director de orquesta español, y anidó con todas las facilidades en el calendario creado por Jean-Luc Choplin para el Teatro del Châtelet.

La versión lírica de La mosca, recreación de un primer filme sobre el mismo tema y título de Kurt Newmann, adaptado de la novela homónima escrita por George Langelaan en 1957, cumple un sueño musical del compositor canadiense. De hecho nadie oculta que la idea fue suya, ni tampoco que la de celebrar su estreno mundial en París fue de Plácido Domingo, quien en septiembre la llevará a la Opera de Los Ángeles.

En cuanto al realizador de Crash, Premio del Jurado del Festival de Cannes de 1996; eXistenZ, Oso de plata en Berlín en 1999, o Una historia de violencia, que le valió una doble candidatura a los Oscar en 2005, debió plegarse con gusto a las ideas de sus amigos. Cuando el compositor propuso crear la versión operística de La mosca se habían dado cita, precisamente para encontrar un proyecto que poner en marcha juntos, según contó a Efe el tenor, el pasado febrero.

Shore, artista que dice haber aprendido a componer lo que le dicta su corazón, asegura que en lo musical la ópera no tiene nada que ver con el filme, aunque recientemente recordaba al diario Le Figaro que utilizó ya en él técnicas narrativas como la del ‘leimotiv’, para dar claridad al drama y acompañar su proyección en el tiempo. Tampoco niega su deuda para con las reglas de la gran ópera del siglo XIX, al servicio del drama y de las voces, para lo que creó la escritura vocal a medida, en función de los intérpretes que la estrenarán.

Seth Brundle, el científico-mosca será interpretado en alternancia por el barítono canadiense Daniel Okulitch y por su colega francés Laurent Alvaro, mientras que el papel de su novia, Veronica Quaife, correrá a cargo de la mezzosoprano rumana Ruxandra Donose.