Berlín, 14 dic (EFE).- El director de orquesta español Pablo Heras-Casado, que acompaña mañana a la violoncelista argentina Sol Gabetta en su debut con la Staatskapelle de Berlín, no puede imaginarse la música sin un componente de riesgo para convertir en nuevos todos los proyectos que aborda.

“En cualquier situación, en cualquier contexto, para mí el riesgo es fundamental”, afirma el músico en una entrevista a Efe, y explica que en toda pieza que uno interprete “hay que descubrir los elementos que la hacen nueva, diferente y original”.

Según el director, cuando un artista crea, “está buscando romper un molde o continuar una tradición”, pero siempre debe existir “un elemento de novedad, de sorpresa y de abrir fronteras”.

“Esta cualidad debe estar siempre en la música, aunque sea la vez número doscientos que dirige uno una sinfonía”, afirma Heras-Casado, quien matiza que aunque sea importante arriesgar, también lo es “tener una base y una solidez y tener las cosas muy bien atadas”, pues “una cosa sin la otra no funciona”.

El músico granadino, actual titular de la Orquesta de St. Luke’s de Nueva York y nombrado Director del Año 2014 por la revista estadounidense Musical America, dice que a pesar de su proyección internacional, todavía le queda “todo” por hacer.

“Cada semana que dirijo en cualquier parte del mundo es un reto y una oportunidad más para ir más lejos”, asegura Heras-Casado, y agrega que lo importante es “crecer” y no “marcar con una cruz la lista de orquestas o de premios que uno tiene”.

En el contexto actual de crisis, el director granadino pide para la música al menos “respeto”.

En España, “en lo económico parece que las cosas van mejor, pero en lo cultural van a peor”, al tiempo que afirma que “si en algún momento ha habido algún pretexto por la crisis económica para recortar presupuesto cultural, ya no lo hay”.

Mantener el IVA cultural en el 21 % es “brutal”, “agresivo” y “sangrante” y por parte del gobierno “una declaración de intenciones que no puede ser más clara”, critica.

“Es como un programa de aniquilación de la memoria y de la cultura que me parece desastroso”, ya no solamente por los músicos, sino por el público, que “se ve privado de algo que le pertenece”, subraya.

La música y la cultura son algo que “tiene que estar preservado igual que tienes que preservar la Catedral de León o el Guernica” y no, como ocurre, acabar siendo “como un artículo de lujo, como comprar un yate”, agrega.

En este sentido, pone como ejemplo Berlín, que “no es precisamente la ciudad o el estado más rico de Alemania“, pero ve aumentado el apoyo a la música, y también Suiza, que recién aprobó la introducción de la formación musical como derecho en su Constitución, algo que sería “ciencia ficción” para España, agrega.

“Yo no creo que ninguna otra ciudad del mundo concentre la riqueza y la intensidad en cuanto a oferta musical que hay aquí en Berlín”, comenta Heras-Casado, que califica al publico berlinés de “muy cultivado”, “abierto” y “muy exigente”, combinación que lo hace “muy interesante”.

Según el músico, “en cada país hay una tradición diferente y una percepción también diferente de la importancia de la música en el día a día, en la cultura y en la sociedad” y el público berlinés tiene la suerte de vivir en una ciudad con tres teatros de ópera y siete orquestas de nivel internacional, destaca.

Precisamente en Berlín, la argentina Sol Gabetta se estrenará junto a la Staatskapelle, con Heras-Casado a la batuta, orquesta con la que el músico dice mantener “una relación extraordinaria”.

“Para mí, la Staatskapelle es una orquesta muy especial por la relación que tengo con ellos y la propuse y estoy muy contento de estar con ella aquí esta semana”, explica el músico, que señala que Gabetta es una de las solistas con las que trabaja regularmente.

En los dos conciertos, mañana en la Konzerthaus y el martes en la Filarmónica, el público podrá escuchar la Sinfonía nº 59 en la mayor, deHaydn, conocida como “Sinfonía del fuego”; el ballet “El pájaro de fuego”, de Stravinski; y el Concierto para violonchelo nº 1 en mi bemol mayor, deShostakóvich.

El proyecto más inminente para Heras-Casado son tres semanas de vacaciones de Navidad -“por primera vez en quince años”- que pasará con su familia y en las que tiene previsto descansar tras “un año larguísimo, pero muy intenso, fantástico y de muchísimo trabajo”.

En enero, empezará en Madrid con los ensayos para el estreno mundial en el Teatro Real, del que es principal director musical invitado, de “El público”, compuesto por Mauricio Sotelo sobre un texto de Lorca.