Es la primera agrupación creada bajo la concepción Kodály en San Juan, de la mano de Jorge Fuentes


Vía: www.diariodecuyo.com.ar | Por: Redacción Diario De Cuyo

Aprender jugando, haciendo. Ir desde la práctica a la teoría, y no al revés, como ha sido tradicionalmente. Esta “tendencia” que, por ejemplo, ha tenido en San Juan un excelente resultado de la mano de las Orquestas Escuela, suma ahora una experiencia nueva, similar, aunque en otro rubro: la creación de un coro para pequeños de 6 y 7 años, que se llamará Jilgueritos, bajo la concepción Kodály, cuyas audiciones se realizarán junto a las del Coro de Niños y Jóvenes, el lunes y martes próximos (ver aparte).

Se trata de la “metodología” creada por el húngaro Zoltán Kodály -de quien este año se cumple el 50mo aniversario de su muerte-, que plantea la formación de un músico íntegro basándose en el uso del canto como instrumento natural del hombre (la voz como instrumento principal), a través del cual se desarrollan otras capacidades, de audición, lectura e interpretación musical; tal como reseña la Asociación Kodály Argentina.

Primero en su tipo en la provincia, esta iniciativa ve la luz de la mano de Jorge Fuentes, Master en Pedagogía Musical Kodály con especialidad en Dirección Coral, integrante de la Asociación y quien el año pasado tomó la batuta del Coro de niños y jóvenes y el Coro preparatorio, dependientes de la Escuela de Música de la UNSJ. El joven director encara este ambicioso desafío de la mano de su esposa, la pianista Mariana Pechuán y del profesor de impostación vocal Fernando Lazari; con la idea de que Jilgueritos sea además el semillero de nuevos coreutas, que con el devenir de los años irán poblando y renovando las filas de las otras dos agrupaciones “mayores” (ambas con un límite de edad para pertenecer).

“Kodály es un gran pedagogo del siglo XX. Sabemos que sus principios existen, los conocemos, aplicamos algo, pero hasta ahí. En Buenos Aires está la Asociación Kodály Argentina, que tiene algunos docentes que están trabajando con esta pedagogía; pero somos los primeros que tratamos de aplicarla en profundidad acá. En ese sentido, ha sido una gran bendición poder ir a especializarme en la cuna de esta concepción; y que te digan “No pensés en Hungría, pensá en Argentina y cómo lo vas a aplicar allá”, comentó a DIARIO DE CUYO Fuentes. “La idea es incluir el lenguaje musical en los coros y éste es el primer paso, el primer grupo que tendrá aprendizaje de lectura musical. Es empezar de los más chiquitos, la idea es formarlos de a poco más integralmente, porque los niños son la base. Y cuando esos chicos crezcan, ya pasarán con lenguaje musical al preparatorio, vamos a ir creciendo desde los chiquitos”, agregó Fuentes, cuya tesis en Hungría fue justamente la comparación de la concepción Kodály y las Orquestas Escuela, que tienen bastantes puntos en común.

Según el especialista, cada docente adapta los conceptos a la realidad social y cultural de su lugar, para sentirse identificados con su país. Así que los niños de Jilgueritos cantarán canciones infantiles propias del país, “folclore” nacional que va desde canciones de rondas como el Arroz con leche, hasta las tradicionales de María Elena Walsh, pasando por juegos del estilo “Choco choco la la, choco choco te te”, pero con música; por citar apenas algunos ejemplos. También realizarán juegos, percusión corporal y canto mientras se mueven por el espacio.

¿Y todos los chicos pueden cantar? “¡Claro!” responde con énfasis Fuentes. “Si consideramos que la música es un lenguaje, salvo que el niño tenga un problema específico, todos pueden cantar y todos pueden afinar. Es un lenguaje, es estimulación. Si a un niño no le hablás, no aprende a hablar. Si no le cantás, tampoco; y después dice “No, yo no nací para esto”, ¡no es verdad! sólo que no lo estimularon. Todo el mundo puede ir a la prueba”, subrayó el docente, para quien la meta es que los niños -y también los grandes- vuelvan a cantar. “Hay muchísima música, está todo el tiempo, los chicos tienen música en los celulares, pero somos más oyentes que hacedores, y tenemos que volver a hacer”, enfatizó el docente.