Anécdota: la noche antes de mi debut en Rigoletto, fui al teatro de Torremolinos a ver el otro elenco, encabezado por un querido colega español, muy reconocido por su interpretación de Rigoletto. Pues bién, en el intermedio del primer acto vinieron a buscarme pues el colega se había sentido mal durante la función y me tocó salir sin ensayo, sin preparación mental a cantar directamente el segundo acto, donde nada más y nada menos se encuentra el “Cortigiani” y la “Vendetta”. No te imaginas la emoción. Al final todo salió a pedir de boca y el resultado es que han pedido una réplica de la ópera en ese teatro conmigo como protagonista.

Agradecidos con la Lic. Milvia Piazza por su colaboración | Vía: El Noticiero de la Costa del Sol

¿Es la primera vez que trabaja en España?
Como cantante sí es la primera vez. Hace muchos años tuve la fortuna de venir a España como actor, representando a mi país en el Festival Iberoamericano de Teatro de Cádiz con el Grupo Actoral 80, una de las más importantes compañías teatrales venezolanas. Recuerdo que en aquella oportunidad deseé profundamente poder volver, ya como cantante, que es mi verdadera vocación. Mi maestro, Enzo Spatola, vive en Madrid y vengo con frecuencia desde Italia a tomar lecciones, pero es gracias a CONCERLÍRICA en la persona de Leonor Gago, que hoy veo cumplir ese deseo, con dos de los roles que más amo cantar: Germont, en La Traviata, y Rigoletto.

Pedro Carrillo | La Traviatta

Pedro Carrillo | La Traviatta

Viendo su trayectoria operística, ¿le gustaría trabajar con los grandes de la Ópera, Plácido Domingo, Montserrat Caballé…?
Para mí sería la coronación de tantos años de estudio, sueños y sudor invertidos en esta carrera. De niño, en Venezuela, la generación de cantantes españoles a la cual pertenecen Domingo, Caballé, Berganza, Aragall, Kraus y tantos otros, fue justo la que me dio más inspiración para emprender mi camino como cantante. Las voces españolas son muy cercanas a nosotros en cuanto a color y expresividad, y es muy fácil identificarse con artistas de esta talla.  En mi caso, los grandes barítonos españoles han sido siempre modelo a seguir. Juan Pons, Carlos Alvarez, Manuel Ausensi… cómo no enamorarse de esos sonidos, de esos artistas. La lista es infinita, en el caso de España.

¿Conoce el género musical de La Zarzuela? 
Por supuesto! En Venezuela existía una gran tradición, con Teatros a reventar y cantantes magníficos que hacen enorme honor a este género español. La primera vez que fui al teatro con mis padres, a los 5 años, justamente ví una producción de “Los Gavilanes”, con una compañía española que visitaba nuestra ciudad. Mi abuelo, que era barítono, cantó esta misma Zarzuela. Ya en carrera, tuve oportunidad de cantar en diversas Antologías en Caracas. En Italia, donde vivo y trabajo desde hace casi 5 años, en cada concierto que hago siempre introduzco alguna romanza. Incluso hice una gira de conciertos por el sur italiano, con la Orquesta de la Magna Grecia y el tenor español Miguel Borrallo, cantando un programa totalmente dedicado a la Zarzuela. En Taranto (Puglia) tuvimos un éxito enorme, con más de mil personas aplaudiendo de pie, emocionadas por la belleza de esta música. Considero injusto el concepto de que la Zarzuela sea un género “menor”. Es muy difícil cantarla bien, y sólo los mejores profesionales deberían abordarla.

Pedro Carrillo

Pedro Carrillo

¿Qué proyectos tiene en el futuro?
Seguir cantando! Y aunque por cábala no puedo comentar algunas cosas, (proyectos grandes que me tienen muy entusiasmado y que aún deben concretarse) puedo adelantar que es probable que vuelva a España en Otoño para otra tourneé, siempre con CONCERLIRICA. También está el proyecto de repetir la gira de conciertos de Zarzuela en Italia, esta vez con un repertorio más amplio. Y por supuesto, seguir cantando Verdi y agregar nuevos roles de este compositor a mi repertorio, en miras al año verdiano que se celebrará en el 2013.

¿Qué tal le parece el público español?
Cuando vine la primera vez me impresionó la calidez y la generosidad del público gaditano. Recuerdo al público “palmeando” al final de cada función, lo cual me causo una grandísima y grata impresión. Luego he tenido oportunidad de ver espectáculos en Madrid, y he entendido que en general el público español es muy informado, exigente y al mismo tiempo generoso, con un enorme deseo de involucrarse con los artistas y “vivir” la ópera, como muy pocos públicos en Europa. En Italia el público es muy difícil de convencer, sobre todo si eres extranjero, pues están atentos al más mínimo detalle musical y de pronunciación, y defienden lo que es su tradición operística. Gracias a Dios siempre he tenido hermosos comentarios y me han hecho sentir en casa. Espero poder lograr lo mismo en la querida España.